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Ernest Lluch i Martín

Biografía

Lluch i Martín, Ernest. Vilassar de Mar (Barcelona), 21.I.1937 − Barcelona, 21.XI.2000. Economista y político.

Catedrático de Historia del Pensamiento Económico, economista y político catalán con raíces maternas en la Horcajada (Ávila). Ernest Lluch supo compatibilizar la participación en la política activa con su dedicación a la actividad académica. La lucha por las libertades y a favor de la democracia durante la dictadura del general Franco le acarreó problemas tanto con el Ministerio de la Gobernación como con las autoridades del Ministerio de Educación y Ciencia. Los esfuerzos en los últimos años a favor de la pacificación del País Vasco a través del diálogo y la negociación política fueron segados trágicamente por la intolerancia y la barbarie de unos cuantos.

Miembro destacado del partido de los socialistas catalanes, en 1977 fue elegido diputado para el Congreso de los Diputados por Gerona, cargo que repitió hasta 1988. Fue nombrado ministro de Sanidad en el primer gobierno de Felipe González en 1982 hasta 1986. A él se debe la Ley de Sanidad de 1985 que significó la universalidad de la atención sanitaria en España.

Pero la verdadera vocación de Ernest Lluch fue la dedicación a la actividad académica, actividad, que conectaba con la defensa de sus ideas políticas. Desarrolló su actividad académica en una triple dimensión, como profesor, como investigador y como maestro que supo formar una auténtica pléyade de discípulos. Como profesor enseñó en las Universidades de Barcelona y Valencia; primero como profesor ayudante en Barcelona, después como profesor agregado en Valencia y finalmente como catedrático de universidad en la de Barcelona. Mención especial merece su cargo como rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander entre 1989 y 1995. Como investigador es necesario destacar sus estudios sobre la historia del pensamiento económico español en general, pero, sobre todo, catalán, fundamentalmente en el siglo xviii. No cabe duda de que hizo avanzar considerablemente aquella disciplina en España, fomentando la recuperación y edición de los escritos de los economistas españoles del pasado, pero sobre todo puso especial cuidado en la formación de un grupo numeroso de investigadores y profesores de Historia del Pensamiento Económico. Lluch realizó un esfuerzo considerable por destacar aquellos aspectos más positivos de los mercantilistas y prestó especial atención al estudio del cameralismo y su influencia en el austracismo, cuyas derivaciones políticas ilustrarían su defensa de una determinada descentralización política. En su búsqueda de soluciones que pudieran estar ocultas en procesos históricos, para planificar un futuro más justo en un estado de las autonomías sin victimismo, escribió que “la derrota de las libertades catalanas era paralela a la de las libertades españolas, en el sentido de la época, y en común era también el enfrentamiento con el absolutismo unitario que acabó triunfando. Nuestros austracistas deseaban que volvieran ‘Las Españas’, incluidos los programas de los hermanos comuneros”.

Aunque no dejaba de lado los aspectos analíticos, su enfoque siempre tuvo un carácter más relativista, en el sentido de resaltar la importancia de las circunstancias de tiempo y lugar, esto es, los entornos políticos y sociales en que surgen las teorías, lo que le llevó a resaltar la necesidad de analizar las teorías económicas desde una óptica nacional. Lluch se refería al enfoque nacional de la historia del pensamiento económico resaltando dos aspectos importantes: primero que la palabra nacional no es utilizada en todos los casos en el sentido equivalente a estatal, y segundo que es necesario un riguroso conocimiento analítico previo.

Como maestro puso especial atención en la formación de sus discípulos, la mayoría de ellos hoy profesores de Historia del Pensamiento Económico, catedráticos y profesores titulares que enseñan en las Universidades de Barcelona, Valencia, País Vasco, Aragón, Andalucía y Galicia. Tal vez no sea exagerado hablar de una auténtica escuela, como el propio Lluch reconocía con “una influencia teórica neorricardiana y/o neomarxiana y/o neokeynesiana con una visión intervencionista o proteccionista”.

 

Obras de ~: El pensament econòmic a Catalunya (1760-1840), Barcelona, Edicions 62, 1973; La via valenciana, Valencia, Eliseu Climent, Editor, 1976; El desarrollo económico, Barcelona, Salvat, 1979; Acaecimientos de Manuel Belgrano, fisiócrata y su traducción de las ‘Máximas generales del gobierno económico de un Reyno agricultor’ de François Quesnay, Madrid, Instituto de Cooperación Iberoamericana, 1984; La Catalunya vençuda del segle xviii. Foscors i clarors de la Il lustració, Barcelona, Edicions 62, 1996; Las Españas vencidas del siglo xviii: claroscuros de la Ilustración, Barcelona, Crítica, 1999; L’alternativa catalana (1700-1714-1740): Ramón de Vilana Perlas i Juan Amor de Soria: teoria i acció austracistes, Vic, Euomo Editorial, 2000.

 

Bibl.: “Ernest Lluch, In Memoriam 1937-2000”, en Revista Econòmica de Catalunya, n.º 42 monogr. (Barcelona, Colegio d’Economistes de Catalunya) (2001); “Ernest Lluch en el record”, en L’Avenç, n.º 263 monogr. (2001); N. Comás y E. Giral, Bibliografía d’Ernest Lluch i Martín, Barcelona, Fundación Ernest Lluch, 2006; A. Sánchez Hormigo (ed.), En la estela de Ernest Lluch, Zaragoza, Gobierno de Aragón, Departamento de Presidencia, 2006.

 

Victoriano Martín Martín