Ayuda

Francisco Amorós y Ondeano

Biografía

Amorós y Ondeano, Francisco. Marqués de Sotelo (III), Soroma (anagrama utilizado en algunas cartas codificadas). Valencia, 19.II.1770 – París (Francia), 8.VIII.1848. Pedagogo, gimnasiarca, militar y administrador público en España y Francia.

Nació en el seno de una buena familia. Sus abuelos paternos, Felipe Amorós y Chafrión y Vicenta Darder de Borja, tuvieron tres hijos: Felipe, Vicente (progenitor de Francisco) y Lucrecia. El primero de ellos se casó con Teresa Severina Sotelo y fue quien obtuvo de Carlos IV la distinción nobiliaria de marqués de Sotelo en 1792. Su padre, el valenciano Vicente Amorós, teniente del regimiento Inmemorial del Rey, participó en la guerra de la Independencia de Estados Unidos de América. Su madre, la aragonesa María Joaquina Ondeano, poseía diversos viñedos, olivares y casas en Zaragoza, bienes que heredaría Francisco Amorós. Tras recibir una educación elitista en un colegio de Francia y después en España, bajo la tutela de un preceptor eclesiástico y de su tío Ondeano (sucesor de Pablo de Olavide en la intendencia de La Carolina), ingresó en el Ejército cuando sólo contaba nueve años, como cadete de nobleza del arma de Infantería. El 15 de julio de 1787 fue nombrado subteniente del regimiento de Córdoba, con el que participó en las campañas de Orán en 1790. En tierras norteafricanas sufrió un grave traumatismo, cuyas secuelas fisiológicas alteraron sus hábitos: a partir de entonces padecerá de insomnio, por lo que la lectura y la escritura pasaron a convertirse en su pasatiempo predilecto. En 1791, obtuvo el cargo de pregonero público de bandos y proclamas de Valencia.

En 1792, instruyó a una parte de las tropas reunidas en Cádiz destinadas a los Pirineos para combatir a los revolucionarios republicanos franceses. En 1794, tras haberse distinguido en diversas campañas militares (como en las batallas de Trullás y de Le Boulou) contra el Gobierno de la Convención, fue promovido a capitán de Infantería.

En 1796, estableció su residencia en Madrid para trabajar como archivero del depósito de mapas en el Ministerio de la Guerra y contrajo matrimonio con la gaditana María Josefa de Therán y Palacios, miembro de una acomodada familia nobiliaria de Sanlúcar de Barrameda.

En 1800, obtuvo plaza de oficial supernumerario de la Secretaría de Estado y del Despacho Universal de la Guerra. Entre 1802 y 1805 fue, junto con Manuel Godoy y Domingo Badía y Leblich (más conocido por su seudónimo árabe Alí Bey), uno de los principales promotores del proyecto secreto —y finalmente frustrado— de la Monarquía española de colonización de territorios costeros e interiores del imperio de Marruecos y del intento de recuperar Gibraltar de los ingleses por las armas —tentativa abortada tras el “desastre de Trafalgar”, en octubre de 1805—, llegando a convertirse durante estos años en el más directo hombre de confianza (secretario) del generalísimo Godoy para lo que en la época se conoció como el “asunto de Marruecos”. Una vez frustrado el plan colonizador, Amorós desempeñó un papel decisivo en la creación del Instituto Militar Pestalozziano de Madrid. Fue quien persuadió en última instancia a Godoy de la necesidad de consolidar el método del innovador pedagogo suizo J. H. Pestalozzi en los territorios de la Monarquía hispánica.

Esta institución educativa —de corte moderno y de clara ascendencia ilustrada— abrió sus puertas el 4 de noviembre de 1806 en la calle Ancha de San Bernardo, con el objetivo de convertirse en uno de los principales instrumentos para iniciar la regeneración paulatina de la sociedad española, sin necesidad de recurrir —como en Francia— a cambios drásticos de signo revolucionario. Amorós fue, además de uno de los inspiradores y profesores del Instituto, su segundo director desde el 7 de agosto de 1807 hasta su clausura el 13 de enero de 1808 y, además, introdujo la gimnasia en el currículo del Centro. Su prestigio como pedagogo fue tal que Carlos IV y María Luisa de Parma le nombraron preceptor del infante Francisco de Paula (junio de 1807). Tras la clausura oficial del centro de ensayo pedagógico, su constante actividad fue recompensada con una plaza de ministro de capa y espada del Consejo Supremo de Indias el 25 de enero de 1808. Durante el motín de Aranjuez (17- 18 de marzo de 1808) fue arrestado como consecuencia de la caída de su protector Manuel Godoy, y un grupo de consejeros de Castilla registró los papeles que se hallaban en su casa madrileña. El 1 de mayo le fue levantado el arresto y el 14 de mayo leyó en Valencia la proclama que Murat dirigió a los españoles en Madrid el Dos de Mayo.

