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Alonso López de Hinojosos

Biografía

López de Hinojosos, Alonso. Los Hinojosos (Cuenca), 1534 o 1535 – Ciudad de México (México), 16.I.1597. Cirujano, jesuita (SI).

Procedió de una familia propietaria de viñedos y olivos. Pasó a la Nueva España hacia 1567 con su esposa e hija, enviudó y volvió a contraer matrimonio, del cual tuvo dos hijos. Enviudó en segunda ocasión hacia 1576 y cuatro años después pidió ingresar a la Compañía de Jesús; no lo consiguió de inmediato, ya que se le admitió hasta 1585 en calidad de lego y hermano coadjutor. Antes de ser aceptado, dejó a buen cuidado a sus hijos; los tres ingresaron en la vida religiosa, la joven en el convento de Regina Coeli, uno de los hijos fue agustino y el otro dominico. Logró su ingreso con los ignacianos gracias a su buen ejercicio como cirujano y su relación personal con Juan de la Fuente, médico que atendió a los primeros jesuitas que llegaron enfermos a la Ciudad de México.

Su preparación la adquirió en España en la práctica cotidiana con algún cirujano examinado, como afirmó Juan de la Fuente. En México fue cirujano del Hospital de Nuestra Señora de la Concepción (Hospital de Jesús) y del Hospital Real de los Naturale, en donde sirvió durante catorce años. Atendió y cuidó a los numerosos indígenas que ahí se atendían, figuró como su administrador y como tal enfrentó la grave epidemia de 1576. En ella destacó por la atención dentro del hospital y en los populosos barrios citadinos; en uno de ellos visitó en un día a más de cien enfermos. Su principal actividad quirúrgica fue el haber realizado la primera autopsia anatomopatológica de que se tiene noticia en América, en 1576; estuvieron presentes Juan de la Fuente y el botánico Francisco Hernández. Adicionalmente realizó varias más y de ellas extrajo observaciones fisiopatológicas, anatómicas y quirúrgicas importantes. Ejerció como barbero, flebotomista, enfermero, cirujano y médico y una vez ya como hermano coadjutor jesuita sirvió a los religiosos y a todo aquel que asistía a la portería del Colegio Máximo de San Pedro, San Pablo y San Ildefonso, con enorme dedicación y caridad.

Escribió el primer libro de cirugía que se conoció en América, dividido en siete tratados: “De la Anatomía y de las Partes del Cuerpo”; “De la Sangría Artificial”; “De Apostemas”; “De las Heridas Frescas”; “Del Mal de las Bubas”; “De Fracturas y Dislocaciones” y “De Pestilencias”. Fue una obra de gran demanda social que circuló a lo largo del territorio novohispano. Si bien aún dentro de la corriente del galenismo arabizado, el cirujano fue capaz de adquirir y plasmar nuevos conocimientos y aceptar nuevas corrientes. Introdujo el uso medicinal de productos naturales autóctonos y cita en su obra a los cirujanos y médicos contemporáneos. La primera edición es de 1578 y la segunda de 1595 y en ésta aparecen los primeros aportes americanos sobre reumatismo, gineco-obstetricia y pediatría.

 

Obras de ~: Suma, y recopilación de chirurgia, con un arte para sangrar muy util y provechosa. Compuesta por maestre Alonso López, natural de los Inojosos. Cirujano y enfermero del Hospital de S. Joseph de los Indios, desde muy insigne Ciudad de México.

Dirigido al Ill. y Rr. S. Don P. Moya de contreras, arzobispo de México y del Consejo de su Majestad. En México, por Antonio Ricardo, 1578; Suma y Recopilación de Cirugía con un arte para sangrar muy útil y provechosa, México, Academia Nacional de Medicina, Colección de Historia de la Medicina en México, Nuestros Clásicos, 1977.

 

Bibl.: G. Somolinos d’Ardois, Capítulos de Historia Médica Mexicana, México, Sociedad Mexicana de Historia y Filosofía de la Medicina, s. f., pág. 222; F. Fernández del Castillo, La Cirugía Mexicana en los siglos xvi y xvii, Nueva York, Laboratorios E. R. Squibb and Sons, 1936; B. Buelna, “El Tractado breve de Chirugia”, en El Médico (marzo de 1957); M. L. Rodríguez-Sala, M. E. Cué e I. Gómezgil, Raíces de la cultura científico-tecnológica nacional, científicos y académicos del siglo xvi, México, CONACYT, Colección la Ciencia y Tecnología en la Historia, 1994.

 

María Luisa Rodríguez-Sala