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Ana de Austria

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Biografía

Ana de Austria. Valladolid, 22.IX.1601 – París (Francia), 20.I.1666. Reina de Francia.

Nacida en el 22 de septiembre de 1601 en Valladolid, donde la Corte acababa de instalarse, Ana Mauricia de Austria es la hija mayor de Felipe III y de Margarita de Austria cuya boda fue celebrada en Valencia en 1599. Muy pronto se pensó en alianzas matrimoniales entre infantes españoles y franceses para mejorar las relaciones entre los dos países. Se conciertan a la vez, ya en 1612, el matrimonio del príncipe de Asturias, el futuro Felipe IV, con Isabel de Borbón, hija del rey Enrique IV de Francia y de María de Médicis, y el de Ana de Austria con el hermano de Isabel, Luis XIII, a pesar de las oposiciones particularmente virulentas en Francia, por parte de los príncipes de sangre real que temen por sus derechos sucesorios y los líderes de los protestantes poco favorables a la llegada de la hija del Rey católico. Estas uniones dieron lugar a una infinidad de avisos, libelos y relaciones.

Y también de fiestas bajo el tema de la paz eterna y la felicidad perfecta.

La boda de Luis XIII y Ana de Austria fue celebrada el 25 de diciembre de 1615. Esta reina de catorce años llegó a París en un momento de muchos desórdenes.

La regencia había sido asumida por María de Médicis, reina-madre que se apoyaba en el clan de Concini, un aventurero italiano enfrentado a gran parte de la aristocracia. Los estados generales de 1614- 1615 —los últimos antes de los de 1789— no habían dado ningún resultado.

Ana de Austria, descuidada por Luis XIII, se ve envuelta en intrigas palaciegas. Se le reprocha no ser insensible a los avances del duque de Buckingham, favorito del rey de Inglaterra. Es muy influida por María de Rohan, futura duquesa de Chevreuse, conspiradora nata y enemiga de Richelieu, nuevo secretario de estado en 1616. Pero Concini es asesinado en 1617 y la Reina madre, seguida por Richelieu, debe alejarse de la Corte.

La reina, muy devota y siempre rodeada de sacerdotes y religiosos españoles, mantiene lazos estrechos con España, con su padre Felipe III y luego con su hermano Felipe IV, rey a partir de 1621. El descubrimiento de la correspondencia entre los dos hermanos cuando Richelieu ya era primer ministro (1624) desarrolla una política hostil hacia los Austrias de Madrid y de Viena, y suscita muchas suspicacias hacia Ana.

De hecho, la reina tiene buenas relaciones con miembros de la nobleza adversarios de Richelieu y cercanos a Gastón d’Orleans, hermano de Luis XIII y heredero del trono. Varias conspiraciones son descubiertas entre 1626 y 1642, fecha de la muerte del favorito. En agosto de 1637 el arresto de La Porte, ayuda de cámara de Ana de Austria, portador de una misiva de la Reina para la duquesa de Chevreuse entonces exiliada, revela las conexiones de Ana con los Países Bajos. El asunto del Val de Grâce —porque la reina escribía desde el convento así llamado— la pone en dificultad. El canciller Seguier, el arzobispo de París y el propio Richelieu interrogan a la abadesa y Ana de Austria no tiene más remedio que reconocer su implicación. El incidente es zanjado por un tratado de reconciliación con el rey.

Las dudas y ambigüedades son definitivamente levantadas con los nacimientos, después de veintidós años de casamiento, de dos hijos: el primogénito (futuro Luis XIV) en 1638 y luego Felipe (futuro duque de Orleans) en 1640. De este modo, cuando en 1642 se fragua con conocimiento de la reina una última conspiración respaldada por Olivares contra Richelieu, es posible que Ana de Austria haya revelado el secreto al cardenal para poder mantener el control de sus hijos y asegurarse la regencia en caso de muerte del rey. Richelieu agoniza y muere el 14 de diciembre de 1642 y Luis XIII le sigue el 14 de mayo de 1643, cinco días antes de la victoria de los franceses sobre los españoles en Rocroi. Por su testamento, Luis XIII difunto confiaba la regencia a Ana de Austria pero asistida de un consejo cuyos avisos debían ser escuchados en todas circunstancias. Como María de Médicis en 1610, Ana recurre al Parlamento de París que anula la ordenanza instituyendo el Consejo.