Como consejero de Indias, fue miembro de la Junta española de Bayona y juró fidelidad al rey José Bonaparte y a la Constitución de 1808 (“Estatuto de Bayona”), llegando incluso a entrevistarse con el Emperador.

Presentó al Gobierno de José I un proyecto de división administrativa de España en 38 “departamentos” (16 de noviembre de 1808). Fue uno de los más destacados “afrancesados” durante la guerra de la Independencia, obteniendo del Gobierno josefino multitud de empleos públicos y de condecoraciones: gobernador militar y político e intendente de la provincia de Santander y consejero de Estado (20 y 25 de noviembre de 1808), intendente general de la Policía de Madrid y comisario regio de Guipúzcoa, Álava, Vizcaya y Burgos (9 de febrero de 1809), caballero de la Orden Real de España (25 de octubre de 1809), ministro interino de la Policía general de los cuatro reinos de Andalucía (1 de febrero de 1810) y comisario regio en los territorios donde se hallaba el llamado “ejército de Portugal” (10 de agosto de 1811).

En junio de 1813, coincidiendo con el repliegue de las tropas francesas de la Península, se vio forzado a exiliarse. París, capital del imperio, fue el lugar que eligió para establecerse en calidad de refugiado político —gracia que Napoleón concedió tan sólo a un selecto grupo de ministros y de altos funcionarios ex josefinos—. En septiembre de 1814, publicó la más dura y polémica Representación a Fernando VII, obra en la que también aprovechó para halagar la labor de Luis XVIII (sobre todo de la Carta otorgada al pueblo francés) tras su restauración en el trono. En octubre, su mujer y sus tres hijos se reunieron con él en París, después de haber sufrido en Madrid la implacable persecución de los agentes fernandinos. Durante el regreso de Napoleón, en los llamados Cien Días, Amorós dejó salir a la luz su marcado apego al régimen cesarista bonapartista y consiguió un empleo como guardia nacional en el palacio de las Tullerías (abril de 1815). Tras la caída definitiva de Napoleón en Waterloo, ingresó en la prestigiosa Société pour l’amélioration de l’enseignement élémentaire (26 de julio de 1815), donde leyó una memoria sobre las excelencias de la pedagogía pestalozziana (6 y 20 de septiembre de 1815). El 10 de julio de 1816, consiguió la nacionalidad francesa, que había solicitado desde 1814. En 1817 fue arrestado en París y estuvo a punto de ser expulsado de la capital por haberse visto involucrado en un pintoresco escándalo público (motivado por una tormentosa relación amorosa con Asunción Badía, hija de Domingo Badía y esposa del filósofo galo J-C. de L’Isle de Sales) y por aparecer en las listas confidenciales que la policía parisiense elaboró sobre los principales sospechosos de participar en una presunta conspiración urdida por un grupo de liberales españoles en el exilio, cuyo objeto era destronar a los Borbones de España y Francia.

