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Lautaro

Biografía

Lautaro. América del Sur, 1535 – Peteroa (Chile), 1557. Caudillo araucano.

Fue el jefe de la sublevación indígena frente al dominio español. Como caballerizo de Pedro de Valdivia desde los dieciséis años, había aprendido los entrenamientos y las tácticas militares hispanas. Su verdadero nombre era Luan-taro. Acompañó al expedicionario en sus campañas al sur. Hacia 1550 Lautaro se fugó y encabezó desde entonces el movimiento de resistencia de su pueblo contra el dominio español. Cuando, hacia 1552, Valdivia logró fundar una serie de poblaciones en territorio indio, el español creyó finalizada la guerra contra el nativo. Sin embargo, los enfrentamientos se reiniciaron hacia 1553 manteniéndose durante todo el período colonial, siendo un obstáculo muy relevante para Chile incluso en el período postindependentista.

Los araucanos resistieron valientemente frente a la dominación. Los choques se reanudaron a raíz del ataque indígena desde Concepción a la fortaleza de Tucapel, cercada y atacada en sucesivas oleadas. Aunque Valdivia acudió con sus fuerzas para defenderla, fue aniquilado, apresado y cruelmente asesinado el 3 de enero de 1554, en medio de torturas prolongadas. Ese mismo año, Lautaro venció también a Francisco de Villagra —quien había llegado a Chile en 1540 formando parte de la empresa de conquista de Pedro de Valdivia— en Manrigueñu. En 1555 capturó la ciudad de Angol y la de Concepción. Intentó cruzar el río Maule para avanzar hacia Santiago. Atrincherado cerca de Peteroa, consiguió rechazar victoriosamente dos ataques españoles. En 1557, aprovechando que la ciudad de Santiago estaba desprotegida, emprendió una nueva campaña hacia la capital. Villagra consiguió información de indígenas traicioneros y encontró el campamento de Lautaro, atacándolo por sorpresa el 1 de abril de 1557. El cacique fue muerto de un lanzazo en la ribera sur del río Mataquito. Las fuerzas indígenas fueron derrotadas y cerca de seiscientos araucanos, muertos. Después de la batalla la cabeza de Lautaro fue llevada a Santiago y empalada en la Plaza Mayor.

Alonso de Ercilla y Zúñiga, poeta y militar español inmortalizó a Lautaro en La Araucana, poema en treinta y siete cantos, de los cuales los quince primeros se escribieron en suelo chileno, y fue, según Menéndez Pelayo, la primera obra de las literaturas modernas en que la historia contemporánea apareció elevada a la dignidad de epopeya.

A principios del siglo xix se dio el nombre de Lautaro a una sociedad secreta formada en España y en 1812 a la Logia introducida en Buenos Aires al llegar José de San Martín y Carlos María de Alvear a bordo del George Canning.

 

Bibl.: G. Bleiberg, Diccionario de historia de España, Madrid, Alianza Editorial, 1981; P. Carrasco y G. Céspedes, Historia de América Latina 1: América indígena. La conquista. Buenos Aires, Alianza Editorial, 1985; V. O. Cutolo, Buenos Aires: historia de las calles y sus nombres, t. II, Buenos Aires, Editorial Elche, 1994, págs. 687-688; M. Sáenz Quesada, La Argentina. Historia del país y de su gente, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2001, págs. 46-47.

 

Andrea María Bau