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Francisco de Borja

Biografía

Borja, Francisco de. Játiva (Valencia), 1432-1441 – Reggio Emilia (Italia), 4.XI.1511. Cardenal, tesorero pontificio.

No se conoce su filiación. Considerado, sin fundamento, hijo de Alfonso de Borja (Calixto III), en base a una noticia tardía sin apoyo documental recogida por el cronista Onofrio Panvinio (en contra de ello estaría el hecho de que no recibió ninguna prebenda durante el pontificado del primer papa Borja); otros, en cambio, le suponen hijo de Juan de Borja, tío de Rodrigo de Borja (Alejandro VI), basándose en que éste le llamaba “primo”. Lo más probable es que descienda de una línea colateral de los Borja.

Su nombre aparece por primera vez en 1470, en una súplica presentada por el cardenal Rodrigo de Borja a Pablo II, solicitando gracias para sus familiares y continuos comensales, donde se le denomina clérigo de la diócesis de Valencia. En 1472 era canónigo de la catedral de Valencia y dos años después aparece como doctor en Cánones y rector de la parroquia de Alcudia (Mallorca).

Comenzó su carrera curial en 1491, con el cargo de solicitador; carrera que aceleró con la llegada al papado de su pariente Alejandro VI, quien lo nombró protonotario apostólico (1493-1495), escribano (1496-1499), cubiculario, presidente de la Cámara apostólica (mayo de 1493) y tesorero papal (septiembre de 1493), en sustitución de Alejandro Farnese, promovido al cardenalato.

El 19 de agosto de 1495 recibió el obispado de Teano, en Campania, así como la encomienda de los monasterios de San Vicente al Volturno y de San Esteban de Sermoneta. El 6 de noviembre de 1499 Alejandro VI le entregó el arzobispado de Cosenza, en Calabria, con el privilegio de poder conservar el obispado anterior. Fue elevado al cardenalato el 28 de septiembre de 1500, a cambio de contribuir con la considerable suma de doce mil ducados a las conquistas de César Borja en Romaña. Aunque recibió el título presbiteral de Santa Cecilia y fue trasladado al de los santos Nereo y Aquileo el 11 de agosto de 1506, se le conocía como el cardenal de Cosenza. No era un prelado acaudalado, pues su contribución a la cruzada contra el turco se tasó en trescientos ducados, calculados sobre unos ingresos anuales más bien modestos de tres mil.

Fue uno de los más discretos y fieles servidores del segundo papa Borja, como lo muestra el hecho de que, a la muerte de Alfonso de Aragón, duque de Bisceglie, lo nombrara tutor del hijo de éste y de Lucrecia Borja, Rodrigo de Aragón (en cuyo bautizo participó como ayudante del cardenal de Nápoles); y más tarde tutor de su propio hijo Juan de Borja, el “infante romano”. En razón de estos cargos intervino en el programa de supresión de la autoridad de los barones romanos, que llevó a cabo Alejandro VI. En septiembre de 1499 tomó posesión, en nombre del Papa de Nepi, de la antigua posesión de los Colonna y después de los Borja, cedida en 1492 al cardenal Ascanio Sforza y ahora entregada a Lucrecia Borja.

A lo largo de los meses de junio y julio de 1501 hizo otro tanto con los feudos de los Colonna, los Savelli y los Caetani en el Lazio, y el 31 de julio acompañó al Pontífice en la toma de Sermoneta. Cuando en julio de 1502 Camerino fue arrebatada a los Varano por César Borja, el Papa encomendó la regencia a Francisco de Borja, quien tomó posesión de la ciudad el 14 de septiembre. Con estos territorios Alejandro formó tres ducados: el de Sermoneta fue concedido a Rodrigo de Aragón y de Borja, mientras que los de Nepi y Camerino fueron dados a Juan de Borja, agregándole otros lugares conquistados a los Orsini. El gobierno de dichos ducados quedó en manos del cardenal Francisco de Borja, como tutor de ambos niños.

En enero de 1502 acompañó a Ferrara, en calidad de legado a látere, a su sobrina Lucrecia, con ocasión de su matrimonio con Alfonso de Este. Volvió a Roma a finales del mismo mes y a lo largo de febrero acompañó al Pontífice en sus desplazamientos de inspección por Tívoli, Rocca di Papa, Cerveteri, Corneto, Piombino y Civitavecchia.

A la muerte de Alejandro VI (18 de agosto de 1503) favoreció la elección del anciano y enfermizo Pío III, como candidato de compromiso propicio a los Borja, y cuando éste murio veintiséis días después, respaldó junto al grupo borjiano la elección del cardenal Juliano della Rovere (Julio II), a cambio de su promesa de respetar los vicariatos de los Borja.

Con este Pontífice siguió una política de contemporización, permaneciendo en Roma, aunque en secreto conspiraba contra él, con la esperanza —como asegura un contemporáneo— de restaurar la fortuna de la familia y tal vez sentarse un día en el solio pontificio.

En 1507 Julio II lo encarceló al conocer una carta suya al embajador del duque de Ferrara ante el Emperador en la que le denigraba. Liberado poco después, se retiró a su diócesis de Cosenza, donde intentó ejecutar el decreto que instituía la Inquisición “al modo de España” en el reino de Nápoles, y allí, en 1508, resignó el obispado de Teano en la persona de un sobrino, Francisco de Borja y Cardador, con el beneplácito del Pontífice.

