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Joaquín Romualdo Gaztambide y Garbayo

Biografía

Gaztambide Garbayo, Joaquín Romualdo. Tudela (Navarra), 7.II.1822 – Madrid, 18.III.1870. Compositor, director, empresario teatral, contrabajista y pianista.

Fue bautizado en la parroquia de Santa María de Tudela. Al fallecer su padre cuando Joaquín iba a cumplir los seis años de edad, fue atendido por su madre y por su tío Vicente, padre del compositor Javier Gaztambide. En 1830 comenzó a estudiar Música con Pablo Rubla, maestro de capilla de la catedral de Tudela. En 1835, Joaquín se desplazó a Pamplona, donde residía su tío, y estudió Piano y Composición con José Guelbenzu. Al mismo tiempo impartió lecciones de Piano y aprendió a tocar el contrabajo, instrumento por el que fue contratado en la orquesta del teatro de Pamplona. Tras un fallido intento de establecerse en Zaragoza como pianista, el compositor regresó a Pamplona, donde se ganó la vida como músico de orquestas de teatro y profesor particular. Fue nombrado director de orquesta de las compañías de declamación y baile para el año cómico 1841-1842, pero ese proyecto no se realizó, y Gaztambide, decepcionado, se trasladó en abril de 1842 a Madrid. Amplió en el Conservatorio sus estudios de Piano con Pedro Albéniz y de Composición con Ramón Carnicer, y permaneció en el centro dos años, durante los cuales simultaneó el estudio con la práctica orquestal y con el estreno de sus primeras obras y la crítica musical, que ejerció en El Anfión Matritense y La Filarmonía.

En El Anfión publicó sus primeras composiciones: Capricho para piano, Vals para flauta y piano, la romanza Il Pescatore, dos valses para flauta con piano, y el arreglo de una tanda de valses de Strauss.

Gaztambide fue contratado como contrabajista en la orquesta del teatro del Circo, donde estrenó una Sinfonía y una Escena, coro y cavatina con coros en un concierto ofrecido el 23 de febrero de 1843. En 1844 Gaztambide es nombrado maestro de coros del teatro de la Cruz, allí colaboró a veces como contrabajista, y profesor del Museo Matritense, en el que, el 12 de junio, organizó un concierto con el oboe Soler, el flautista Sarmiento y él mismo al piano, para interpretar su Gran Fantasía sobre motivos de la Linda de Chamounix. El éxito animó a Soler y Gaztambide a realizar una gira artística que los condujo a Zaragoza, Barcelona y Valencia en el verano de 1844, repitiendo los conciertos en 1845 y 1846.

Gaztambide compone Un alijo en Sevilla, zarzuela con texto de José Olona, estrenada en la Nochebuena de 1846, en presencia de la Reina y Familia Real. En mayo de 1847 se desplazó a París contratado como director de orquesta de una compañía de declamación y baile español que dirigía el actor Juan Lombía. A su regreso, Gaztambide se integró en la sociedad artística España musical, junto a Saldoni, Espín, Guelbenzu y Arrieta, entre otros. En reuniones celebradas en casa de Salas para intentar fundar la ópera española, Gaztambide se muestra partidario de comenzar por la ópera cómica o zarzuela, dado el éxito de la ópera cómica en la capital francesa.

En el verano de 1848 Gaztambide es contratado como maestro de coros de la compañía de ópera constituida en Madrid bajo la dirección de Basili. El 28 de julio estrenó Gaztambide un Capricho instrumental a gran orquesta, muy aplaudido, y el 12 de agosto se ejecutó una Escena andaluza en dos partes, siendo las sevillanas de la primera compuestas por Gaztambide.

También escribió un baile de argumento y un Zapateado a 12, bailados en el teatro Príncipe en diciembre de 1848.

En 1849 Saldoni es designado director musical y compositor del teatro Español, y Gaztambide director de orquesta, con un sueldo de 7.753 reales al año. Al inaugurarse el teatro el 15 de septiembre de 1849, se tocó su capricho instrumental El Laberinto, dedicado a la Reina, que fue muy aplaudido. En noviembre de 1849, Gaztambide dirigió la orquesta que acompañó al violinista Bazzini en varios conciertos matinales ofrecidos en el teatro Español, con gran éxito para el maestro navarro.