A partir de 1818, sus actividades en París se centraron en el intento de atraer la atención del Gobierno galo para conseguir subvenciones que le permitiesen reemprender los proyectos educativos que hubo de abandonar en la España de 1808 como consecuencia de la ocupación de las tropas francesas. Sus numerosos e influyentes protectores, así como su obra Cantiques religieux et moraux —recopilación de cánticos religiosos, morales y, sobre todo, patrióticos que servían para acompañar sus clases de educación física—, en la que alababa tanto al rey Borbón (Luis XVIII) como al texto constitucional concedido por éste, contribuyeron a que el Gobierno de la Restauración se interesara por su peculiar método de educación física. Entre 1817 y 1818, se ganó la vida dando clases de gimnasia en diversas instituciones privadas parisienses, y un selecto cuerpo de bomberos de París recibió una formación experimental siguiendo el “sistema amorosiano”, como lo denominaban en la época. En 1820, el Gobierno inauguró el “Gymnase normal militaire et civil”, sito en el parque de Grenelle de París (place Dupleix), proyectado tanto para militares como para civiles (adultos y niños), del que Amorós sería nombrado director. Su método gimnástico gozó de fama internacional, por lo que numerosos médicos y pedagogos eximios de la época acudieron a formarse y a colaborar en el “Gymnase de Grenelle”. El 15 de julio de 1829, Carlos X le nombró inspector general de todos los gimnasios militares de Francia. En 1830, con Luis Felipe de Orleans en el trono, Amorós publicó la gran obra que sistematizaba su método de gimnasia y los conocimientos existentes en la época sobre esta “ciencia”, tal como la define Amorós en la introducción de su libro Manuel d’éducation physique, gymnastique et morale. El 28 de febrero de 1831, fue nombrado coronel de Infantería del ejército francés y el 18 de abril de 1834 se le condecoró con la Legión de Honor. Este mismo año, paradójicamente, le fueron retiradas las ayudas gubernamentales para su gimnasio civil, por lo que decidió abrir su propio gimnasio, que sería el primero de carácter privado y que regentará hasta su fallecimiento: el “Gymnase civil et orthosomatique”, sito junto a los Campos Elíseos de París. Este gimnasio era frecuentado también por niñas, y en él se prestaba especial atención a la rehabilitación de personas convalecientes, con problemas de movilidad o deformaciones físicas (gimnasia médica, antecedente directo de la fisioterapia).

En 1835 fue galardonado con el premio “Monthyon” de inventos y artes útiles y saludables para el ser humano.

A pesar de sus éxitos y del prestigio internacional de su gimnasia, el 31 de diciembre de 1837, el Gobierno le cesó de su empleo de director del gimnasio normal militar. En 1839 viajó a Valencia para tomar posesión del título de marqués de Sotelo, pues había fallecido su primo Esteban Amorós (hijo de su tío Felipe y de Teresa Severina Sotelo), que ostentaba el título. Amorós aprovechó esta ocasión para donar un valioso conjunto de aparatos gimnásticos a la Sociedad Económica de dicha ciudad. El 8 de agosto de 1848, una apoplejía acabó con su vida en su casa de París. Su método, sin embargo, pervivió durante décadas tanto en Francia como en España, gracias a la importante labor que desempeñaron algunos de los alumnos (franceses, españoles y de otras nacionalidades) que se formaron en los establecimientos del gimnásofo o gimnasiarca —como a Amorós le gustaba autodenominarse—. Una placa conmemorativa, colocada en la columna de su monumento funerario, atribuye a Amorós la distinción de ser el “creador del método francés de educación física”. No obstante, también es de justicia reconocer que fue —directa e indirectamente— uno de los pioneros y de los más perseverantes impulsores de la cultura física en la España decimonónica.

 

