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Francisco Valls

Biografía

Valls, Francisco. ¿Barcelona?, c. 1671 – Barcelona, 3.VI.1747. Compositor, teórico y maestro de capilla.

Se daba por seguro que Francisco Valls había nacido en Barcelona y que había sido bautizado en la misma Catedral, en 1665, pero documentos hallados posteriormente a esta formulación, permiten situar su nacimiento entre los años 1671 y 1672. Se trata, en primer lugar, del ‘juramento’ que hizo al tomar posesión del magisterio de la Catedral de Barcelona, en 1696, manifestando que era menor de veinticinco años y de la ‘dedicatoria’ de su Misa Regalis al rey Juan V de Portugal con fecha de 1741, en la cual se lee, en latín: “Sic cecinit prope septuagenarius Cygnus”, aludiendo, sin duda, a su edad, la cual, como se ve, coincide con la del ‘juramento’ antes mencionado.

Pero, además, estos documentos coinciden también con la afirmación de Baldelló, quien, habiendo consultado las actas de Santa María del Mar, encontró, muy probablemente, algún documento parecido al ‘juramento’ de la catedral y dice que Valls tenía veinticuatro años, cuando tomó posesión del magisterio de dicha parroquia. Con ello, se presenta, pues, un Valls bastante más joven de lo que se creía y avala, en consecuencia, la precocidad de un músico que aspira al magisterio de las catedrales, a sus dieciséis años, y del cual se desconoce todavía el lugar de nacimiento y su formación musical. Respecto a sus padres, sólo se sabe con certeza que su madre se llamaba María.

En cuanto a su actividad musical como maestro, parece que opositó al magisterio de Mataró, el año 1688.

En cambio, es cierto que participó en las oposiciones al magisterio de la catedral de Gerona, el mismo año, ya que se conserva en la Biblioteca de Cataluña el salmo con que se presentó, en el cual se lee: “Domine quid multiplicati sunt. A 12 [...] Echo a las 24 horas / Finis 18 7bre 1688”. De la misma obra se conserva otra copia en la Biblioteca de los Jesuítas de St. Cugat, la cual lleva la fecha errónea de 1788, rectificada muy atinadamente por D. Codina, dejándola en 1688. Y también por las actas capitulares de dicha Catedral, en que se lee: “Forma de examen para la Oposicion [...] de Gerona [...] Opusieronse [...] y el L[icen]c[ia] do Francisco Valls [...] Diose principio a del dia 17 de Setiembre del año 1688”. Al parecer, ganó la plaza Gabriel Argany, el cual ejerció el magisterio hasta el 1690. Después de dichas oposiciones, ya no se vuelve a saber nada más de Valls, hasta que ocupó, por oposición, el cargo de maestro de capilla de Santa María del Mar, en Barcelona, el 13 de febrero de 1696. El 17 de diciembre del mismo año, fue elegido maestro de capilla de la Catedral de Barcelona, como resulta de la jubilación de Joan Barter. En esta ocasión no hubo oposiciones, sino que Barter, a petición del Cabildo, presentó una lista —que no se conserva— de posibles maestros, la cual se votó por escrutinio, y Valls obtuvo la totalidad de los votos, siendo nombrado, en consecuencia, maestro coadjutor. Valls ocupó este magisterio, durante cincuenta años en las modalidades de maestro coadjutor, titular y jubilado.

Fue ordenado sacerdote por el obispo de Urgell, a finales de 1698. Valls, al ser nombrado maestro de la catedral, asumió la obligación de dar cada año al maestro jubilado la cantidad de 200 libras y el Cabildo le dispensó diferentes gracias para que pudiese ayudarse a pagarlas. Entre ellas, lo distinguió con el oficio de diaconal, el 23 de mayo de 1707, oficio que, junto con el de subdiaconal, era propio de sacerdotes cantores selectos, como se deduce de la lista de los que lo obtenían, entre ellos el propio maestro jubilado Barter. Estos cantores tenían, entre otras, la responsabilidad de cantar la Epístola (subdiaconal) y el Evangelio (diaconal) en las misas solemnes y tenían retribución económica propia y eran oficios muy deseados.

A pesar de ello, la economía de Valls no andaba bien, según se deduce de diferentes documentos, siendo el más curioso la petición que hizo, el 26 de junio de 1709, del examen de canto obligatorio para poder percibir los repartos de la Bolsa Común, pero el Cabildo resolvió que, teniendo en cuenta su gran habilidad en el canto, fuese admitido sin examen.

Unos años más tarde, en septiembre de 1616, ya libre del pago de las 200 libras, fue el canónigo Sayol, administrador de la Capilla, quien pidió ayuda de costa para el maestro, dado que habían disminuido enormemente sus ganancias, y propuso que le diesen 60 libras.