Según refiere Barbieri, durante el verano de 1849 “ya Salas, Gaztambide y yo nos agitábamos mucho para establecer la zarzuela bajo sólidas bases en el teatro de la Cruz, que era nuestro sueño dorado; para este objeto escribía yo Gloria y peluca y Gaztambide La mensajera”. Al organizarse el beneficio de los actores del teatro Español, en Nochebuena de 1849, se estrena La mensajera, obra lírica en dos actos que precisaba la intervención de cantantes —y no actores— para su representación, participando la Moscoso, Salas y José González. La mensajera adopta en su distribución escénica el modelo de El duende de Rafael Hernando: el primer acto tiene ocho números y el segundo siete. La obra emplea formas típicas del repertorio de salón de mediados de siglo —como la polka— junto a las estructuras propias de la ópera italiana —como la cavatina—, demostrando la versatilidad de su lenguaje teatral. Barbieri comenta que la obra aparece en el programa como ópera, en el libreto como ópera-cómica, mientras que él mismo opinaba que debía denominarse zarzuela, aunque Gaztambide creía que la palabra zarzuela rebajaba el espectáculo en la consideración del público. Al cabo de pocas representaciones, el cartel del teatro pasó a denominarla zarzuela, ayudando así a definir musicalmente los rasgos del naciente género lírico español. El lenguaje de Gaztambide combina una tendencia hispánica casi nacionalista con un lenguaje europeo, próximo al mundo de ópera cómica francesa —que preferirá en su producción de zarzuela grande—, y tiene mayor libertad armónica que el de sus contemporáneos españoles, controlada por su adecuado trabajo motívico y formal, que otorga gran coherencia a su discurso musical.

Tras el éxito de La mensajera, Hernando convence a la empresa del teatro de Variedades para que contratase cantantes, ausentes en la compañía, integrada sólo por actores, con el fin de representar mejor las zarzuelas. La temporada de Variedades se reanudó el 15 de febrero de 1850 con La mensajera, y Salas convence a la empresa de que Gaztambide y Barbieri deberían formar parte de la dirección, la empresa y Hernando lo aceptan. A partir de aquí, Gaztambide se convierte en uno de los principales artífices de la restauración de la zarzuela romántica, que él relacionaba directamente con la ópera cómica francesa. Las repeticiones de La mensajera y el éxito del estreno de Gloria y Peluca de Barbieri, animan a la empresa a mejorar las instalaciones del teatro, trasladándose la compañía al teatro de los Basilios, ahora designado del Drama —donde se estrenan dos nuevas zarzuelas de Gaztambide: A última hora y Las señas del Archiduque— después a Variedades —donde se ofrece Escenas en Chamberí— y al Circo. Junto a los compositores Hernando, Oudrid, Barbieri e Inzenga, el libretista Olona y el cantante Salas, Gaztambide constituyó la Sociedad Artística para el Establecimiento de la Zarzuela en España, que en septiembre de 1851 arrendó el teatro Circo para cultivo del género, representando allí algunas de las obras cumbre de la zarzuela romántica española, en uno, dos o tres actos.

Entre las obras estrenadas por Gaztambide en el teatro Circo destacan Por seguir a una mujer, 1851; El sueño de una noche de verano, 1852; El estreno de una artista, 1852; El estreno de una artista, 1852 —representada miles y miles de veces en España e Hispanoamérica—; El valle de Andorra, 1852; Catalina, 1854 —obra de gran éxito—; Los comuneros, 1855; El sargento Federico, 1855; o El amor y el almuerzo, 1856.