Obras de ~: Reflexiones acerca de la epidemia en Cádiz, 1800 (inéd.); Memoria sobre la posibilidad de perder las colonias de América y sobre la necesidad de tomar medidas para evitar los inconvenientes, 1803 (inéd.); Discurso que leyó ~, secretario de S. M. y oficial de la Secretaría del Despacho Universal de la Guerra, en la Junta que celebró la Sociedad económica de Sanlúcar de Barrameda la mañana del día 30 de Noviembre de 1803 con motivo de haberse recibido por Regidor de la misma Ciudad el Excmo. Sr. Generalísimo Príncipe de la Paz, Cádiz, Imprenta de la casa de La Misericordia, 1804; Memoria sobre las disposiciones del Gobierno español para introducir el método de fumigar de Guiton y sobre los experimentos hechos para observar su poder desinfectante, Madrid, 1805; Reflexiones sobre las medidas para acabar con las epidemias y los contagios, escritas por orden del Rey para establecer la policía profiláctica de las ciudades y de los campos, Madrid, 1805 (inéd.); Discurso sobre la Mendicidad y de las medidas a adoptar para socorrer a todos los pobres que infectan Madrid, Madrid, 1805 (inéd.); Diferentes resultados obtenidos por las experiencias hechas durante la horrible epidemia de la fiebre amarilla, que asoló una parte de la España meridional, Madrid, 1805; Memoria sobre el estado de los establecimientos públicos de Madrid, y sobre las medidas para restablecerlos y mejorarlos, Madrid, 1812; Representación del consejero de Estado español Don Francisco Amorós a S. M. el Rey Don Fernando VII, quejándose de la persecución que experimenta su mujer Doña María de Therán, de parte del Capitán general de Castilla la Nueva, Don Valentín Belbis, Conde de Villariezo, Marqués de Villanueva de Duero, y defendiendo la conducta que ha tenido Amorós en las convulsiones políticas de su patria, acompañada de documentos justificativos, Paris, P.M. Rougeron, 1814; Mémoire lu à la Société pour l’Instruction Élémentaire de Paris, dans les Séances du 6 et du 20 septembre 1815, par M. Amorós, membre de la même Société et de différentes Sociétés patriotiques d’Espagne; Sur les Avantages de la Méthode d’Éducation de Pesta lozzi, et sur l’Expérience décisive faite en Espagne en faveur de cette Méthode, Paris, Favre, 1815; Dictionnaire des hommes célèbres et des personnages que j’aime bien, Paris, 1815-1848 (inéd.); Déclaration de Mr. Amoros, réfugié espagnol, naturalisé français, et exposé de ses services, accompagné de pièces justificatives, Paris, Imp. P. N. Rougeron, 1817; Lettre de ~ à tous ceux qui l’ont insulté, calomnié et qui ont cherché à l’avilir dans son malheur, Paris, P. N. Rougeron, 1817; Education physique. Coup d’oeil sur l’Histoire de la Gymnastique, Paris, 1817; Cantiques religieux et moraux, ou la morale en chansons, a l’usage des enfans des deux sexes. Ouvrage spécialement destiné aux Elèves qui suivent les exercices du cours d’éducation physique et gymnastique dirigé par M. Amorós, Paris, 1818; Lettre de ~ à la Société pour l’instruction élémentaire sur le recueil de cantiques qu’il a publié et sur l’école de chant de son gymnase, Paris, Imp. P. N. Rougeron, 1819; Gymnase civil français, contre les intrigues du Comte de Lasterye et du Médecin Bally pour favoriser le funambule Clias à mon préjudice, Paris, Imp. P. N. Rougeron, 1819; Gymnase français. Discours de ~ pour la clôture du cours du 28 novembre, Paris, Imp. P. N. Rougeron, 1819; Discours prononcé par ~ à l’ouverture de son cours d’éducation physique, gymnastique et morale, pour l’année 1820, dans l’institution de MM. Villodon, Paris, Imp. P. N. Rougeron, 1820; Gymnase normal militaire et civil. Idée et état de cette institution au commencement de l’année 1821, et moyen de la rendre aussi complète, générale et utile que sa destination le demande, Paris, Imp. P. N. Rougeron, 1821; Le colonel Amorós, directeur du Gymnase normal militaire et civil, et du Gymnase spécial du corps des sapeurspompiers de la ville de Paris, Paris, 1823; Gymnase normal militaire et civil. Séance générale pour la distribution des prix du 19 octobre 1823, Paris, 1823; Mémoire pour le Gymnase normal militaire et civil, fondé et dirigé à Paris par M. le colonel Amorós, avec les listes des protecteurs, un état des élèves, et plusieurs pièces importantes de la