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Suero Pérez de Quiñones

Biografía

Pérez de Quiñones, Suero. Señor de Luna. ?, p. m. s. xiv – Nájera (La Rioja), 3.IV.1367. Noble, adelantado, merino y guarda mayor.

Perteneciente a una familia de caballeros leoneses, Suero Pérez la elevó a la alta nobleza gracias a un habilidoso proceder en sus relaciones con los reyes castellanos.

Fue hijo de Pedro Álvarez de Quiñones y de Violante Ponce de León. A finales del reinado de Alfonso XI sucedió a su padre al frente de los destinos de su linaje, prestando sus primeros servicios a aquel Monarca.

Fue durante el gobierno de Pedro I cuando se aceleró su meteórica ascensión social. Pasó enseguida a formar parte del círculo más íntimo de consejeros del Soberano, al que apoyaba en su decisión de continuar con su amante María de Padilla en detrimento de su esposa, la reina Blanca de Borbón. Ya por entonces Pedro I le concedió a Suero Pérez, según el cronista Pedro López de Ayala, el oficio de “guarda mayor del cuerpo del rey”, aunque sólo lo desempeñó hasta mediados de 1353. El 8 de julio de ese año también recibió la donación del señorío y justicia de Barrientos y Posadilla de la Vega, en las cercanías de Astorga.

Durante los años siguientes hay pocas noticias de sus actividades. En 1358 recibió de Pedro I el encargo, junto a Pedro Fernández de Velasco y Díaz Sánchez de Quesada, de vigilar a una nueva amante del Rey, Aldonza Coronel, alojada en la Torre del Oro de Sevilla, y protegerla de las iras de María de Padilla, la que de facto ejercía de esposa del monarca. Pedro I pronto se cansó de su nueva concubina, y volvió con la antigua. Aunque no hay pruebas de que este suceso determinara la caída en desgracia de los tres personajes que habían guardado a Aldonza Coronel, es posible que alguna influencia tuviera en la trayectoria posterior del personaje.

Sea esto o no cierto, Suero Pérez continuó desempeñando misiones de confianza para la Monarquía. En 1359 fue nombrado capitán de una de las naves de la flota armada para combatir en la guerra contra los aragoneses. Ese mismo año fue beneficiado con la tenencia del castillo de Trascastro de Luna. Y en marzo de 1360 le fue otorgado el oficio más importante que desempeñara en su vida, el de adelantado de León y Asturias, después de que fuera ejecutado el anterior titular, Pedro Álvarez Osorio, por orden del rey Pedro.

Pero al poco de ser designado adelantado, Suero decidió dejar de ser fiel a su señor en estos momentos de guerra civil entre los partidarios del Rey y la facción nobiliaria encabezada por Enrique de Trastámara.

Pasó Quiñones a Aragón en abril de 1360, y fue bien recibido por el conde de Trastámara, al que no abandonaría ya. La rabia de Pedro I por la traición de su antiguo vasallo fue tanta que en 1361, cuando el rey de Castilla firmó la paz con Pedro IV de Aragón (que sustentaba la rebelión de los nobles castellanos), e indultó a los partidarios de su hermano Enrique, excluyó explícitamente del perdón a Suero Pérez.

En marzo de 1366 Enrique de Trastámara tomó el título de Rey, disputándole a su hermano el Trono en la propia Castilla. Suero Pérez recibió de nuevo en esas fechas el adelantamiento mayor de León y Asturias, el oficio judicial que ya le había otorgado Pedro I. El de adelantado mayor de León fue un cargo que monopolizaría a partir de entonces el linaje de los Quiñones. Siguieron en cascada una serie de donaciones y mercedes otorgadas por el Trastámara: por juro de heredad la martiniega y portazgo de la ciudad de Astorga, la merindad de Oviedo, el concejo de Gordón con su alfoz, así como otras rentas en Astorga. A finales de 1366 Enrique II le donó las villas onubenses de Gibraleón, Trigueros y Beas (que en 1369 serían permutadas a su hijo Pedro Suárez de Quiñones por otras más cercanas a sus señoríos norteños, las asturianas de Tineo, Cangas del Narcea y Allande). El 22 de marzo de 1367 le concedió, también por juro de heredad, las aldeas y lugares del valle de Torío, en Asturias, barrio de Palat del Rey en la ciudad de León, Santa María del Páramo, Urdiales, Bercianos y la comarca de La Sobarriba.

El adelantado mayor de León fue herido de muerte en la batalla de Nájera el 3 de abril de 1367, en la que fue derrotado Enrique de Trastámara por Pedro I.

Suero Pérez de Quiñones había contraído matrimonio con María Fernández de Mendoza, señora de la guipuzcoana Lazcano y camarera mayor de Juana Manuel, esposa de Enrique II. Dejaron tres hijos: Pedro Suárez de Quiñones, que sucedió a su padre en la jefatura del linaje y en el oficio de adelantado mayor de León y Asturias; Ares Pérez de Quiñones, primer señor de la casa de Sena de Luna y Torre de Rabanal; y Leonor Suárez de Quiñones.

 

Bibl.: C. Rosell y López (ed.), Crónicas de los reyes de Castilla. Desde don Alfonso el Sabio hasta los Católicos don Fernando y Doña Isabel, Madrid, Ediciones Atlas, 1953, 3 vols.; R. Pérez- Bustamante, El gobierno y la administración de los reinos de la Corona de Castilla (1230-1474), Madrid, Universidad Autónoma, 1976; C. Álvarez Álvarez, “Suero Pérez de Quiñones, un caballero leonés del siglo xiv”, en Estudios Humanísticos y Jurídicos. Homenaje a D. Emilio Hurtado Llamas, León, Colegio Universitario, 1977; El Condado de Luna en la Baja Edad Media, León, Colegio Universitario, Institución Fray Bernardino de Sahagún, 1982; C. Jular Pérez-Alfaro, Los adelantados y merinos mayores de León (siglos xiii-xv), León, Universidad, 1990; J. de Salazar y Acha, La casa del Rey de Castilla y León en la Edad Media, Madrid, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2000.

 

Braulio Vázquez Campos