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Francisco I

Biografía

Francisco I. Nápoles (Italia), 19.VIII.1777 – 8.XI.1830. Rey de las Dos Sicilias.

Francesco Saverio Genaro Giuseppe de Borbone, príncipe de Nápoles y de Sicilia y duque de Puglia, fue hijo segundogénito de Ferdinando IV, rey de Nápoles y de Sicilia, hijo de Carlos III —titulado desde diciembre de 1816, Ferdinando I, rey de las Dos Sicilias—, y de la reina Marie Caroline, nacida archiduquesa de Austria y hermana de María Antonieta, reina de Francia.

Caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro a los pocos días de su nacimiento, cuando tan sólo contaba un año de edad se convirtió en heredero de ambas Coronas, por la muerte de su hermano mayor.

Ya desde su primera juventud manifestó un carácter esquivo y reservado —quizá causado por la fortísima personalidad de su madre— y un gusto notable por la vida familiar. Fue casado en primeras nupcias en Foggia (Nápoles) el 25 de junio de 1797 con su prima hermana la archiduquesa Clementine de Austria (Florencia, 24 de abril de 1777 – Nápoles, 15 de noviembre de 1801), princesa imperial, princesa real de Bohemia y de Hungría, princesa de Toscana, hija del emperador Leopoldo II y de la emperatriz María Ludovica, infanta de España. De esta unión tuvo sucesión en una única hija.

Contrajo enseguida segundas nupcias en Nápoles el 6 de octubre de 1802 con su prima María Isabel de Borbón, infanta de España (Madrid, 4 de julio de 1789 – Portici, Nápoles, 13 de septiembre de 1848), hija de Carlos IV, rey de España, y de la reina María Luisa, princesa de Parma; con sucesión en doce hijos.

La invasión francesa de Nápoles (1806) llevó a la Familia Real a refugiarse en Sicilia, bajo la protección de la escuadra británica, y allí lord Bentick logró que el rey Ferdinando cediera el gobierno a su hijo bajo el título de vicario, desde enero de 1812, con el objetivo de modernizar el reino de Sicilia: en este desempeño el príncipe Francesco logró la abolición del feudalismo (10 de agosto de 1812) y la promulgación de la Constitución de 1812 —calcada de la que acababan de aprobar en Cádiz las Cortes generales españolas—, lo que le dio fama de liberal. Cuando en 1815 el Rey retornó a Nápoles —ya liberado del usurpador Murat—, el heredero, desde diciembre de 1816 titulado duque de Calabria, quedó gobernando en Sicilia con título de virrey: y en aquella isla permaneció el príncipe Francesco hasta 1820, año en que regresó a Nápoles para ejercer la regencia durante una ausencia paterna.

Muerto su padre y proclamado Rey el 4 de enero de 1825, cuando contaba ya cuarenta y siete años de edad, debido a su carácter tranquilo y a su notable devoción cristiana quiso pacificar el reino y se mostró magnánimo concediendo una generosa amnistía, ampliada aún más en 1827. Su gobierno se caracterizó por la práctica del tradicional despotismo ilustrado: el Monarca recibió siempre a sus súbditos sin discriminación alguna por su posición, clase social o fortuna. Logró en 1827 la salida de las onerosas fuerzas austríacas que aseguraban la tranquilidad napolitana desde 1820; impulsó mucho el Ejército, la Marina y el comercio marítimo, las fábricas textiles, y la economía siciliana; y reanudó las excavaciones arqueológicas en Pompeya. El 28 de septiembre de 1829 fundó la Orden de Francisco I como condecoración estatal al mérito civil. Pero en conjunto defraudó las esperanzas de los liberales, y poco a poco fue dejando las tareas de gobierno en manos de su heredero el príncipe Ferdinando, y del ministro Luigi de’Medici —que permitió una corrupción tan grande en las prácticas políticas que aún hoy el adjetivo borbónico suele acompañar en Italia a cualquier comentario sobre esa lacra social—.

Murió tras reinar cinco años apenas, y sus restos descansan en el panteón real de la basílica napolitana de Santa Chiara. Su retrato y el de la Reina, su esposa, obra de Vicente López, se conservan en el Palacio Real de Madrid, y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Histórico Nacional, Estado, leg. 7670/1, exp. 27 y leg. 7684, exp. F-25; Archivo General del Ministerio de Asuntos Exteriores, Registro de la Insigne Orden, lib. I.

J. de Pinedo y Salazar, Historia de la Insigne Orden del Toisón de Oro, II, Madrid, Imprenta Real, 1787, pág. 561; N. Nisco, Il Reame di Napoli sotto Francesco I di Borbone, Nápoles, Morano, 1888; P. C. Ulloa, Il regno di Francesco I, Nápoles, Guida, 1933; A. de Ceballos-Escalera Gila (dir.), La Insigne Orden del Toisón de Oro, Madrid, Patrimonio Nacional, 1996; J. F. Tourtchine, Le Royaume des Deux-Siciles, vol. I, Paris, CEDRE, 1998, págs. 119-121.

 

Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila, Vizconde de Ayala