Commission des Généraux, du Préfet de la Seine, et autres, Paris, Imp. P. N. Rougeron, 1824; Gymnase normal: feuille pour la Chambre des Députés à fin de rétablir le Gymnase dans le budget d’où il avait été retiré depuis deux ans, Paris, 1826; Observations de ~ sur le coureur Rummel, sur les courses en général, sur un coureur français qui prétend le surpasser en vélocité et en résistance et sur un professeur du Gymnase normal qui peut lutter avec le premier, Paris, 1826; Gymnase normal militaire, civil et orthopédique. Observations du [...] sur l’ouvrage du Dr. Lachaise qui me critiqua, ayant pour titre: Précis physiologique sur les courbures de la colonne vertébrale, Paris, 1827; Continuation de l’Histoire du Gymnase normal, avec un grand tableau pour me défendre de la persécution du Ministre Vte. Decaux, Paris, 1828; Gymnase normal militaire et civil, Paris, 1829; Discours prononcé par ~ a l’ouverture du cours pour MM. les officiers qui ont été destinés, 14 octobre 1829, à le suivre, afin de répandre sa méthode gymnastique, Paris,1829; Mémoire du ~ contre le comte Cormier du Médic, capitaine du 3e régiment d’Infanterie de l’ex-garde royale, Paris, 1830; Traits de la vie du duc d’Orléans, aujourd’hui roi des français, relatifs a l’éducation de ses enfans, Paris, 1830; Chant pour la patrie et chant royal avec les changemens nécessaires pour le règne actuel, Paris, 1830; Manuel d’éducation physique, gymnastique et morale, 2 ts. + 1 atlas, Paris, 1830 (2.ª ed. en 1838, reed. Paris, Ed. Revue EPS, 1998); Monumens publics: à propos de la classe du Gymnase normal militaire que l’on n’a pas fait, Paris, 1830; Observations relatives au Gymnase normal militaire et civil, et à la nécessité de le conserver à Paris, Paris, 1831; Pétition du colonel Amoros à la Chambre des Députés, suivie de réflexions pour la défense du Gymnase normal militaire et civil, 16 novembre 1831, Paris, 1831; Programme pour la séance des Ducs de Nemours et d’Orléans, Paris, 1832; Programme pour les exercices qui eurent lieu au Champ de Mars le 28 juillet, Paris, 1832; Quelques idées sur le Collége Militaire de La Flèche, et sur l’importance des établissemens où l’on suit la méthode d’éducation du colonel Amoros, Paris, 1833; Gymnase normal militaire et civil. Note pour le maintien d’un crédit de 20.000 francs pour faire une classe, voté par la Chambre des Députés en faveur de cet établissement, Paris, 1833; Résume et discours sur l’emploi de la main gauche, lu à la Société des méthodes, Paris, 1833; Séance d’ouverture du Gymnase civil et orthopédique et principaux résultats de l’expédition de M. le colonel Amoros, inspecteur du gymnase militaire, à la place et au camp de Saint-Omer, Paris, 1834; Circulaire aux médecins sur l’établissement du Gymnase civil et orthopédique, Paris, 1835; Le but de la Gymnastique est la bienfaisance. Facsimile de mon écriture, Paris, 1835; Rapport sur le monument de Brés et sur le nouveau Gymnase civil, Paris, 1836; Note sur le Gymnase normal militaire et civil pour la Chambre des Députés contenant la lettre de l’Académie des Sciences qui annonce le prix accordé au fondateur, Paris, 1836; Pièces et documents relatifs à l’histoire du Gymnase normal militaire et civil, exposant plus particulièrement les persécutions éprouvées par le fondateur en 1836, Paris, 1837; Inventaire des livres de la bibliothèque du Colonel Amorós par ordre de sections commencé à Paris le 15 mai 1837 (inéd.); Représentation de ~ a M. le ministre de la Guerre, Paris, 1838; Sur la disgrâce de M. le colonel Amoros, Paris, 1838; Exposé du colonel Amoros à la Chambre des Pairs sur le Gymnase Normal Militaire (18 juin 1838), Paris, 1838; Lettre du ~ sur le Gymnase normal militaire, sur les contrariétés qu’il éprouve, et invitation pour que l’on vienne voir les établissements qu’il dirige, Paris, 1838; Nouveau manuel complet d’éducation physique, gymnastique et morale, Paris, A la Librairie encyclopédique de Roret, 1838 (3.ª ed. aumentada de 1848, reed. Paris, Ed. Revue EPS, 1998); Circulaire du ~ aux électeurs des Ier et Xe arrondissements de Paris, en faveur des gymnases qu’il a fondés dans ces arrondissements 1er mars 1839, Paris, 1839; Cours d'education physique, gymnastique et morale, Paris, Imp. P. N. Rougeron, s. f.