El Cabildo aprobó esta sugerencia, pero dijo que tan sólo sería por dos años, 1717 y 1718, terminados los cuales, se volvería a revisar esta concesión. Pasado dicho tiempo, el Cabildo la revisó, efectivamente, como consta en el acta capitular del 24 de abril de 1719, pero, teniendo en cuenta su inclusión en una relación de oficiales exiliados por orden del Rey, resolvieron no renovarle dicha gracia de 60 libras.

Recibió también reconocimiento extra-eclesial, al ser admitido, a petición propia, en la Academia Desconfiada o también Academia dels Desconfiats, creada el 3 de junio de 1700, por destacados miembros de la nobleza, política y clerecía barcelonesa. Ya en la primera sesión Valls pidió ser admitido en ella, habiendo constancia de que lo fue, el 10 del mismo mes y año, según Joseph Rafel Carreras y Bulbena.

Escribió música nueva y de calidad para cada sesión, tal vez la que en el inventario de la catedral se designa como Música de Academias. Se conocen muchas Academias que tuvieron su esplendor en Barcelona, a finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, pero de todas ellas es suficiente mencionar ésta y la Academia de Sto. Tomás de Aquino, para la cual Valls también compuso e interpretó muchas obras con la capilla de la catedral, en la festividad de su santo patrono. Como compositor, destaca con más de seiscientas composiciones suyas, legadas por él a la catedral, en su jubilación, a sus cincuenta y cinco años, y otra lista que se desconoce, por ahora, de las obras compuestas después de su jubilación y que legó al Monasterio de Montserrat, al morir. Actualmente, toda la producción de Valls cedida a la catedral, junto con todos los fondos musicales históricos de dicha Catedral de Barcelona, se conservan en la Biblioteca de Catalunya.

De todas las composiciones de Valls, hay que hacer mención especial de su Missa Scala Aretina, fechada en 1702 y estrenada ante la reina Elisabeth de Austria y su Corte, el día 3 de agosto de 1710, en un solemne oficio celebrado en la catedral, para celebrar la victoria de Almenara. Esta misa dio motivo a la polémica estético-musical más interesante de todo el siglo XVIII, según Menéndez y Pelayo. En dicha polémica, participaron, en dos bandos, a favor y en contra de Valls, casi todos los maestros y organistas de toda España. Valls llevaba el protagonismo de la defensa de su ‘entrada’, aduciendo, entre otros argumentos, ejemplos de esa misma entrada, practicados por diferentes compositores españoles, desde hacía cien años, argumento de sobra suficiente para que sus adversarios abandonasen la polémica y desde su visión dinámica y progresista de las artes, sobre todo la música, desde los comienzos a su tiempo y augurando que los oídos seguirían encontrando agradables otras novedades que se seguían manteniendo prohibidas, porque de lo contrario, opinaba, las artes ya podían escribir su punto final. La causa de la Polémica, con mayúscula, fue la entrada del tiple del 2.º coro, a la distancia de una novena sin preparación, en el miserere del pasaje Qui tollis peccata mundi, misere nobis del Gloria. Dado que entre la fecha de composición de esta misa, 1702, la circunstancia de su estreno y la duración de la Polémica, del año 1715 al 1720, tuvieron lugar los episodios de la Guerra de Sucesión, en la cual Valls se mostró abiertamente austracista, no sería improbable que también hubiese un trasfondo político en la actuación de los adversarios del maestro de Barcelona. El mismo exilio del maestro ocurría dentro de los años de la Polémica, como se ha dicho antes. Siendo conocida ampliamente esta Polémica en la historia de la Musicología, no parece necesario extenderse más en ella. Tal vez podría interpretarse en esta misma línea política el comportamiento rebelde e injurioso que tuvieron con Francisco Valls ciertos músicos y escolanes de la catedral y la desavenencia del maestro con el organista Saló, entre los años 1718 y 1723.

Otra composición suya que hay que poner de relieve es su Missa de Requiem, porque podría ser ésta la que se interpretó en los solemnes funerales que se celebraron en la Lonja de Barcelona, por el emperador José I, fallecido el 17 de abril de 1711, hermano de Carlos III de Austria, como pretendiente a la Corona de España, y a quien éste sucedió, pues consta que en este funeral actuó la Capilla de música de la Catedral, dirigida, evidentemente, por su maestro Valls.

