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Jaume Vicens Vives

Biografía

Vicens Vives, Jaume. Gerona, 6.VI.1910 – Lyon (Francia), 28.VI.1960. Historiador modernista y contemporaneísta.

Nacido en 1910, inició los estudios de bachillerato en su Gerona natal, aunque la muerte prematura de su padre llevó a su familia a la capital catalana, donde, a pesar de las estrecheces económicas, pudo empezar en 1927 sus estudios de Letras en la Universidad de Barcelona, en la que se licenció en Historia en 1930 con Premio extraordinario.

En la universidad tuvo como mentor a Antonio de la Torre y del Cerro, que le encauzó hacia su primer gran tema de investigación, la acción del rey Fernando II de Aragón en Cataluña, objeto de su tesis doctoral, que leerá en febrero de 1936. Vicens ofrecerá en ella una visión abiertamente crítica para con la tradición historiográfica del catalanismo (lo que provocó, en el verano de 1935, una polémica con Antoni Rovira i Virgili), a la que censuraba su “amateurismo” y politización. Su reivindicación de la figura del Rey Católico traduce, sin embargo, las inquietudes políticas del propio Vicens en la conflictiva década de 1930, y su convencimiento de la necesidad de un estado fuerte que neutralice la conflictividad social.

Tras el servicio militar, inició su carrera académica.

En 1932 fue nombrado profesor de secundaria en el Institut-Escola, y en 1933 encargado de curso en la Universidad de Barcelona. En 1935 ganó una cátedra de instituto de bachillerato, aunque permaneció en comisión de servicios en Barcelona. En mayo de 1936 promovió la creación de un Seminario de Historia de Cataluña en la Universidad, entonces Autónoma, de Barcelona, donde fue adscrito como profesor. Movilizado durante la Guerra Civil, al final de la contienda optó por no seguir el camino del exilio.

Tras la victoria de Franco, y después de un período de incertidumbre (en el que publicó su ensayo España.

Geopolítica del Estado y del Imperio, 1940), Vicens fue depurado, separado de la universidad, y, como profesor de instituto, suspendido de empleo y sueldo durante dos años. Tuvo entonces que emplearse en labores editoriales, lo que contribuyó a desarrollar su gran capacidad de síntesis. Además de trabajar para la editorial Gallach, impulsó la creación de la editorial familiar, Teide (1942), llamada a tener un papel importante en la renovación de los libros de texto en España.

A partir de 1943, preparó su regreso a la universidad, para lo que tuvo que esperar hasta 1947, cuando obtuvo una plaza de catedrático en Zaragoza. Al año siguiente, nuevamente por oposición, ganó la Cátedra de Historia Universal Moderna y Contemporánea de la Universidad de Barcelona. Se producirá entonces en Vicens un cambio de actitud respecto de la tradición historiográfica catalana, de cuya continuidad se proclama ahora garante, mientras que trasladará sus argumentos críticos hacia una historiografía española que considera en exceso ideologizada. Este giro estará presidido no sólo por notables cambios metodológicos y temáticos, con una obra progresivamente decantada hacia la época contemporánea, sino también por una tensión constante entre el empirismo y la síntesis, visible en su producción del siguiente decenio.

En 1950 acude al Congreso Internacional de Ciencias Históricas de París, donde asistió a la consagración de la escuela de los Annales. Su coincidencia con los postulados de Lucien Febvre va a favorecer su papel personal como paladín de la apertura internacional de la historiografía española, a través del Centro de Estudios Históricos Internacional (CEHI), fundado en 1949 en el seno de su cátedra, y de sus publicaciones, Estudios de Historia Moderna (1951-1959) e Índice Histórico Español (1953-). En ese momento afirmó la importancia de lo económico y subrayó su fe en el método estadístico, propugnando una historia económica liberada de la influencia del marxismo. Al mismo tiempo, ensayó una nueva síntesis, para la que se sirvió de la geopolítica y de las morfologías históricas, derivadas de su sostenida fascinación por la obra de Arnold J. Toynbee.