Su animosidad contra éste se puso de manifiesto cuando en 1410 el Pontífice se enfrentó a Luis XII de Francia, y el Monarca le retiró la obediencia y dio pábulo al proyecto de convocar un concilio que juzgara la actuación del Papa. Borja se unió a los cardenales que en septiembre abandonaron al Papa y corrieron a ponerse bajo la protección del ejército francés en Milán (los franceses De Prie y Briçonnet, el español Carvajal y el italiano Sanseverino). El 16 de mayo de 1511 éstos, con otros cuatro purpurados, convocaron un concilio que se abrió el 1 de septiembre en Pisa, por lo que Julio II los excomulgó el 24 de octubre y los declaró privados de su condición cardenalicia.

La muerte le sorprendió el 4 de noviembre en Reggio Emilia, de camino a Pisa, y allí fue sepultado.

En 1497 fundó en la Colegiata de su Játiva natal una capilla funeraria bajo la advocación de la Virgen de las Fiebres y los Cuatro Doctores de la Iglesia, para la que encargó a Pinturicchio una hermosa tabla de la Virgen con el Niño, con la imagen orante del cardenal a sus pies (Museo de Bellas Artes de Valencia).

También envió desde Roma para esta capilla una lápida con la inscripción fundacional y una losa heráldica con su escudo, que todavía se conservan, así como un relicario que contenía medio centenar de reliquias de mártires de las catacumbas romanas.

Su cultura no debía ser mediocre, pues se ocupó de preparar la edición de la Practica Cancelleriae Apostolicae de Jerónimo Pau, que se editó en Roma el año 1493. Pomponio Leto le dedicó en 1499 su Romanae historiae compendium, alabando su interés por la historia, y Raffaele Maffei (el Volterrano) destacó, además de esta afición por la historia, su fama de piedad y bondad. De hecho en 1493 su sobrino homónimo tomó prestada para él de la Biblioteca Vaticana una “Historia Regis Ferdinandi”, que es el De rebus a Ferdinando Aragoniae gestis de Lorenzo Valla, y a finales de 1506 él mismo sacó de esta biblioteca el volumen de las Vitae Pontificum de Platina.

 

Bibl.: L. Pastor, Historia de los Papas desde fines de la Edad Media, t. VI, Barcelona, Gustavo Gili editor, 1911; V. Pascual y Beltrán, “Dos obispos de Teano, setabenses y homónimos (contribución a la genealogía de los Borjas)”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, LXXVI (1920), págs. 329- 339; Le concile gallican de Pise-Milan. Documents florentins (1510-1512), publiés par A. Renaudet, Paris, Champion ed., 1922; G. van Gulik y C. Eubel (ed.), Hierarchia Catholica Medii Aevi sive Summorum Pontificum, S. R. E. Cardinalium, Ecclesiarum Antistitum series, t. II, Münster, Libraria Regensbergiana, 1923, págs. 24, 56, 142 y 249; Játiva Biográfica, t. I, Valencia, Renovación Tipográfica, 1931, págs. 288-294; P. de Roo, Material for a History of Pope Alexander VI, his relatives and his time, Bruges, Desclee de Brouwer, 1924, I y III; P. Paschini, “Borgia (Francesco)”, en VV. AA., Dictionaire d’Histoire et Geographie Ecclésiastique, IX, Paris, Letouzey et Ané, 1937, cols. 1229-1230; M. Borretti, Francisco Borja arcivescovo di Cosenza (1500-1511), Cosenza, 1939; G. de Caro, “Borgia, Francesco”, en VV. AA., Dizionario Biografico degli Italiani, vol. XII, Roma, edito da Istituto della Enciclopedia Italiana Fondata da Giovanni Treccani, 1970, págs. 709- 711; M. Batllori, La família Borja. Obra completa vol. IV, Edicions 3 i 4 (Biblioteca d’estudis i Investigacions 21), 1994 (trad. española: La familia de los Borjas, Madrid, Real Academia de la Historia [col. Clave Historial, 18]); G. Perisi, “Sermoneta: 1499-1503”, en M. Chiabò, S. Maddalo, M. Miglio y A. M. Oliva (ed.), Roma di fronte all’Europa al tempo di Alessandro VI. Atti del convegno (Città del Vaticano-Roma, 1-4 dicembre 1999), II, Roma, Roma nel Rinascimento, 2001, págs. 657-704; F. Niutta, “Il Romanae Historiae Compendium di Pomponio Leto dedicato a Francesco Borgia”, en D. Canfora, M. Chiabò y M. de Nichilo (ed.), Principato ecclesiastico e riusso dei classici. Gli umanisti e Alessandro VI, Roma, Roma nel Rinascimento, 2002, págs. 321-354; Á. Fernández de Córdova Miralles, Alejandro VI y los Reyes Católicos. Relaciones político-eclesiásticas (1492-1503), Roma, Edizioni Università della Santa Croce, 2005; V. Pons Alós, Cardenales y Prelados de Xàtiva en la época de los Borja, Xàtiva, Iglesia Colegial Basílica de Santa María, 2005, págs. 94-96.

 

Miguel Navarro Sorní