El 22 de febrero de 1726, el maestro Valls pidió la jubilación al Cabildo. Las razones que lo movían a hacerlo eran las siguientes: los treinta años que llevaba de servicio al frente de la Capilla de música de la catedral y el hecho de “encontrarse aquejado de algunos achaques habituales”. El Cabildo consideró razonable la petición del maestro y designó a los canónigos Fogueres y Queralt para que se ocupasen en buscar sujetos aptos, y consultasen con el maestro Valls acerca de esto y de sus pretensiones. Dichos canónigos comunicaron al Cabildo, el 14 de marzo del mismo año, que Valls sólo pretendía que el maestro nuevo le diese la porción de la Capilla. El Cabildo aprobó estas condiciones y aquel mismo día le concedió la jubilación, rogándole, sin intención de angustiarlo, que no dejase de componer, y que, siempre que la Capilla lo necesitase, ‘llevase el compás’.

Después de su jubilación, se le conoce poca actividad pública. Sin embargo, debió componer la música que legó a Montserrat. Pero, sobre todo, debió aprovechar para poner en orden su experiencia y sus apuntes teóricos, fruto de su estudio de toda la vida y sobre todo de la necesidad de defender su Misa Scala Aretina, para escribir su manuscrito teórico Mapa Armónico Práctico, publicado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en 2002, en edición facsímil. El deceso de Valls debió producirse el día anterior a su entierro, que tuvo lugar el 3 de junio de 1747. La opinión del propio Cabildo de la catedral sobre la personalidad de Francisco Valls, se recoge en el acta notarial del 23 de mayo de 1707, al promocionarlo al oficio diaconal, a la muerte de Barter.

En ella se dice que Valls era “virtutibus doctrina et cantus scientia ornatus et per consequens manifeste habilis et idoneus ad explendum dictum diaconile offitium”. Y en cuanto al valor artístico de la producción de este compositor, el mejor elogio lo hizo Felipe Pedrell, al afirmar que Catalunya entera debía homenaje a Valls, aunque sólo fuese por una sola de sus obras. En su escuela se formaron muchos niños cantores o escolanes de cota de grana, como eran conocidos los de la catedral, entre los que destacaron después como grandes maestros, compositores y organistas: Joan Saló, Pere Rabassa, Josep Barceló, Josep Monjo y Ramón Carrera(s).

Desde los comienzos de la musicografía, la figura de Valls no ha dejado de darse a conocer, y se han publicado algunos estudios monográficos sobre determinados aspectos de su obra, sobre todo en los últimos cincuenta años, en que se editó por el padre J. López- Calo, la Misa Scala Aretina, interpretada y grabada diferentes veces, siendo realizada la última interpretación conocida por la Coral Shepshed Singers de Loughborough, de Inglaterra, el día 1 de noviembre del 2003. También se han interpretado con éxito, en España, en los últimos años, otras composiciones de Valls, por corales dirigidas por los maestros Luis Antonio González Marín y Francesc Bonastre Beltrán.

 

 

Obras de ~: Missa Scala Aretina, 11V, vns, obs, 2clrs, vn, ac vns, arpa, órg., 1702, E:Bc; Missa Tu es Petrus, 8V, vns, cls, ac vns, org, ac. E:Bc; Misa de Difuntos, 8V, fls, vns, ac, bc. E:Bc; Missa Ut queant laxis, a 8V, más coro de 4V de refuerzo, vns, obs, clrs, ac 2.º coro de Capilla, obs, vns, clrs y Capilla, ac continuo, tímpanos, E:Bc; Missa a 12, chirs, sacabuche, ac órg, continuo, E:Bc; Missa Regalis quinque vocum, i ac, E:Bc; Salve a 6 v, i continuo E:Bc; Salmo Domine, quid multiplicati sunt, a 12 v, para la oposición de Gerona, 1688 (Biblioteca del Centre Borja, de St. Cugat del Vallès); Villancico al Nacimiento de Xto Serafines de seis alas, a 12 v (Biblioteca del Centre Borja, de St. Cugat del Vallès); Nunc dimittis, 4V, més 4V de ripieno, vns, ac vns, ac; Tota pulchra es, 4V, continuo, E:Bc; Plaudat agmen captivorum, 9V, vns, ac vns, bc, ac vln, ac órg, E:Bc; Ha de la esfera de Marte, Vill, 12V, cls, vns, ac vns, órg, bc, E:Bc; Nunc dimittis, 4V, más coro de 4V de refuerzo, vns, ac vns, ac, E:Bc; Nunc dimittis, 4V + “ripieno”, vns, órg, bc, E:Bc; cfr. además, F. Bonastre y M. Urpí i Cámara, “Valls, Francisco (I)” en E. Casares Rodicio (dir. y coord.), Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, vol. X, Madrid, Sociedad General de Autores y Editores, 2002, págs. 703-707.

 

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Josep Pavia i Simó