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San Pascual Bailón

Biografía

Pascual Bailón, San. Torrehermosa (Zaragoza), 16.V.1540 – Villarreal (Castellón), 17.V.1592. Franciscano (OFM) lego y santo.

Nació en Torrehermosa el día de Pentecostés del año 1540, hijo de unos humildes labradores, Pascual Bailón e Isabel Juvera, lo que determinó su dedicación al pastoreo durante bastantes años, en los que acrecentó su piedad y aprendió a leer y escribir. A los dieciocho años, el deseo de servir a Dios le empujó hacia el Convento franciscano de Santa María de Loreto de Albatesa, en el Reino de Valencia, recientemente fundado por los reformadores de san Pedro de Alcántara; esperó un tiempo en las cercanías del Monasterio, trabajando como pastor al servicio de Martín García, quien deseaba adoptarle como hijo y legarle su gran hacienda, pero Pascual renunció a todo ello para profesar en el convento antes citado, el 2 de febrero de 1564. Pasó por diversas casas y, aunque sus superiores deseaban que accediera al sacerdocio, prefirió permanecer como hermano lego y desempeñar humildes oficios de jardinero o portero.

En 1576, el padre provincial necesitó enviar ciertos comunicados al general de la Orden, Cristóbal de Cheffontaines, que se encontraba en París, y encargó de la misión a fray Pascual, que atravesó toda la Francia calvinista empresa que le llevó al borde de la lapidación en Orleans. Pese a todas las calamidades, cumplió satisfactoriamente su misión, aunque regresó con numerosas cicatrices y dolores que le acompañaron siempre.

Entre 1589 y 1592 vivió en el convento de Villarreal, y murió un día de Pentecostés, el 17 de mayo de 1592. Su fama de santidad, que ya había tenido en vida, atrajo a numerosos fieles y entre los prodigios que se le atribuyeron hay uno en su propio funeral, pues en la misa se le vio abrir los ojos en el momento de la elevación de la hostia. Sus restos se conservaron en el convento hasta el año 1936 en que desaparecieron; actualmente se levanta un templo votivo eucarístico de fama mundial. El convento franciscano de Aranjuez también está bajo su advocación. Muy pronto comenzaron los escritos sobre su vida, encabezados por la Chrónica del beato Pascual Baylón, escrita en 1598 por su superior y primer biógrafo, el padre Juan Jiménez.

Pablo V beatificó a Pascual Bailón en 1618 y Alejandro VIII lo canonizó el 16 de octubre de 1690.

León XIII, en su breve Provivindentissimus, de 28 de noviembre de 1897 lo declaró patrono de las Asociaciones y Congregaciones Eucarísticas, no sólo de las que ya existían, sino también de las que se crearan en el futuro. Su fiesta se celebra el 17 de mayo, y es conocido como el Serafín de la Eucaristía.

Iconográficamente, san Pascual Bailón se representa vestido de franciscano y sus principales atributos hacen referencia a su vocación eucarística: un ostentorio o un cáliz; en menos ocasiones se acompaña de elementos de penitencia y meditación como las disciplinas o el libro o de objetos que aluden a su humilde vida como pastor y jardinero, el cayado y la paleta o azada; a veces, como referencia a la pureza que le acompañó toda la vida, aparece con una azucena. Sus representaciones más frecuentes lo muestran de rodillas, en éxtasis ante el Santísimo, y acompañado de ángeles. Giambattista Tiépolo lo pintó, hacia 1769, para el convento de Aranjuez y la obra es muy conocida a partir del grabado que de ella hizo el hijo del pintor. Son muy numerosas las estampas populares y se difundieron, sobre todo en Italia, donde se le considera “varón protector de las mujeres”. San Pascual Bailón es patrón de los pastores, los cocineros y de todas las asociaciones y hermandades eucarísticas desde 1897.

Cartapacio era el nombre que el propio santo otorgó a sus escritos para fomentar la piedad; fueron publicados en Toledo, con el título de Opúsculos de S. Pascual Bailón.

 

Obras de ~: Opúsculos de S. Pascual Bailón [...], s. l., Juan Sala, 1911.

 

Bibl.: J. Jiménez (OFM), Chronica del B. Fray Pasqual Baylon de la Orden del P. S. Francisco, hijo de la Provincia de S. Juan Bautista de los frayles descalços del Reyno de Valencia, Valencia, Impreso en casa de Juan Crisóstomo Garriz, 1601; Acta Sanctorum Database, Antwerpen-Bruselas, Sociedad de Bollandistas, 1643-1940, Mayo IV, cols. 48-131; A. P. Fernández, Comedia famosa. El ángel y pastor, San Pasqual Baylón, Madrid, Antonio Sanz, 1745; J. B. Talens, Vida admirable del glorioso S. Pasqual Bailón, Hijo de la Provincia de San Juan Bautista de Religiosos Descalzos de la Regular i mas estrecha Observancia de N. P. S. Francisco en el Reino de Valencia. Dispuesta por el P. Fr., Valencia, Benito Monfort, 1761; B. S. Castellanos de Losada, Vida del glorioso San Pascual Bailón, Madrid, Imprenta de Alejandro Gómez Fuentenebro, 1863; L. A. Porrentruy, Saint Pascual Baylon, Patron des Ouvres Eucharistiques, Paris, Librairie Plon, 1899; I. de Beaufays, Saint Pascal Baylon, frère mineur, Namur, 1903, traducido por S. Eiján, Historia de san Pascual Bailón, Barcelona, Tipografía Católica, 1906; J. R. Alventosa, San Pascual Bailón, Barcelona, Vilamala, 1936; F. Garzón, Vida de san Pascual Bailón, Madrid, Apostolado de la Prensa, 1939; J. Ferrando Roig, Iconografía de los Santos, Barcelona, Omega, 1950, págs. 216-217; J. Arratíbel (SSS), “San Pacual Bailón”, en Año Cristiano, t. II, Madrid, Editorial Católica, 1959, págs. 400-406; L. Reau, Iconographie de l’Art Chrétien, vol. III, Paris, 1959, pág. 1029; N. del Re, “Pasquale Baylón”, en Bibliotheca Sanctorum, vol. X, Roma, Pontificia Università Lateranense, 1961-2000, cols. 358-363; M. de Castro, “Pascual Bailón, OFM”, en Q. Aldea Vaquero, T. Marín Martínez y J. Vives Gatell (dirs.), Diccionario de Historia Eclesiástica de España, vol. III, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Enrique Flórez, 1972, págs. 1885-1886; P. Rambla Gil, San Pascual Bailón (Patrono de todas las asociaciones eucarísticas), Vila-Real, Caja Rural, 1990; A. de S. Ferri Chulio, Iconografía popular de san Pascual Baylón, Villarreal, Caja Rural Católico Agraria, 1992; C. Leonardi, A. Ricardi y G. Zarri, Diccionario de los santos, vol. II, Madrid, San Pablo, 1998, págs. 1833-1834.

 

Elena Sainz Magaña