 

Bibl.: Ch.-J.-B. Amyot, Histoire du colonel Amoros, de sa méthode d’éducation physique et morale, et de la fondation de la gymnastique en France, Paris, Colas, 1852; V. López Tamayo, Historique de la gymnastique moderne. Introduction, portrait et biographie du colonel Amoros, Paris, Imprenta Léopold Bouzin, 1882; A. Morel-Fatio, “Don Francisco Amorós, marquis de Sotelo, fondateur de la Gymnastique en France”, en Bulletin Hispanique (Burdeos, 1924-1925), vol. XXVI, págs. 209-240 y 339-368, y vol. XXVII, págs. 37-78; M. A. François, Amorós et son oeuvre, memoria de licenciatura, Universidad de Lovaina, 1947 (inéd.); M. Artola Gallego, Los afrancesados, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1953; M. Piernavieja del Pozo, “Francisco Amorós, el primer gimnasiarca español”, en Citius Altius Fortius. Estudios deportivos (Comité Olímpico Español), t. II (1960), págs. 277-313; E. de los Reyes, Amorós, adelantado de la gimnasia moderna: su vida, su sistema, Madrid, Comité Olímpico Español, 1961; M. van Dommelen, Jahn-Amorós. Bijdrage tot de vergelijkende studie van hun opvattingen over de lichamelijke opvoeding, memoria de licenciatura, Katholieke Universiteit te Leuven, Instituut voor Lichamelijke Opvoeding, 1966 (inéd.); M. Spivak, Un homme extraordinaire. Le colonel Francisco Amorós y Ondeano, marquis de Sotelo, Paris, Institut National des Sports, 1970, y Les origines militaires de l’éducation physique en France (1774- 1848), Paris, Service Historique du Château de Vincennes, 1972; G. Dufour, Juan Antonio Llorente en France (1813- 1822). Contribution à l’étude du Libéralisme chrétien en France et en Espagne au début du xixe siècle, Genève, Droz, 1982; M.ª T. gonzález aja y J. L. Hernández Vázquez (comps.), Seminario Francisco Amorós: su obra entre dos culturas, Gran Canaria- Madrid, INEF, 1990; G. Dufour, “La visión educativa de los afrancesados: Amorós y Llorente”, en G. Ossenbach y M. de Puelles (eds.), La Revolución francesa y su influencia en la educación en España, Madrid, UNED 1991, págs. 529- 538; A. Gil Novales, “Una proclama de Francisco Amorós y Ondeano”, en Trienio, n.º 34 (1999), págs. 177-179; J. López Tabar, Los famosos traidores. Los afrancesados durante la crisis del Antiguo Régimen (1808-1833), Madrid, Biblioteca Nueva, 2001; J. M.ª Climent Barberá, Historia de la rehabilitación médica. De la física terapéutica a la reeducación de inválidos, Barcelona, Edika Med, 2001; R. Fernández Sirvent, “Aproximación a la obra educativa de un afrancesado: el coronel Francisco Amorós y Ondeano”, en Pasado y Memoria, n.º 1 (2002), págs. 167-181; “África en la política exterior de Carlos IV. Nuevos datos sobre el asunto de Marruecos (1803- 1808)”, en Ayer, n.º 50 (2003), págs. 289-315; Francisco Amorós y los inicios de la Educación Física moderna. Biografía de un funcionario al servicio de España y Francia, tesis doctoral, Alicante, Universidad, 2005; “Educación física y adoctrinamiento político. La formación de buenos ciudadanos a través del método moralizante de Amorós”, en J. A. Aquesolo Vegas (ed.), Actas del X Congreso Internacional de Historia del Deporte, Sevilla, Universidad Pablo de Olavide, 2005 (http:// www.cafyd.com/HistDeporte/htm/pdf/2-12.pdf); “La educación física al servicio del Estado. Francisco Amorós en la Francia de la Restauración”, en Ayer. Revista de Historia Contemporánea, n.º 61 (2006), págs. 215-232; “Francisco Amorós, alma mater del Instituto Pestalozziano. Nuevas aportaciones sobre la filosofía del Instituto, su escudo de armas y la iconografía oficial”, en Portal de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (http://www.cafyd.com/2006_1.pdf ); “Memoria y olvido de Francisco Amorós y de su modelo educativo, gimnástico y moral”, en Revista Internacional de Ciencias del Deporte, 6 (3) (2007), págs. 24-51 (http://www.cafyd.com/REVISTA/ art3n6a07.pdf ).

 

Rafael Fernández Sirvent