El éxito teatral anima a Barbieri, Gaztambide, Olona y Salas a construir un teatro dedicado al cultivo del género, levantándose en pocos meses el teatro de la Zarzuela, inaugurado el 10 de octubre de 1856, del que Gaztambide fue empresario durante doce años, y donde se estrenaron sus últimas veintitrés obras líricas, entre las que destacan Los magyares, 1857 —uno de sus grandes títulos—; Casado y soltero, 1858; Un pleito, 1858; El juramento, 1858 —que se mantuvo en el repertorio hasta el siglo xx y que ha sido recuperada recientemente por nosotros—; Una vieja, 1860; En las astas del toro, 1862; Las hijas de Eva, 1862; La conquista de Madrid, 1863; Los caballeros de la Tortuga, 1867, y La varita de virtudes, 1868.

Gaztambide participó en la difusión de la música sinfónica y en la creación de una orquesta estable en Madrid, dirigiendo en 1862 los conciertos organizados por la Sociedad Artístico-Musical de Socorros Mutuos, germen de una Sociedad de Conciertos que se disolvió al cabo de unos meses. En el verano de 1865 fue director de los conciertos y de la compañía de ópera italiana que actuó en el Teatro Rossini de los Campos Elíseos madrileños. Fundada en 1866 la Sociedad de Conciertos, bajo la dirección de Barbieri, tras la dimisión de éste en 1868, Gaztambide fue nombrado director titular de la orquesta, a cuyo frente actuó el verano de 1868, estrenando en Madrid, entre otras obras, la obertura de Tannhäuser de Wagner, que se interpretó seis veces en la temporada. Los programas combinaban oberturas de ópera italiana —Rossini, Bellini, Donizetti, Verdi— y francesa —Auber, Méhul, Thomas— con sinfonías del clasicismo alemán —Haydn, Mozart, Beethoven— o del primer romanticismo —Mendelssohn, Weber—, concluyendo habitualmente los conciertos con valses o polkas; sólo se interpretaron dos obras de autores españoles: la Marcha fúnebre y triunfal, de Monasterio, y la sinfonía Concepción, de Balart. Algunos conciertos tuvieron que trasladarse al teatro de la Zarzuela, debido a las malas condiciones climatológicas. Al concluir la serie de conciertos, Gaztambide comunicó a la Sociedad que iba a viajar a La Habana al frente de una compañía de zarzuela, por lo que presentó su renuncia como director, que fue aceptada; posteriormente fue nombrado director honorario.

En 1869 se trasladó a La Habana al frente de una compañía de zarzuela, pero la revolución que sufría la isla le obligó a viajar a México, donde los resultados económicos no fueron favorables, y además de contraer una grave enfermedad hepática. Finalizada la revolución, regresó a La Habana y allí le llegó el éxito económico, aunque su enfermedad le obligó a volver a España. Falleció en Madrid a los cuarenta y ocho años de edad.

Gaztambide fue caballero de la Orden de Carlos III, comendador de la Orden de Isabel la Católica y profesor honorario del Conservatorio de Madrid. Compuso cuarenta y seis zarzuelas, treinta y dos de ellas en solitario y las otras catorce en colaboración.

Gaztambide presenta en sus obras un estilo propio que, aunque utiliza procedimientos europeos, resulta audaz y de elevada coherencia dramática. Es habitual en su producción el empleo de un esquema tonal de gran forma que aporta coherencia a los números musicales de la obra dramática, bien sea de uno o tres actos. Este recurso, que solamente desarrolla Gaztambide en nuestro género lírico nacional, aporta una lógica tonal de la que carece gran parte de la producción contemporánea. El autor es vanguardista en la elaboración de los números musicales, y no duda en construir escenas abiertas, rechazando la característica división en estructuras cerradas propia de la dramaturgia italiana. Este procedimiento compositivo confiere mayor agilidad a su lenguaje, integrando breves secciones de recitado en amplios números musicales donde se suceden solos y conjuntos con la naturalidad dramática que proporciona una depurada técnica teatral, al tiempo que permite con frecuencia establecer una relación más adecuada entre el significado del texto y su expresión musical. Gaztambide fue el autor que mejor consiguió escribir obras de calidad que supieron captar las demandas del público. Barbieri escribía que “era el mejor de nosotros”. Entre las diez zarzuelas que consiguieron llegar en tiempo menor a las cien representaciones figuran una de Hernando, una de Oudrid, dos de Barbieri y seis de Gaztambide —Los magyares, Catalina, El valle de Andorra, En las astas del toro, Una vieja y El juramento—, lo cual es prueba de su capacidad para componer zarzuelas con especial atractivo y calidad musical.

