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Domingo de Vico

Biografía

Vico, Domingo de. Úbeda (Jaén), ¿1485? – Verapaz (Guatemala), 29.IX.1555. Religioso, misionero dominico (OP) y mártir, orador y escritor.

Domingo Vico nació en la ciudad de Úbeda, Reino de Jaén. No hay datos exactos sobre su fecha de nacimiento: aunque alguna crónica de la orden sitúa su nacimiento en el año 1485, otros autores dan el año 1519. Tampoco se conoce con certeza el nombre de sus progenitores, pero es muy posible que perteneciera a una familia acomodada de Úbeda dado que tuvo la oportunidad de realizar en su juventud importantes estudios, pues ingresó muy joven en el Convento de San Andrés de Úbeda, de la Orden de los Dominicos, para iniciar su formación teológica.

Este convento, según los cronistas de la orden, fue fundado en 1530 por fray Domingo Valtanas Mexía, natural de Villanueva del Arzobispo (Jaén) gracias el mecenazgo de Beatriz Pacheco. Esta fundación tenía a su cargo un hospital para la atención de enfermos pobres que asumió la labor caritativa de dar los últimos auxilios espirituales y enterrar a los ajusticiados en la ciudad, actividad que se mantuvo hasta la supresión del citado convento en 1836. En este contexto se desarrolló la primera etapa de la formación académica y espiritual de fray Domingo Vico, que, como los demás frailes dominicos de Úbeda, era capellán perpetuo de la ciudad. Por esta labor asistencial el ayuntamiento ayudaba a los conventuales con 12.000 maravedís anuales, con la obligación de decir misas en la capilla que tenía la casa consistorial. Este dominico ubetense se mantuvo toda la vida vinculado al Convento de San Andrés de su ciudad natal, mostrando especial devoción a este santo hasta el final de sus días, pues llegó a vaticinar que su muerte se produciría en la onomástica de san Andrés, lo que al parecer fue cierto, según relata la crónica de fray Antonio de Remesal dedicada a contar la historia de la provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala.

Fray Domingo completó sus estudios teológicos en la Universidad de Salamanca y desde esa ciudad marchó como misionero a las Indias hacia 1541. Fue compañero de fray Bartolomé de Las Casas y, como este conocido dominico, se identificó con los problemas de los indígenas, empeñado en la labor de evangelizarlos pero también muy interesado en conocer su lengua y culturas, hecho que se pone de manifiesto en las obras que dejó escritas, recogidas en referencias de otros autores, caso de Beristáin de Souza. También debió de destacar por sus cualidades oratorias pues dejó escritos bastantes sermones. La mayoría de sus obras no se conservan aunque sí vestigios de las mismas pues se citan en publicaciones de diversos autores. Sí se conservan manuscritos de su Teología para Indios: los parisinos Fonnd Amér y los de la American Philosophical Society, y algunos sermones y vocabularios, en la Biblioteca Nacional de Francia en el Fond Américain, citados por Crsitina Brendt- Kriszat.

De su trayectoria como misionero en América se sabe que estuvo primero en Cuba y Nueva España; que acompañó a Las Casas en sus viajes por Nicaragua y Guatemala. Cuando fray Bartolomé fue nombrado obispo de Chiapas en el año 1544, designó a fray Domingo de Vico su vicario general. Desempeñó también cargos de prior en conventos dominicos de Guatemala (1551), en Chiapa y Cobán. Se cuenta de él que fundó la ciudad de San Andrés y que fue el primer obispo de Verapaz, en 1552. También fue provincial de Acalá, en América Central, muy cerca de donde encontró la muerte, martirizados por un grupo de indígenas rebeldes: los acaláes y lacandones.

Este misionero dominico dedicó la mayor parte de su vida al apostolado en las Indias. Fue uno de los mejores conocedores de las lenguas y costumbres de numerosos pueblos indígenas y empeñó su vida en llevarles la doctrina cristiana, convencido hasta su muerte de que los indios habían captado sinceramente el mensaje evangélico. Los cronistas de la orden dejaron testimonio de su vida y escritos, que con frecuencia redactó en lenguas indígenas, pues aprendió al menos siete idiomas. Sus obras tuvieron bastante difusión tras su muerte pero en la actualidad se conservan sólo algunos de sus manuscritos, especialmente su Theología Indorum, de 1553, que es una traducción de textos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento, comentados por el autor y redactada en tres idiomas nativos: quiché, cakchiquel y tzutuhil.

