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Francisca Josefa Castillo y Guevara

Biografía

Castillo y Guevara, Francisca Josefa. Francisca Josefa de la Concepción. Tunja (Colombia), 6.X.1671 – 1742. Escritora ascético-mística, clarisa.

Nació en el seno de una familia noble. Hija legítima de Francisco Ventura de Castillo y Toledo, español, oriundo de la villa de Illescas (Toledo), donde nació por los años de 1630, y de María de Guevara Niño y Rojas, criolla, natural de la ciudad de Tunja (Colombia).

En 1660, Francisco Ventura de Castillo fue nombrado alcalde mayor y teniente de corregidor de la provincia de Tunja, ciudad en la que se estableció en 1661, ejerciendo el cargo por varios años. Casó Francisco en Tunja con María de Guevara el 4 de febrero de 1662. De su matrimonio nacieron: Juana Ángela, Pedro Antonio, Francisca Josefa, y Catalina Lugarda.

Francisca Josefa gustó desde su más tierna infancia del silencio y las prácticas piadosas, haciendo uso para ello del retiro del oratorio familiar. En su juventud llevó vida eremítica y practicó ásperas penitencias.

Aprendió a leer con la ayuda de su madre y pronto se entregó de lleno a la lectura de libros profanos y de imaginación, de los que aborrecería después llamándolos “Libros de comedias, peste de las almas”, según ella misma relata en su Vida. Contrariando la voluntad de sus padres, ingresó como seglar en el Real Convento de Santa Clara de Tunja en 1689 a la edad de dieciocho años. Hacia 1690, frisando los diecinueve años, comienza a escribir su Afectos Espirituales y algunas poesías en las páginas en blanco de un libro de cuentas. De estos poemas se conservan seis intercalados en los Afectos 8, 46 y 195 y en papeles sueltos. En algunos alcanza su mayor altura e intensidad de expresión lírica cuando cultiva con gran espontaneidad y en un lenguaje a la vez extremadamente sencillo y algo conceptuoso la poesía erótica a lo divino. Tanto en la Vida como en los Afectos, la monja explaya prolijamente sus prácticas ascéticas y sus experiencias místicas que la llevan desde la “noche oscura” poblada de visiones terroríficas, a través de los diferentes grados de la vía purificadora, en línea ascendente por la vía iluminativa hasta lo más alto de la contemplación.

La forma expresiva de la monja y su lenguaje literario se formaron en la escuela de la Biblia como fuente y modelo. Es el latín eclesiástico su principal modelo de lengua literaria.

A diferencia de Teresa de Jesús, que escribió para las monjas de sus fundaciones dispersas en el territorio de la Península, Francisca no escribe para un auditorio determinado, sino para ella sola sin el ánimo de guiar ni adoctrinar a nadie. Escribió por obedecer a sus confesores, que le ordenaron poner por escrito las peripecias de su alma. Hizo así una especie de diario íntimo, que procuró mantener oculto a los ojos de sus compañeras de claustro y que en varias ocasiones intentó quemar. Con frecuencia emplea el diminutivo como recurso para darle a su prosa un cierto matiz de emoción y ternura. Al paso que el libro de su Vida es un testimonio de la vida física de la autora, de la rutina gris de la vida conventual con su carga de chismes, alborotos, rezos y persecuciones, los Afectos son un contradictorio y ardiente testimonio de su vida espiritual.

A la edad de veinte años, hace su profesión religiosa y toma el nombre de Francisca de la Concepción.

Desempeñará sucesivamente los cargos de portera, maestra de novicias, enfermera, sacristana y gradera.

En 1715, a la edad de cuarenta y cuatro años, es elegida por primera vez abadesa del convento, cargo que desempeñará nuevamente en 1718, 1729 y 1738. En 1716, por orden de sus confesores, inicia la relación del libro de su Vida. Francisca Josefa muere en el año de 1742.

Un sobrino de la monja en tercer grado, Antonio María de Castillo y Alarcón, publicó los escritos de sor Josefa, que vieron por primera vez la luz en Filadelfia en 1817 —su Vida—, mientras que sus Afectos aparecieron en Santafé de Bogotá en 1843.

Obras de ~: Vida, Philadepphia, T. H. Palmer, 1817; Sentimientos espirituales, Santafé de Bogotá, Imprenta de Bruno Espinosa, 1843; Obras completas de la Madre Francisca Josefa de Castillo, introd., notas e índices de D. Achury Valenzuela, Bogotá, Banco de la República, 1968.

 

Bibl.: D. Achury Valenzuela, Análisis crítico de los Afectos Espirituales de Sor Francisca Josefa de Castillo, Bogotá, Biblioteca de Cultura Colombiana, 1962; M. T. Morales Borrero, SChP, La Madre Castillo. Su espiritualidad y su estilo, Bogotá, Publicaciones del Instituto Caro y Cuervo, 1968; M. T. Cristina, “La literatura en la colonia”, en Manual de Historia de Colombia, t. I, Bogotá, Instituto Colombiano de Cultura, 1978; M.ª Antonia del Niño Dios, Flor de Santidad. La Madre Castillo, Tunja, Academia Boyacense de Historia, 1993.

 

Pilar Jaramillo de Zuleta