Ayuda

Gregorio Marañón Moya

Biografía

Marañón Moya, Gregorio. Marqués de Marañón (I). Madrid, 1.IX.1914 – 21.III.2002. Diplomático, jurista y político.

Hijo del célebre médico, historiador y humanista liberal Gregorio Marañón Posadillo (1887-1960) y de Dolores Moya Gastón de Iriarte (1890-1976). Se licenció en Derecho por la Universidad de Madrid y se doctoró en la de Barcelona. Amplió estudios en Derecho Político e Internacional en las Universidades de París y Londres.

Sus orígenes ideológicos estuvieron en la progresista Federación Universitaria Escolar (FUE, asociación estudiantil de tonos progresistas), cuya revista dirigió en 1934. No tardó, sin embargo, en abandonar la FUE y afiliarse a la Falange y al Sindicato Español Universitario (SEU), la sección universitaria falangista.

Tras las elecciones de febrero de 1936, formó parte de la delegación seuísta que trató de pactar, con los estudiantes tradicionalistas y los llamados católicos, la creación de un Frente Nacional de Estudiantes. Después de la sublevación militar de julio de 1936, que le sorprendió en Madrid, logró salir camino de Francia junto a su padre, el doctor Marañón, aprovechando la evacuación de intelectuales que realizó el Gobierno del Frente Popular. Inmediatamente regresó a España y, una vez en zona sublevada, en una trayectoria paralela a la de los hijos de otros insignes intelectuales liberales, se alistó como voluntario en el ejército franquista, donde alcanzó el grado de alférez provisional.

Acabada la Guerra Civil, entre 1939 y 1941 se hizo cargo de la Secretaría Política de la Secretaría General del Movimiento. El 18 de diciembre de 1941 contrajo matrimonio con Patricia Bertrán de Lis y Pidal, con la que tuvo dos hijos, Gregorio y Álvaro. Algo más tarde, a través de su relación con Pedro Gamero y el conde de Fontanar, empezó a colaborar con el Consejo de Estoril de Don Juan, conde de Barcelona.

Coincidiendo con el regreso a España del doctor Marañón, en el otoño de 1942, se alejó de la política activa, se dedicó al ensayo y se refugió en su profesión como jurista, dirigiendo uno de los bufetes de abogados más relevantes del país. También tuvo una trayectoria destacada en el mundo empresarial, donde fue presidente de la filial de Coca-Cola en España desde 1953 y miembro del consejo de administración de numerosas multinacionales y empresas españolas.

En 1960, tras la muerte de su padre, reanudó su actividad política, siendo designado miembro de la delegación de España que asistió a las Asambleas Generales de Naciones Unidas hasta 1963. También fue consejero nacional del Movimiento, procurador en Cortes, secretario general del Grupo Español de la Unión Interparlamentaria y presidente de la Comisión de Bellas Artes del Consejo Nacional de Educación.

Entre 1963 y 1973 fue director del Instituto de Cultura Hispánica intensificando los vínculos culturales con los países de habla hispana. En estos años creó el Consejo Editorial, el Consejo Cristóbal Colón, la Oficina Internacional de Información y Observación del Español, el Centro de Estudios Jurídicos Hispanoamericanos y reorganizó el Departamento de los Estados Unidos. Fruto de su acción cultural, abrió la Casa de Colón en Valladolid, la Casa de la Entrevista en Alcalá de Henares, impulsó la construcción de los monumentos a los Pinzón en Vigo, a Bolívar en Madrid y contribuyó al sostenimiento del monasterio de La Rábida en Huelva.

Autor de varios ensayos literarios y jurídicos, fue miembro de la Sección Leyes Políticas del Instituto de Estudios Políticos, de la Academia Mexicana de Derecho Internacional y miembro correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

En 1971 fue galardonado con el Premio Mariano de Cavia de periodismo que otorga el diario ABC. Gran aficionado a los toros, fue presidente de la Federación Nacional Taurina.

Entre 1974 y 1976 fue embajador de España en Argentina. Gracias a su buen hacer en Buenos Aires, se produjo el regreso de numerosos intelectuales exiliados como Claudio Sánchez Albornoz. Durante la Transición se afilió a Alianza Popular. Desde esa formación política se impulsó su candidatura a la alcaldía de Madrid en las primeras elecciones municipales de la democracia que tuvieron lugar en 1979.

Sin embargo, renunció al ofrecimiento para facilitar el triunfo del candidato de la Unión de Centro Democrático (UCD), José Luis Álvarez, que, efectivamente, ganó las elecciones aunque sin mayoría suficiente para obtener la Alcaldía que, finalmente, ostentó Enrique Tierno Galván.

Distinguido con numerosas condecoraciones a lo largo de su vida, como la Gran Cruz del Mérito Militar, Gran Cruz de Isabel la Católica, Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort y de muchas de las Grandes Cruces de Hispanoamérica, fue también oficial de la Legión de Honor francesa. El 5 de mayo de 1987, coincidiendo con el centenario del nacimiento de su padre, Su Majestad el rey Juan Carlos I de España le concedió, a él y a sus herederos, el título de marqués de Marañón con Grandeza de España.

 

Obras de ~: Bécquer periodista y el periodismo en el siglo XIX, pról. de M. Sánchez de Palacios, Madrid, Asociación Amigos de Bécquer, 1952; Nueva York, ida y vuelta (Los Estados Unidos vistos por un español), Madrid, Magerit, 1961; Crisis y esperaza de las Naciones Unidas: conferencia pronunciada sobre los recuerdos de su misión en la ONU, Madrid, Conferencias y Ensayos, 1962; Francisco Viñas y el Doctor Marañón. Discurso, Madrid, Gráficas Uguina, 1963; Juan Maragall y la hispanidad: conferencia, Barcelona, Instituto de Cultura Hispánica, 1963.

 

Bibl.: VV. AA., Anuario 2002. Los temas y sus protagonistas, Barcelona, EDP-Planeta, 2003; M. Argaya Roca, Historia de los falangistas en el franquismo. 19 Abril 1937-1 Abril 1977, Madrid, Plataforma 2003, 2003 (Biblioteca Centenario, n.º 10).

 

Miguel Argaya Roca