Fray Domingo murió en una emboscada que le hicieron los indios lacandones, cuando viajaba a su diócesis en compañía de otro dominico, fray Andrés López, que había compartido labor misional con fray Domingo desde que éste fue prior de Guatemala.

El martirio de ambos dominicos se produjo cerca del Convento de Coban, pues ambos misioneros habían partido hacia la provincia de Acalá, cerca de Cobán, en la Verapaz. Aunque fueron advertidos por el gobernador indígena, Juan de Matalbtz, del peligro de este viaje, fray Domingo, confiado en la bondad y sincera conversión de los indios de su diócesis de Verapaz, rehusó su consejo y protección.

Los indios conjurados recurrieron a una banda de mercenarios insumisos, llamados los lacandones, quienes quemaron la iglesia e hirieron mortalmente con una flecha a fray Domingo, le sacaron el corazón para ofrecerlo al dios Sol y dejaron su cuerpo expuesto al incendio que devoró la Iglesia, suceso acaecido, según las crónicas de la orden, la víspera de San Andrés del año 1555.

 

Obras de ~: Teología para los Indios en Lengua de Vera Paz (dos tomos); Libro de los Grandes Nombres: o Historia de los Patriarcas, Reyes y Hombres grandes del Antiguo y Nuevo Testamento en la Lengua de Vera Paz; El Paraíso Terreno (en la misma lengua de Verapaz); Historia de las Indias, sus fábulas, supersticiones, costumbres; Seis artes y Vocabularios de dichas Lenguas; Poesías sagradas de la Pasión de Jesucristo y de los Hechos de los apóstoles, en Idioma Kachiquel y Varios Catecismos; Varios Sermones en la lengua quiché, s. l., s. f.

 

Bibl.: A. de Remesal, Historia de la provincia de San vicente de Chiapa y Guatemala, Madrid, 1619, lib. 10, cap. 7; J. M. Beristáin de Souza, Biblioteca Hispanoamericana Septentrional, México, 1816 (ed. facs., vol. III, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1980-1981, págs. 303-303); VV. AA., Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo- Americana, vol. LXVIII, Barcelona, Hijos de José Espasa, 1913, pág. 563; “El Padre Vico”, en Don Lope de Sosa (Jaén), 27 (1915), pág. 84; A. Melquíades, La teología española del siglo XVI, ts. I y II, Madrid, Atlas, 1977; J. Pasquau Guerrero, Biografía de Úbeda, Úbeda, Gráficas Bellón, 1958, pág. 569; A. de Remesal, Historia general de las Indias Occidentales y particular de la gobernación de Chiapa y Guatemala, ed. de C. Sáenz de Santamaría, vol. II, Madrid, Atlas, 1966 (col. Biblioteca de Autores Españoles, vol. CLXXXIX), págs. 289- 300; VV. AA., Gran Enciclopedia de Andalucía, vol. VII, Granada, Anel, 1979, pág. 3259; J. de Villagutierre, Historia de la conquista de Itzá, ed. de J. M. García, Madrid, Historia 16, 1985 (col. Crónicas de América, vol. XIII); I. R. Acuña, “La Teología Indorum de fray Domingo de Vico, en VV. AA., Tlalocan, vol. X, México, 1985, págs. 281-303; A. Valladares Reguero, Temas y autores de Úbeda, Úbeda, Pedro Bellón Sola, 1992, págs. 412-413; C. Bredt-Krizsat, “Un texto religioso de mediados del siglo XVI en Guatemala: La ‘Therlogía Indórum’ de Fray Domingo Vico”, en Aldaba: revista del Centro asociado de la UNED de Melilla, 28 (1995), págs. 215-234; “Descripción del ‘Vocabulario de la lengua cakchiquel’ de fray Domingo de Vico”, en K. Zimmermann (coord.), La descripción de las lenguas amerindias en la época colonial, Frankfurt am Main y Madrid, Vervuert Verlagsgesellschaft y Iberoamericana, 1997, págs. 175-192, respect.; M. Ruiz Prieto, Historia de Úbeda, est. introd. de A. Tarifa Fernández, Granada, Universidad, 1999 (ed. facs.), págs 117-118.

 

Adela Tarifa Fernández