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Lucía Sánchez Saornil

Biografía

Sánchez Saornil, Lucía. Luciano de San Saor. Madrid, 13.XII.1895 – Valencia, 2.VI.1970. Poeta, periodista y sindicalista anarquista.

Nacida en el seno de una familia obrera, siendo joven quedó huérfana de madre, al tiempo que murió su hermano, por lo que se hizo cargo del hogar familiar, sito en el barrio de Las Peñuelas, en el que vivían su hermana pequeña y su padre, republicano, empleado en la centralita de teléfonos del duque de Alba. Asistió a la escuela instalada en la conocida Casa de los Gatos, y después realizó estudios de pintura en la Academia de Bellas Artes, una vez que se había colocado en la Compañía Telefónica en 1916, año en que comenzó a publicar poesía. En el devenir diario se mostraba persona reservada, poco partidaria de airear su vida privada. Es así que quienes la conocieron proporcionan escasos datos sobre ella (L. Iturbe, 1974; S. Berenguer, 1988), o incluso los mixtifican (R. Cansinos-Asséns, 1982, II). Ha sido la aportación de Rosa María Martín (1996) quien la presenta de modo fiable.

Los Quijotes fue la primera revista de la que se tiene noticia en la que aparecen sus poemas. Allí refleja un hacer literario enraizado en el modernismo, adquirido de manera autodidacta, lejos de las tertulias en las que se han formado la mayoría de literatas de la época; algo a lo que por su carácter reservado y su condición proletaria no le era fácil acceder. Dos años después, en 1918, se fraguó en España el movimiento ultraísta. Los contactos adquiridos en Los Quijotes la convierten en la única mujer poeta que participó regularmente en este movimiento, si bien lo hizo bajo el seudónimo de Luciano de San Saor. En sus poemas se trasluce una depurada técnica y una adopción de lo nuevo, aunque sin desmesuras, según se puede apreciar en las colaboraciones aparecidas entre 1918-1922 en Cervantes, Ultra, Tableros, Grecia, Plural, Gran Guiñol, y en la borgiana Martín Fierro. En 1925 ya se hallaba incluida en Literaturas europeas de vanguardia (Caro Raggio), y su nombre aparece en el resto de estudios que se realizaron sobre el tema (De la Torre, Videla, Gullón, Fuentes Florido, etc.).

Poco a poco, la vocación literaria dio paso al compromiso social. En septiembre de 1927 fue trasladada a Valencia, cesando en Telefónica en enero de 1931, al parecer represaliada por su participación en la huelga que se había mantenido en la Compañía. En esta época se decantó su ideario anarquista y comenzó unos años de activa militancia, en los que la contribución periodística de Lucía Sánchez Saornil fue de las más significadas en la prensa libertaria. Abandonó entonces la poesía y adoptó la prosa como símbolo de la unión con la dura condición obrera y como vehículo no burgués de comunicación. Colaboró en Tiempos Nuevos y en Solidaridad Obrera, de Barcelona, y fue parte activa en la creación y desarrollo del diario CNT, de Madrid. El estallido de la guerra la comprometió en las actividades revolucionarias (colectividades), orgánicas (en la Solidaridad Internacional Antifascista —SIA— desde 1937) y periodísticas (Juventud Libre, Más Allá, etc.), en las que retomó el verso romance, signo popular de la revolución anarquista que ella defendía. Implicada en la marcha confederal, se trasladó a Valencia en 1937, donde conoció a América Barroso, la que fue desde entonces su compañera sentimental de por vida. Allí asumió la redacción de Umbral, tarea con la que pasó a Barcelona.

Con todo, fue la lucha iniciada para la emancipación de la mujer donde unió su intuición y su capacidad organizativa. Su concepción anarquista (que sitúa en primer lugar al individuo, después a la mujer o el hombre, y por último a la trabajadora) no la contrapone a la del hombre, pero la diferencia por las especiales condiciones que sufrían las mujeres, impelidas a liberarse de la ignorancia, del sexo y del trabajo. De ahí que, junto con otras compañeras —entre quienes destacan Mercedes Comaposada y Amparo Poch—, fundase en Madrid la Agrupación Mujeres Libres, que se fusionó en 1936 con la Agrupación Cultural Femenina —creada a fines de 1934 en Barcelona por mujeres de la Confederación Nacional de Trabajadores (caso de Pilar Grangel)—, dando paso a Mujeres Libres. Editaron trece números de la revista del mismo nombre, en las que Lucía Sánchez Saornil presentó colaboraciones de altura y actualidad, y una colección de folletos.