Asistió al Congreso Internacional de Ciencias Históricas celebrado en París en 1950. Allí se afirmó en Vicens Vives lo que denominó “el cambio de rumbo de las preocupaciones históricas”. Para él, la fecha era absolutamente significativa: en la primera mitad del siglo xx, se habría producido “la ascensión del hombre común al primer plano social”: la historia, desde entonces, habría de fundarse en un solo principio: “Captar el nacimiento, las obras, la entereza, los sufrimientos, las alegrías, el tránsito mortal de cualquier ser humano en relación con su tiempo y con el círculo de sus relaciones sociales”.

Propulsado por una ingente capacidad de trabajo, su combate por la renovación de la historiografía española (no siempre bien recibida por una universidad que se resistía a los cambios) le lleva a desplegar una labor de divulgación, en la que tienen un papel primordial sendos ensayos, referidos a España y a Cataluña.

El primero, Aproximación a la historia de España (1952), fue concebido como una respuesta al “ideologismo” dominante y plantea los antagonismos entre centro y periferia inherentes a la historia peninsular.

El segundo, Notícia de Catalunya (1954), reflexiona sobre los elementos constitutivos de la personalidad diferenciada de los catalanes, a la vez que pone de relieve la orientación ensayística y la fuerte preocupación política que impregna su obra. Al mismo tiempo, lanza a través de Teide dos grandes publicaciones colectivas: una historia de Cataluña (iniciada en 1955 y titulada, por razones de censura, Biografies catalanes), de la que él mismo redactó los volúmenes dedicados al siglo XV y al XIX, y una Historia social y económica de España y América (1957-1959), para las que contó con su equipo habitual de colaboradores (Lluís Pericot, Enric Bagué, Santiago Sobrequés, Joan Reglà, Joan Mercader, Jordi Nadal) y con Jesús García Tolsa, José María Font Rius, Manuel Ballesteros Gaibrois, Guillermo Céspedes del Castillo, Antonio Domínguez Ortiz y Mario Hernández Sánchez-Barba.

Como investigador, la compleción de sus trabajos de síntesis sobre el siglo xv alargó su dedicación a ese período histórico más allá de lo que se había propuesto, entregado como estaba al cultivo de la historia contemporánea y a un creciente activismo político a partir de 1952. Influido por Toynbee y su creencia en el papel de las minorías dirigentes, en un artículo programático publicado en Destino en 1954, define a la “minoría burguesa” como al agente del futuro cambio político en España. Es justamente para instrucción de esta “élite responsable” que Vicens (que en 1954 fue nombrado profesor de Historia económica de la nueva Facultad de Económicas barcelonesa) reconstruye el proceso de desarrollo económico llevado a cabo por la burguesía catalana del siglo xix en Industrials i polítics (1958), probablemente su libro más influyente y el de arquitectura más original, en la que combina el estudio de la coyuntura —a la manera de Annales— con una sistematización de lo superestructural a través de la teoría orteguiana de las generaciones.

En las últimas semanas de su vida, preparó la reedición de su Notícia de Catalunya a la que añadió nuevos capítulos. En 1959, el profesor Vicens Vives se dedicó a publicar los Apuntes del Curso de Historia Económica de España, “recogidos en unos pliegos impresos en los años 1955 y 1956. Se trataba del texto de las lecciones del curso que daba en la nueva Facultad.

Él veía en los Apuntes sólo una orientación para el estudio, no una obra “definitivamente elaborada”. Al difundirse estos Apuntes, en ámbito más amplio que el universitario, el profesor Vicens Vives se dedicó a preparar un Manual de Historia Económica de España para exponer en él “el estado actual” de los problemas básicos de la materia y para que fuera “punto de partida” de nuevas investigaciones. Al instarle a que publicase pronto la obra, renunció, por entonces, a este proyecto y se dedicó a publicar revisados, los primitivos Apuntes y escribió de nuevo varios capítulos.

