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San Julián de Toledo

Biografía

Julián de Toledo, San. Toledo, c. 644 – 6.III.690. Obispo, escritor, erudito, santo.

Las principales fuentes de información sobre Julián de Toledo son las actas conciliares de época visigótica, la llamada Chronica Muzarabica anno 754 y la biografía elaborada por Félix de Toledo (693-c. 702), la llamada Vita sancti Iuliani.

Hoy día existe acuerdo general sobre el origen judío de la familia de Julián, ya cristianizada en el momento del nacimiento de éste. Durante su niñez y adolescencia se formó en la escuela catedralicia de Toledo, teniendo como maestro al obispo y eminente poeta Eugenio II (646-657). Pese a sentir inclinación por el monacato, su carrera eclesiástica se desarrolló en todo momento dentro del clero secular, obteniendo hacia 669-670 el grado de diácono y hacia 674-675 el de presbítero. Pronto disfrutó de una gran reputación que hizo que el rey Wamba (672-680) lo designase sucesor del obispo Quirico de Toledo (667-680) el 29 de enero de 680.

Ya como obispo, suscribió en segundo lugar las actas del Concilio XII de Toledo (9 de enero de 681) y presidió los restantes concilios toledanos celebrados durante su vida: el XIII (4 de noviembre de 683), XIV (14 de noviembre de 684) y XV (11 de mayo de 688). En su calidad de obispo de Toledo, intervino asimismo de forma decisiva en la trama que privó del trono a Wamba y favoreció el advenimiento de Ervigio (680-687). Wamba, sintiéndose enfermo de muerte, solicitó la penitencia canónica, perdiendo tras ello el sentido. Entonces, Julián se apresuró a administrar al Monarca la penitencia canónica (que incapacitaba al penitente para volver a la vida laica, caso de restablecerse) y a ungir a Ervigio como nuevo Rey. Una tradición antigua, que se puede leer ya en la Crónica de Alfonso III (siglo IX), explica todos estos acontecimientos como el resultado de una conjura palaciega que habría hecho ingerir a Wamba un poderoso narcótico para lograr, así, su destronamiento.

En la historia de la cultura, Julián de Toledo es, sin duda, el escritor más destacado de la Hispania visigoda después de Isidoro de Sevilla (c. 600-636). En sus obras conservadas pone de manifiesto una extraordinaria formación teológica, bíblica, histórica y gramatical, habiendo sido calificado, incluso, como el más relevante teólogo de Occidente en el siglo VII. Por la Vita sancti Iuliani se sabe que murió el 6 de marzo de 690 y que fue enterrado en la basílica de Santa Leocadia, en Toledo.

Se han conservado estas obras suyas: el Elogium beati Ildefonsi, breve noticia bio-bibliográfica sobre Ildefonso de Toledo (fallecido en 667), añadida al final del De uiris illustribus de este autor y elaborada siendo Julián obispo; el Apologeticum de tribus capitulis, de 686, el segundo de los dos escritos por él y el único conservado, siquiera parcialmente, en las actas del Concilio XV de Toledo, dirigido al papa Benedicto II (683-685) en defensa de la ortodoxia de la postura de la Iglesia visigoda manifestada en el primer Apologeticum fidei del propio Julián (de 684), del que sólo se conserva un resumen en los cánones 8-10 del Concilio XIV de Toledo, dirigido, a su vez, al papa León II (682-683), y en el que su autor exponía la posición de la Iglesia hispana en las cuestiones de fe debatidas en el VI Concilio Ecuménico de Constantinopla (680-681); el De comprobatione sextae aetatis, de 686, dedicado a Ervigio, tratado de polémica antijudía; los Antikeimenon libri II, de hacia 686, dedicados asimismo a Ervigio, tratado de exégesis bíblica que ha de ponerse en relación con la política antijudía de este Rey; los Prognosticorum futuri saeculi libri III, de hacia 688, dedicados a Idalio de Barcelona (c. 666- c. 689), tratado teológico sobre el más allá y la resurrección de los muertos; y la Historia de Wambae regis Gothorum Toletani expeditione, según unos de hacia 674-675, destinada a celebrar la victoria de Wamba sobre los nobles que se rebelaron contra él, según otros de hacia 681-683, dirigida a Ervigio o a la nobleza visigoda, en general, y destinada a la educación de los nobles, y según otros, de hacia el final de la vida de Julián, en tiempos de Égica (687-702), a fin de exaltar las virtudes del ejército visigodo e inspirar lealtad al trono en una época de duros enfrentamientos entre visigodos y francos. Ésta se ha conservado precedida por una Epistula atribuida al rebelde Paulo, en la que éste desafía a Wamba, y seguida de la llamada Insultatio uilis storici in tyrannidem Galliae, suerte de panfleto contra la Galia, y del Iudicium in tyrannorum perfidia promulgatum, probablemente el documento oficial por el que se condenó al conde Paulo. La Epistula y la Insultatio son, sin duda, obra de Julián. En fin, la epístola 10 del Epistularium de Álbaro de Córdoba (siglo IX) incluye dos sentencias atribuidas a Julián, sin mención de la obra de la que proceden. Éstas no pertenecen a ninguno de los escritos conservados de este autor, y su brevedad impide reconocer la obra de la que proceden entre las atribuidas a Julián por Félix de Toledo, hoy perdidas.