 

Obras de ~: Il Pescatore (romanza), 1843; Capricho (piano), 1843; Vals (flauta y piano), 1843; Dos valses (flauta y piano), 1843; Sinfonía (orquesta), 1843; Gran Fantasía sobre motivos de la ópera “Linda di Chamounix” (piano), 1844; Capricho instrumental a gran orquesta, 28 de julio de 1848; Sevillanas (1.ª parte de Escena andaluza), 12 de agosto de 1848; Música para un baile de Angel Estrella (orquesta), teatro Príncipe, 1 de diciembre de 1848; Zapateado a 12 para Nochebuena (orquesta), teatro Príncipe, 24 de diciembre de 1848; El Laberinto (orquesta, capricho instrumental), teatro Español, 15 de septiembre de 1849; Jota, 24 de diciembre de 1849; La mensajera (ópera cómica), libreto de L. Olona, teatro Español, 24 de diciembre de 1849; A última hora (entremés), libreto de J. Olona, teatro Basilios, 29 de mayo de 1850; Las señas del archiduque (zarzuela), libreto de C. Suárez Bravo, teatro Basilios, 8 de junio de 1850; con R. Hernando, C. Oudrid y F. Asenjo Barbieri, Escenas en Chamberí (capricho), libreto de J. Olona, teatro Variedades, 19 de noviembre de 1850; Al amanecer (entremés), libreto de M. Pina, teatro Circo, 8 de mayo de 1851; Tribulaciones (zarzuela), libreto de T. Rodríguez Rubí, teatro Circo, 14 de septiembre de 1851; con R. Hernando, C. Oudrid, F. Asenjo Barbieri y J. I nzenga, Por seguir a una mujer, libreto de J. Olona, teatro Circo, 24 de diciembre de 1851; El sueño de una noche de verano (ópera), libreto de P. de la Escosura, teatro Circo, 21 de febrero de 1852; El estreno de una artista (zarzuela), libreto de V. de la Vega, teatro Circo, 5 de junio de 1852; El valle de Andorra (zarzuela), libreto de L. Olona, 5 de noviembre de 1852; La cisterna encantada (zarzuela), libreto de V. de la Vega, teatro Circo, 17 de noviembre de 1853; Catalina (zarzuela), libreto de L. Olona, teatro Circo, 23 de octubre de 1854; con C. Oudrid, Estebanillo Peralta (zarzuela), libreto de V. de la Vega, teatro Circo, 5 de octubre de 1855; Los comuneros (zarzuela), libreto de A. López Ayala, teatro Circo, 14 de noviembre, de 1855; con F. Asenjo Barbieri, El sargento Federico (zarzuela), libreto de L. de Olona, teatro Circo, 22 de diciembre de 1855; El amor y el almuerzo (farsa) libreto de L. Olona, 23 de marzo de 1856; con M. Fernández Caballero, Cuando ahorcaron a Quevedo (zarzuela), libreto de L. Eguílaz, teatro de la Zarzuela, 22 de enero de 1857; El lancero (zarzuela), libreto de F. Camprodón, teatro de la Zarzuela, 31 de enero de 1857; Los magyares [madgyares] (zarzuela), libreto de L. de Olona, teatro de la Zarzuela, 12 de abril de 1857; Novena a Santa Ana de Tudela (coro y orquesta), 1857; con F. Asenjo Barbieri, Amar sin conocer (zarzuela), libreto de L. Olona, teatro de la Zarzuela, 24 de abril de 1858; Casado y soltero (zarzuela), libreto de L. Olona, teatro de la Zarzuela, 8 de junio de 1858; Un pleito (zarzuela), libreto de F. Camprodón, teatro de la Zarzuela, 22 de junio de 1858; El juramento (zarzuela), libreto de L. de Olona, teatro de la Zarzuela, 20 de diciembre de 1858; con C. Oudrid, Un viaje aerostático (zarzuela), libreto de J. Ramírez, teatro de la Zarzuela, 14 de diciembre de 1859; El diablo las carga (zarzuela), libreto de F. Camprodón, teatro de la Zarzuela, 21 de enero de 1860; Una vieja (zarzuela), libreto de F. Camprodón, teatro de la Zarzuela, 11 de diciembre de 1860; Anarquía conyugal (zarzuela), libreto de J. Picón, teatro de la Zarzuela, 17 de abril de 1861; La edad en la boca (pasillo filosófico-casero), libreto de N. Serra, teatro de la Zarzuela, 2 de mayo de 1861; Una historia en un mesón (zarzuela), libreto de N. Serra, Teatro de la Zarzuela, 5 de junio de 1861; Del palacio a la taberna (zarzuela), libreto de F. Camprodón, teatro de la Zarzuela, 20 de diciembre de 1861; ¡En las astas del toro! (zarzuela), libreto de C. Frontaura, teatro de la Zarzuela, 30 de agosto de 1862; Las hijas de Eva (zarzuela), libreto de L. M. de Larra, teatro de la Zarzuela, 9 de octubre de 1862; La conquista de Madrid (zarzuela), libreto de L. M. de Larra, teatro de la Zarzuela, 23 de diciembre de 1863; Los caballeros de la Tortuga (drama), libreto de E. Blasco, teatro de la Zarzuela, 23 de diciembre de 1867; La varita de virtudes (zarzuela), libreto de L. M. de Larra, teatro de la Zarzuela, 7 de marzo de 1868; Himno a Méjico, 1870; Letrillas a la Virgen del Camino de Pamplona, s. f.

