Ayuda

Gunderico

Biografía

Gunderico. ?, f. s. iv – Sevilla, 428. Rey de los vándalos hasdingos y silingos y de los alanos.

Hijo legítimo del rey de los vándalos hasdingos Godegiselo, nació hacia finales del siglo iv, seguramente en la actual Hungría. A la muerte de su padre, heredó la soberanía sobre su pueblo. Suele aceptarse que este hecho tuvo lugar en las inmediaciones de Maguncia (Alemania) a principios del año 407 y que fue este Rey quien condujo a los suyos en su errática migración a través de la Galia hasta penetrar en Hispania en octubre del año 409 junto con los otros grupos bárbaros, que poco después procedieron a repartirse las provincias de la diócesis y a establecerse en ellas.

Procopio afirma que era aún un niño cuando el conde Bonifacio, hacia el año 427, mandó emisarios a solicitar la ayuda militar de los vándalos, lo que estimularía el paso posterior de este pueblo a África; pero esta noticia encaja mal con datos provenientes de otras fuentes y no parece que la versión de Procopio sea acertada.

Fue durante el reinado de Gunderico, y bajo su soberanía, cuando se concluyó una nueva coalición entre tres de los pueblos bárbaros establecidos en Hispania: vándalos hasdingos, vándalos silingos y alanos.

Los silingos y los alanos, derrotados y diezmados por los ataques de los visigodos, que combatían como federados de Honorio desde el año 416, buscaron la protección del rey de los vándalos hasdingos, que se encontraba asentado con su pueblo en la Galecia oriental, y lo reconocieron como su rey. Poco después, en el año 419, los vándalos se sintieron lo bastante fuertes como para presionar a los suevos, que se habían establecido en la Galecia occidental. Este ataque pudo ser la causa de que las tropas romanas, mandadas por el conde de Hispania Asterio, iniciasen una expedición de castigo, que terminó con la derrota de los vándalos y su huida hacia Lusitania y posteriormente a la Bética.

En el año 422, un ejército romano mandado por el general Castino, que había penetrado en Hispania, fue derrotado y puesto en fuga por las tropas de Gunderico. El litoral levantino y las islas quedaron abiertos a las correrías de los vándalos. Cartagena fue tomada en el 425 y también Sevilla, y en ella murió Gunderico en el 428.

Según Hidacio su muerte fue un castigo divino, consecuencia directa del sacrilegio cometido al profanar la iglesia de la ciudad, que Isidoro de Sevilla aclara era la basílica de San Vicente. Su esposa e hijos, cuyos nombres se desconocen, tuvieron un violento final pocos años después, hacia el 430, muertos en Cirta (Numidia), por orden del rey Genserico, su cuñado y tío.

 

Bibl.: Hydatius, Continuatio chronicorum Hieronymianorum, s. l., s. f. (ed. A. Tranoy, París, Sources Chrétienne, 1974); Theophanes Confessor, Chronographia, ed. de K. de Boor, Leipzig, 1883, págs. 810-814; T. Mommsem (ed.), Chronica Minora saec I, V. Continuatio Hauniensis Prosperi, Berlin, Monumenta Germaniae Histórica (MGH), 1892 (col. Auctores Antiquissimi, vol. IX); T. Mommsem (ed.), Chronica Minora saec I. Chronica Gallica, A. CCCCLII, MGH, Berlin, 1892 (col. Auctores Antiquissimi, vol. IX); T. Mommsem (ed.), Chronica Minora saec II. Isidorus Hispalensis, Historia Gothorum Vandalorum et Sueborum, AD A. DCXXIV, Berlin, MGH, 1894 (col. Scriptores Rerum Merovingicarum, vol. IX) (trad. esp. de C. Rodríguez Alonso, Las historias de los godos, vándalos y suevos de Isidoro de Sevilla, León, Centro de Estudios e Investigación San Isidoro, 1975); O. Seek, Real-Enciclopädie classischen Altertumswissenschaft, vol. VII, 2, Sttutgart, 1912, cols. 1936-1937; B. Krusch y W. Levison (eds.), Gregorius Turonensis Libri historiarum decem, t. I, parte 1, Hannover, MGH, 1937 (col. Scriptores Rerum Merovingicarum, vol. I.1); L. Schmidt, Geschichte der Vandalen, München, 1942; C. Courtois, Les Vandales et L’Afrique, Paris, Arts et métiers graphiques, 1955; H. Hauy y G. Wirth, [Procopius Caesariensis] De Bello Vandalicum, Leipzig, 1962 (trad. esp. de J. A. Flores Rubio, Historia de las Guerras. Libros III-IV, Guerra Vándala, Madrid, Gredos, 2000); E. Demougeot, La formation de l’Europe et les invasions barbares, Paris, Aubier, 1979; J. R. Martindale, The Prosopography of the Later Roman Empire, vol. II, Cambridge, University Press, 1980; W. König, “Wandalische Grabfunde des 5. und 6. Jhs.”, en Madrider Mitteilungen, XXII (1981); L. A. García Moreno, España Visigoda. Las invasiones, la ocupación de la Península y las etapas hacia una nueva unificación, en J. M. Jover Zamora (dir.), Historia de España Menéndez Pidal, vols. III-I, Madrid, Espasa Calpe, 1991; J. Pampliega, Los germanos en España, Pamplona, Eunsa, 1998; N. Francovich Onesti, I Vandali. Lingua e storia, Roma, Carocci, 2002.

 

María Elvira Gil Egea