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Diego Jiménez de Enciso

Biografía

Jiménez de Enciso, Diego. Sevilla, 1585 – 1634. Dramaturgo.

Diego Jiménez de Enciso, de ascendencia logroñesa, nació en 1585 en Sevilla, lugar donde residió la mayor parte de su vida. Fue veinticuatro de la ciudad (desde 1613) y tesorero de la Casa de Contratación.

Vivió una temporada en la Corte, donde se relacionó con los escritores de la época, y entabló algunas amistades ilustres y de las altas esferas del poder, entre ellos el conde-duque de Olivares. En 1623 obtuvo el hábito de Santiago y dos años después regresó a Sevilla, donde fue nombrado alguacil mayor, y el conde-duque le confió la tenencia de la alcaldía de los Reales Alcázares. Aunque participó en las tertulias literarias y certámenes poéticos, como el que él mismo presidió en San Juan de Aznalfarache, su vida cotidiana era bastante recogida, pues su salud comenzó a deteriorarse en 1629; no llegó a contraer matrimonio y los títulos nobiliarios que pudo haber ostentado los cedió a sus sobrinos; murió en septiembre de 1634.

No fue Jiménez de Enciso un autor prolífico y tampoco obtuvo una enorme fama como dramaturgo en sus días, aunque ya en 1609 fue elogiado por Lope en su Jerusalén conquistada, y en el Laurel de Apolo, de 1630 (también reconocieron su mérito en encarecidos versos Cervantes y Pérez de Montalbán). Entre sus estrenos más destacados figura Júpiter vengado, comedia escogida para las fiestas de 1632 en celebración del juramento como heredero del malogrado príncipe Baltasar Carlos; el gran aparato escénico de esta comedia mitológica corrió a cargo del célebre Cosme Lotti.

No ha sido Jiménez de Enciso un dramaturgo muy favorecido por la crítica literaria, aunque obras como La mayor hazaña de Carlos V (parodiada más tarde por Manuel de Pina en su comedia burlesca La mayor hazaña de Carlos VI) o El príncipe don Carlos se consideran entre las mejores del período. La mayor parte de sus obras son de tema histórico, y destacan Los Médicis de Florencia, que Pérez de Montalbán mencionaba muy elogiosamente en su Para todos (1632), como “pauta y ejemplo para todas las comedias grandes” (fue estrenada por Pedro Cebrián, y en 1684 volvió a representarla en palacio Manuel Vallejo), Santa Margarita (comedia sacra), Juan Latino, El encubierto y El valiente sevillano, Pedro Lobón (1.ª y 2.ª parte), representada en la Montería de Sevilla, en 1642, por la compañía de Bartolomé Romero. La calidad de todas estas obras resulta desigual, con tramas a menudo poco elaboradas dramáticamente, pero con un estilo natural y alejado de las afectaciones características de gran parte del teatro de la época. López Morales lo consideraba entre los ingenios andaluces, “el que aventaja a todos en logros escénicos”.

 

Obras de ~: Los Médicis de Florencia o El gran duque de Florencia, Barcelona, 1630; Júpiter vengado (o Júpiter agraviado), representada en 1632; El príncipe don Carlos, Huesca, 1634; La mayor hazaña de Carlos V, Valencia, 1642; Santa Margarita, Valencia, 1642; El valiente sevillano, Pedro Lobón, Valencia, 1642; Juan Latino, Madrid, 1652; El encubierto, impresa suelta en el siglo xvii, s. l., s. f. (ed. de estas dos últimas obras de E. Juliá Martínez, Madrid, Real Academia Española, 1951).

 

Bibl.: E. Juliá Martinez, “Estudio preliminar”, en D. Jiménez de Enciso, El encubierto y Juan Latino, op. cit.; H. López Morales, Dramaturgos menores, Madrid, La Muralla, 1975; E. Nagy, “Alteza y picardía en El príncipe don Carlos de Diego Jiménez de Enciso”, en Bulletin of the Comediantes, 46 (1994), págs. 49-57; M. Cobos “El testamento, la partida de defunción, el inventario de bienes y otros documentos inéditos relativos a los últimos años de la vida del dramaturgo Diego Jiménez de Enciso”, en VV. AA., Siglo de Oro. Actas del IV Congreso Internacional de AISO (Alcalá de Henares, 22 al 27 de julio de 1996), Alcalá de Henares, Universidad, 1997, págs. 449-458; J. Huerta Calvo (dir.), Historia del Teatro Español. I. De la Edad Media a los Siglos de Oro, Madrid, Gredos, 2003.

 

Héctor Urzáiz Tortajada