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Emilia Bracamonte Fraiz

Biografía

Bracamonte Fraiz, Emilia. Ayamonte (Huelva), 10.IX.1895 – Bilbao (Vizcaya), 23.IX.1987. Cupletista y locutora de radio.

Vino al mundo en la ciudad andaluza durante la gira que por aquellas tierras hacía la compañía teatral de sus padres. Hija, nieta, sobrina y con otros familiares relacionados con el arte de Talía, fue niña precoz al debutar en los escenarios con dos años y medio para interpretar un papelito de Los cuadros disolventes.

Ya adolescente protagonizó famosas producciones del género chico, como Los zapatos de charol, El pollo Tejada, El trébol y Los chicos de la escuela, obras que se estrenaban en el Apolo, de Madrid, para hacer luego giras de siete u ocho meses por España. Su triunfo absoluto en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao fue determinante para que fijara su residencia en esta villa.

Del teatro se pasó a la canción ligera con gran éxito.

Poseía una voz muy agradable y una singular gracia que inmediatamente la encumbró en el género de las variedades, donde empezó a trabajar con su madrastra formando el Dúo Laurins. Durante dos años estuvieron recorriendo la Península sin descanso hasta que a Emilia le llegaron contratos para actuar ella sola en el Romea y en el Salón Vizcaya, “catedral” del género frívolo de Bilbao, donde debutó el 17 de marzo de 1916 con los cuplés A mí, La Argentinita y La panderetera.

Al día siguiente dijo la prensa de ella que había aportado “un granito de sal que hacía del cuplé algo serio y blanco, bien distinto de la ñoñez, la procacidad y la cursilería de las infinitas niñas y matronas que van por esos escenarios del diablo repitiendo siempre el mismo estribillo”. El Salón Vizcaya, que ella conocía bien, le impuso un cierto respeto porque el público estaba acostumbrado a la provocación de las artistas que pasaban por el escenario y aquél no era su estilo. A pesar de ello Emilia salió airosa de la prueba. La estrofa “También los muñecos lloran, del pastor al arlequín [...]”, de la canción El amor de muñecos, fue tan popular en la época como La musa argentina. Sus dotes como intérprete de zarzuela le proporcionaron la picardía exigida para hacer toda una creación del chotis ¡Ay, Cipriano! a cuyo triunfo estuvo siempre muy agradecida. Otra creación suya fue el tango que escribió para ella el novelista Zamacois, Pucha, qué sos compañerito. Su versión de La nueva rica fue excepcional.

Emilia Bracamonte fue la más firme competidora de Amalia de Isaura, maestra del género. Su serena belleza y reducida estatura calaron en los espectadores, que siempre distinguieron en ella a una intérprete con clase dentro de las variedades, alejada de la chabacanería que se estilaba entonces, pues nunca hizo el cuplé grosero de algunas de sus colegas, y atribuía el éxito al acierto que siempre tuvo para elegir las canciones.

El 30 de abril de 1923 abandonó los escenarios en pleno éxito para casarse, el 16 de mayo siguiente, en la parroquia de los Santos Juanes, de Bilbao, con Carmelo Jornet, letrista de El amor de muñecos.

En 1941, Emilia ingresó en Radio Bilbao como locutora y miembro del cuadro de actores. De esta forma, su característica voz se dejó escuchar durante más de treinta años, hasta su jubilación, haciéndose sumamente familiar. Fue una mujer con firmes convicciones cristianas, muy modesta, que nunca hizo gala de su popularidad y de haber sido historia dentro del mundo de las variedades al que siempre dignificó con sus actuaciones.

Murió el miércoles 23 de septiembre de 1987, víctima de una enfermedad coronaria.

 

Bibl.: Á. Retana, Historia de la Canción Española, Madrid, Tesoro, 1967, págs. 173 ss.; VV. AA., Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco, vol. V, San Sebastián, Auñamendi, 1977, pág. 503; A. López Echevarrieta, “Bilbaínos de pro, Emilia Bracamonte”, en Hoja del Lunes de Bilbao, 24 de abril de 1978.

 

Alberto López Echevarrieta