 

Bibl.: J. Subirá, Historia de la música teatral en España, Barcelona, Labor, 1945; M. Sainz Pérez de Laborda, Apuntes tudelanos, Tudela, Gráficas Mar, 1969; A. Sagardía, Músicos vascos, San Sebastián, Auñamendi, 1972; A. Sagardía, Gaztambide y Arrieta, Pamplona, 1983 (Colección Navarra, Temas de Cultura Popular, vol. 31); R. Sobrino, El sinfonismo español en el siglo xix, tesis doctoral, Oviedo, Universidad, 1992 (inéd.); “La música sinfónica en el siglo xix”, en E. Casares Rodicio y C. Alonso González (eds.), La música española en el siglo xix, Oviedo, Universidad, 1995; R. Sobrino, “Joaquín Gaztambide, la necesidad de una reparación”, en VV. AA., Mito y realidad en la historia de Navarra. Actas del IV Congreso de Historia de Navarra, vol. II, Pamplona, Sociedad de Estudios Históricos de Navarra, 1998; R. Sobrino, Joaquín Gaztambide: El juramento, ed. crít., Madrid, Instituto de Ciencias Musicales (ICCMU), 1999 (Colección Música Hispana, vol. 6); “Gaztambide Garbayo, Joaquín”, en Die Musik in Geschichte und Gegenwart, Bärenreiter und Metzler, 2000; “Gaztambide Garbayo, Joaquín Romualdo”, en E. Casares Rodicio (dir. y coord.), Diccionario de la música española e hispanoamericana, vol. V, Madrid, Sociedad General de Autores y Editores, 2002, págs. 553-571; “Catalina”, “La cisterna encantada”, “Los comuneros”, “¡En las astas del toro!”, “El estreno de una artista”, “Gaztambide Garbayo, Joaquín Romualdo”, “El juramento”, “Los Magyares”, “La mensajera”, “Tribulaciones”, “Una vieja” y “El valle de Andorra”, en E. Casares Rodicio (dir.), Diccionario de la Zarzuela Española e Hispanoamericana, Madrid, ICCMU-Sociedad General de Autores y Editores, 2002; “Joaquín Gaztambide (1822-1870), director de orquesta”, en M. Gembero Ustárroz (ed. y coord.), Estudios sobre música y músicos de Navarra, n.º monogr. de Príncipe de Viana, 238, año LXVII (2006), págs. 633-653.

 

Ramón Sobrino Sánchez