La reina tiene plena autoridad.

Los enemigos de Richelieu y en particular los miembros de la Grandeza piensan hacerse con el poder pero la reina nombró primer ministro a la persona designada por Richelieu, el cardenal Mazarino, que había trabajado al servicio de la Santa Sede antes de pasar al servicio del rey de Francia y de ser naturalizado francés. Se ha especulado muchísimo sobre la intimidad entre la reina y el cardenal, pero sin pruebas. Es probable que Ana de Austria, madre del futuro rey de Francia, asumiera ya la política de Richelieu aplicada por Mazarino; apoyando al cardenal cada vez que había dificultades.

Las primeras aparecen de inmediato con la cábala de los importantes, fomentada por grandes, que quieren eliminar al cardenal. Entre ellos, están el duque de Beaufort y la duquesa de Chevreuse en relación con “el partido devoto” deseoso de una paz con España.

Pero en septiembre de 1643, Ana de Austria hace detener a Beaufort y exiliar a los demás conspiradores.

El período más sombrío de la regencia va de 1648 a 1652 marcado por una serie de revueltas conocidas como la Fronda. En realidad, se trata de una serie de movimientos que se desarrollan principalmente en París, pero también en Provenza y Guyena. La primera etapa (1648-1649) es la de la Fronde del Parlamento de París hostil a los expedientes financieros decididos por Mazarino y Ana de Austria para sufragar los gastos de la guerra contra España. El momento más álgido de la oposición parlamentaria se sitúa en agosto de 1648 con tres días de barricadas. La paz de Rueil de marzo 1649 pone fin al enfrentamiento pero el príncipe de Condé, el vencedor de Rocroi, toma la cabeza de una insurrección nobiliaria que se extiende a varias provincias. Ana de Austria se retira a Poitiers mientras Mazarino se refugia cerca de Aquisgrán. La guerra civil opone el ejército leal de Turenne al de Condé. Al cabo de meses indecisos, el temor del pueblo y las fricciones internas al campo de la Fronde aseguran la vuelta de Luis XIV con su madre a París donde son acogidos con entusiasmo en octubre de 1652. Mazarino llega en febrero de 1653.

Luis XIV, ya mayor de edad, puede, en principio, gobernar, pero él y Ana de Austria dejan las riendas a Mazarino, más poderoso que nunca. El primer ministro trabaja en el reforzamiento del absolutismo amenazado por la Fronda y al establecimiento de la paz con España, lograda durante la negociación llevada en la isla de los Faisanes, en el Bidasoa, en la frontera entre España y Francia. El 7 de noviembre de 1659, Luis de Haro y Mazarino firman el Tratado de los Pirineos que preveía el casamiento de Luis XIV con María Teresa, hija mayor de Felipe IV. Mazarino muere el 8 de marzo de 1661 cuando Luis XIV tiene veintidós años. El Rey decide ser “su primer ministro”.

La regencia de Ana de Austria ha terminado. La Reina muere en París el 20 de enero de 1666.

 

Bibl.: C. Dulong, Anne d’Autriche, mère de Louis XIV, Paris, Hachette, 1980; H. Duccini, Concini, grandeur et misère du favori de Marie de Médici, Paris, Albin Michel, 1991; R. Mousnier, L’homme rouge ou la Vie du Cardinal de Richelieu (1585-1642), Paris, Robert Laffont, 1992; R. Kleinmann, Anne d’Autriche, Paris, Fayard, 1993; J. Cornette, Chronique de la France moderne de la Ligue à la Fronde, Paris, Sedes, 1995; F. Cosandey, La Reine de France. Symbole et pouvoir, Paris, Gallimard, 2000; C. Grell (dir.), Ana de Austria. Infanta española y reina de Francia, Madrid, Centro de Estudios Europa Hispánica-Centre de Recherche du Château de Versailles, 2009.

 

Bernard Vincent