Para ello, contó con la colaboración de Jordi Nadal Oller, al que presentó en el prólogo de 1959 como “especialista en la historia económica española de los siglos XVI y XVII”.

Paralelamente, a pesar de las limitaciones que imponía el régimen franquista, la política iba adquiriendo un papel preponderante en su actividad, iniciando un acercamiento a los sectores catalanistas y antifranquistas que hasta entonces le miraban con recelo, y a quienes puso en relación con los sectores aperturistas del régimen, “comprensivos” hacia la cuestión catalana.

En particular, Vicens cultivó la relación con destacados miembros del Opus Dei, como Rafael Calvo Serer o el historiador americanista Florentino Pérez Embid, responsable de la censura gubernamental. En 1958 ingresó en el semiclandestino Institut d’Estudis Catalans, y llegó a establecer una buena aunque breve relación con el exiliado presidente de la Generalitat, Josep Tarradellas.

Afectado por un cáncer de pulmón que le llevó a una muerte prematura a los cincuenta años, Vicens apuró los últimos meses de su vida para reeditar Notícia de Catalunya, a la que añadió nuevos capítulos sobre la dialéctica Castilla-Cataluña y la relación de los catalanes con el Estado español, en una confirmación que el estudio del poder es, de hecho, el gran tema que recorre de principio a fin su obra.

 

Obras de ~: Ferran II i la ciutat de Barcelona, Barcelona, Universitat de Catalunya, 1936-1937, 3 vols.; Tratado general de geopolítica, Barcelona, CEHI-Teide, 1950; Aproximación a la historia de España, Barcelona, CEHI, 1952; Notícia de Catalunya, Barcelona, Àncora, 1954; El gran sindicato remensa (1488-1508), Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1954; El segle XV. Els Trastàmares, Barcelona, Teide, 1956; con M. Llorens, Industrials i polítics del segle XIX, Barcelona, Teide, 1958; Obra dispersa, Barcelona, Vicens Vives, 1967, 2 vols.; Juan II de Aragón (1398-1479): monarquía y revolución en la España del siglo XV, ed. y est. prelim. de J. M.ª Muñoz i Lloret y Paul H. Freedman, Pamplona, Urgoiti Editores, 2005.

 

Bibl.: M. Batllori, “La doble lección de Jaime Vicens y Vives”, en Razón y fe, 162 (1960), págs. 261-272; J. Pla, “Jaume Vicens i Vives (1910-1960)”, en Obra completa, vol. XVI, Barcelona, Destino, 1982, págs. 87-125; R. Grau, “Vicens i Vives, Jaume”, en J. Mestre i Campi (dir.), Diccionari d’història de Catalunya, Barcelona: Edicions 62, 1992, págs. 1111-1112; J. M. Muñoz i Lloret, Jaume Vicens i Vives. Una biografia intel·lectual, Barcelona, Edicions 62, 1996; VV. AA., Epistolari de Jaume Vicens, Gerona, Cercle d’Estudis Històrics i Socials, 1994 y 1998, 2 vols.; J. Sobrequés i Callicó, Història d’una amistat. Epistolari de Jaume Vicens i Vives i Santiago Sobrequés i Vidal (1929-1960), Barcelona, Ajuntament de Girona y Ediciones Vicens Vives, 2000; R. Grau y J. M. Muñoz, “Notícia de Catalunya. Una reflexió entre les runes”, en L’Avenç, 305 (septiembre de 2005), págs. 29-35; J. M.ª Muñoz Lloret (ed.), Álbum Jaume Vicens i Vives, 1910-1960, catálogo de exposición, Madrid, Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales-Editorial Vicens Vives, 2010 (ed. en catalán y esp.); A. Aguiló Miquel y J. M.ª Muñoz Lloret (coords.), Jaume Vicens i Vives- Josep Pla. Complicitats, catálogo de exposición, Palafrugell, Fundació Josep Pla, 2010.

 

Josep M. Muñoz