Comenzó el exilio de 1939 inmersa en las labores de la SIA, en ayuda a los refugiados, primero en Le Perthus, después en París y, ante la invasión nazi, en Montauban, lugar desde el que, siempre al lado de América Barroso, regresó a España hacia 1941-1945, sin que pueda datarse con fiabilidad. Instaladas en Madrid (donde realizaron trabajos en confección de redecillas para el pelo o retoque de fotografías), tuvieron contactos con la familia del escultor Lobo; pasaron después a Valencia, aunque sin implicarse en el movimiento clandestino libertario. Vivieron del trabajo de secretaria de América, hasta que Lucía legalizó su situación en 1954 y trabajó en unos laboratorios farmacéuticos y en la venta de géneros de punto. En estos treinta años no dejó nada publicado, aunque se sabe de la lectura que realizaba de sus poemas al pintor Pedro de Valencia. Sí ha legado, aparte de un posible libro extraviado, unos poemas escritos a última hora, en los que en sonetos íntimos despliega sus vivencias ante la cercanía de la muerte.

 

Obras de ~: Horas de revolución, Barcelona, Publicaciones de Mujeres Libres, 1937 (Barcelona, Sindicato Único del Ramo de la Alimentación, 1937); Romancero de Mujeres Libres, Barcelona, Publicaciones de Mujeres Libres, 1937; con VV. AA., Cómo organizar un Agrupación de Mujeres Libres, Barcelona, Publicaciones de Mujeres Libres, 1933-1937; Veintitrés poemas, c. 1970 (inéd.); Poesía, ed. e introd. de R. M.ª Martín Casamitjana, Valencia, Pre-Textos-IVAM, 1996.

 

Bibl.: G. de Torre, Literaturas europeas de vanguardia, Madrid, Rafael Caro Raggio, 1925; J. del Arco, “20 años después o la segunda parte de los mosqueteros del ultraísmo”, en Estafeta Literaria, 2 (1944); G. Gullón, Poesía de la vanguardia española, Madrid, Taurus, 1961; G. Videla, El ultraísmo: estudios sobre movimientos poéticos de vanguardia en España, Madrid, Gredos- Cóndor, [1963]; L. Iturbe, La mujer en la lucha social y en la guerra civil española, México, Editores Mexicanos Unidos, 1974; Mary Nash, “Dos intelectuales anarquistas frente al problema de la mujer: Federica Montseny y Lucía Sánchez Saornil”, en Convivium, 44-45 (1975), págs. 71-99; M. Nash, Mujeres Libres 1936-1939, Barcelona, Tusquets, 1979; R. Cansinos Assens, La novela de un literato (hombres-ideas-efemérides-anécdotas), Madrid, Alianza Editorial, 1982; S. Berenguer, Entre el sol y la tormenta: revolución, guerra y exilio de una mujer libre, Barcelona, L’Eixam Edicions, 1988; F. Fuentes Florido (comp.), Poesías y poética del ultraísmo: (antología), Barcelona, Mitre, 1988; R. M.ª Martín Casamitjana, “Lucía Sánchez Saornil. De la vanguardia al olvido”, en Duoda, 3 (1992), págs. 45-66; X. Bello, “Poesía, de Lucía Sánchez Saornil”, en Clarín, 5 (1996), págs. 70-71; J. M. Bonet, “Sánchez Saornil, Lucía”, en Diccionario de las vanguardias en España (1907-1936), Madrid, Alianza, 1996, pág. 558; R. M.ª Martín Casamitjana, “Introducción”, en L. Sánchez Saornil, Poesía, op. cit., págs. 7-28; C. Liaño Gil et al., Mujeres Libres, luchadoras libertarias, Madrid, Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo, 1999; M. A. Ackelsberg, Mujeres Libres, el anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres, Barcelona, Virus, 1999; M. Í ñiguez, “Sánchez Saornil, Lucía”, en Esbozo de una enciclopedia del anarquismo español, Madrid, Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo, 2001; A. A. Anderson, “Lucía Sánchez Saornil, poeta ultraísta”, en Salina. Revista de Lletres, 15 (2001), págs. 195-202.

 

Ignacio C. Soriano Jiménez