Se considera asimismo altamente probable que Julián elaborase la última recensión importante de la Colección Canónica Hispana.

De dudosa autoría es el Ars grammatica, poetica et rhetorica, atribuida en el códice Città del Vaticano, Palat. lat. 1746, a Julián, y en la que se menciona en dos ocasiones a Ervigio. Unos la aceptan como un escrito genuino de Julián, otros la consideran como una recopilación de los contenidos de sus clases a sus alumnos de la escuela catedralicia de Toledo, debido a alguno de estos últimos. Si bien las opiniones sobre su autoría están divididas, se está de acuerdo en que constituye un tratado gramatical que recoge las enseñanzas de una escuela de Toledo de la segunda mitad del siglo VII. Asimismo, se ha atribuido a Julián un Tractatus de partibus orationis que puede fecharse en tiempos de Égica y que sería una especie de complemento del Ars grammatica, en la medida en que desarrolla la segunda sección del Ars maior de Donato, la única de las dos Artes de este autor (Maior y Minor) que no aparece recogida en la Ars grammatica atribuida a Julián.

De dudosa paternidad son igualmente los Versus ad Modoenum, un poema polímetro en el que su autor se refiere a sí mismo como “Iulianus seruorum Domini seruus”. En este opúsculo, el poeta anima a su corresponsal a enviarle sus propios versos, expresa su deseo de que ambos sigan escribiéndose y solicita la protección de la Virgen María para que ambos puedan disfrutar juntos de la gloria celestial.

Gracias a la Vita sancti Iuliani, se sabe que compuso otras obras, hoy perdidas, de carácter doctrinal (Libri responsionum II, Libellus de remediis blasphemiae, Excerpta de libris s. Augustini contra Iulianum haereticum directis), litúrgico (Liber sermonum, Liber missarum y Liber orationum) y edificante (Liber sententiarum, Libellus de diuinis iudiciis) y que elaboró recopilaciones de sus cartas (Liber epistolarum) y poemas (Liber carminum diuersorum), que incluiría, al menos, himnos, epitafios y epigramas).

 

Obras de ~: [escritos], en F. de Lorenzana (ed.), SS. PP. Toletanorum quotquot extant opera nunc primum simul edita, vol. II, Madrid, Joaquín Ibarra, 1785 (ed. facs., Toledo, Diputación Provincial, 1972) (Patrología Laina, 96, cols. 595-704); J. Madoz (ed.), San Ildefonso de Toledo a través de la pluma del Arcipreste de Talavera, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1943; M. A. H. Maestre Yenes (ed.), “Ars Iuliani toletani episcopi”. Una gramática latina de la España visigoda. Estudios y edición crítica, Toledo, Instituto Provincial de Investigaciones y Estudios Toledanos, 1973; VV. AA., Sancti Iuliani Toletanae sedis episcopi opera, Turnhout, Brepols, 1976 (Corpus Christianorum Seriee Latina, 115); L. Munzi (ed.), “Il De partibus orationis di Giuliano di Toledo”, en Annali dell’Istituto Orientale di Napoli (Sez. filologico-letteraria), 2-3 (1980-1981), págs. 153-228.

 

Bibl.: F. X. Murphy, “Julian of Toledo and the Condemnation of Monothelism in Spain”, en Mélanges Joseph de Ghellinck, S. J., vol. 1, Gembloux, J. Duculot, 1951, págs. 361-373; J. Madoz, “San Julián de Toledo”, en Estudios Eclesiásticos, 26 (1952), págs. 39-69; U. D. del Val, “Julián de Toledo”, en Q. Aldea Vaquero, T. Marín Martínez y J. Vives Gatell (dirs.), Diccionario de Historia Eclesiástica de España, vol. II, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas - Instituto Enrique Flórez, 1972, págs. 1259-1260; F. Brunhölzl, Histoire de la littérature latine du Moyen Âge, vol. 1, 1, Louvain-la-Neuve, Brepols, 1990; U. Domínguez del Val, Historia de la antigua literatura latina hispano-cristiana, vol. IV, Madrid, Fundación Universitaria Española, 1998; M. C. Díaz y Díaz, “Escritores de la Península Ibérica”, en A. di Berardino (ed.), Patrología IV. Del Concilio de Calcedonia (451) a Beda. Los Padres Latinos, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 2000, págs. 71-145; A. Barcala Muñoz, M. Conde Salazar y D. Lara Nava, Biblioteca antijudaica de escritores eclesiásticos españoles, vol. 2, 2. Siglos. VI-VII. El Reino visigodo de Toledo. Parte segunda: Autores y textos, Madrid, Aben Ezra, 2005, págs. 595-629; J. Martínez Pizarro, The Store of Wamba: Julian of Toledo’s “Historia Wambae regis”. Translated with an Introdution and Notes, Washington, The University of América Press, 2005; J. C. Martín y J. Elfassi, “Iulianus Toletanus ep.”, en P. Chiesa y L. Castaldi (ed.), La trasmissione dei testi latini del Medioevo. Mediaeval Latin Texts and their Transmission. Te.Tra. 3, Firenze, Edizioni del Galluzzo, 2008, págs. 373-431.

 

José Carlos Martín Iglesias