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Salvador Canals y Vilaró

Biografía

Canals y Vilaró, Salvador. San Juan de Puerto Rico (Puerto Rico), 4.X.1867 – Madrid, 1938. Periodista y político.

Nace en el seno de una familia de clase media, hijo de un funcionario que fue secretario del Gobierno General. Pronto establece su residencia en Madrid, a diferencia de su hermano José Antonio, el último ingeniero y arquitecto municipal de San Juan bajo la Capitanía General de España. Salvador estudió Letras y Derecho, pero se orientó hacia quehaceres deudores de sus inquietudes. Fue periodista, ejerció de crítico teatral, de profesor de francés e inglés en la Escuela de Artes e Industrias de Madrid y luego político.

Le acompañó la fama de figurar entre los periodistas más cultos. Su conocimiento del movimiento intelectual europeo le introdujo como crítico teatral. Así se entenderá que su producción esté a caballo de publicaciones literarias y generales o políticas. Fue redactor de La Patria, El Demócrata y corresponsal en París de El Heraldo de Madrid. La década de los noventa fue aún más fructífera: fundó con Julio Burell El Nuevo Heraldo, es redactor de El Nacional y contribuye a fundar El Español. Dirige España, El Teatro, El Diario del Teatro y Nuevo Mundo. Pertenece a la Asociación de la Prensa de Madrid desde 1896.

Colabora en La Época, El Día, en la afamada La Ilustración Española y Americana (1897-1899), en la Revista Comercial (1902), en Mercurio y El Imparcial en 1903, al tiempo que dirige la prestigiosa revista Nuestro Tiempo, de ciencias, arte, política y hacienda, conocida tribuna de los intelectuales. Sus colaboraciones periodísticas a caballo de la cultura y la política se repiten en sus publicaciones: El año teatral (1896) y Asturias (1900).

Su prestigio le abre las puertas de la política. En 1902 es secretario particular de prensa de Antonio Maura. Sale elegido diputado por el distrito tarraconense de Valls-Montblanch en 1903 y 1905. En estas legislaturas, participó entre otras comisiones en la que prohíbe la fabricación y venta de sacarina y en las de presupuestos de los Ministerios de Guerra, Instrucción Pública, de la que fue secretario, y Marina. Fue uno de los cuatro vicepresidentes del Congreso en diciembre de 1905 y se opuso a la Ley de Jurisdicciones de 1906. Pese a ello y a colaborar con Solidaridad Catalana, es derrotado al presentarse por sus siglas, pero se le reabre la puerta política en Ávila de la mano de Antonio Maura.

Entró en la política abulense a raíz de la muerte del conde de Crecente, Gabriel del Alcázar y Guzmán, a primeros de junio de 1907. Para sustituirle, el partido conservador liderado por Alberto Muñoz Morera, con la anuencia de Pascual Amat, Emilio Ortuño y Nicolás Sánchez Albornoz, propuso a Canals como candidato en las elecciones parciales de mediados de julio de 1907. Pero su situación es complicada, pues medios católicos entre los que se incluye El Diario de Ávila hacen campaña por Francisco González Rojas, quien será el hombre de plena confianza de Maura hacia 1918. El propio Canals se dirige a los abulenses con una carta desde El Diario de Ávila abordando el cunerismo, lunar que parecía empañar su candidatura, pero que no fue tal, como demostró su éxito electoral. De esta suerte participa en las legislaturas de 1907-1908 y 1908-1909, en las que cabe destacar su nombramiento como subsecretario de la Presidencia del Consejo de Ministros, que desempeña entre finales de febrero de 1908 y octubre de 1909. Su compromiso con Ávila, que manifiesta en sus cartas a las instituciones abulenses, se plasma en su labor como secretario de la comisión mixta de la carretera de Navalperal de Pinares a El Escorial y, muy especialmente, el ayuntamiento le agradece sus gestiones con Nicolás Sánchez Albornoz y Emilio Ortuño en la resolución del expediente de derribo y construcción del Gobierno Civil, la subasta de la carretera de Ávila al Sotillo, los fondos para reparar la iglesia de San Vicente, el encauzamiento del Adaja o la carretera de Ávila a Arévalo. También es miembro de las comisiones mixtas de nombramiento, ascenso y separación de los empleados del Cuerpo de Aduanas, de varias carreteras de las provincias de Tarragona, Teruel, Granada y de la del tranvía de Vallirana a Barcelona.

A primeros de julio de 1909, Salvador Canals visita Ávila. Apenas unas semanas después tenía lugar la Semana Trágica de Barcelona, que depararía la caída del Gobierno Maura. El impacto de estos sucesos y su amistad con Maura le impulsan a reflexionar en Los Sucesos de España en 1909, que publica en 1910. En abril, un mes antes de las elecciones, Salvador Canals dirige su penúltima carta a los abulenses, pues este año saldrá elegido diputado por Alicante. La última carta la dirigirá al ayuntamiento abulense dos años después, agradecido por recordar su contribución al inaugurarse un Grupo Escolar.

Salvador Forner explica la llegada de Canals a Alicante consecuente al fracaso de los conservadores, por sus enfrentamientos, en las municipales de 1909. Canals cuenta con el apoyo de Maura y había demostrado que podía ganarse en su distrito. No defraudó, este cunero renovó el conservadurismo alicantino. Pero Canals no sigue a Maura hasta el final; en su “Crónica política interior” publicada en Nuestro Tiempo (1914) se desmarca del maurismo y sigue a Eduardo Dato.

Diputado por Alicante en 1910, 1914 y 1916, participó en distintas comisiones referidas a carreteras entre Barcelona y Tarragona, el ferrocarril de Tánger a Fez, es vocal de la Junta de Aranceles y Valoraciones en agosto de 1915 y, desde enero de 1917, vicepresidente del Congreso. Si por la hostilidad maurista pierde las elecciones de 1918, pone broche a su carrera política como subsecretario de la Presidencia del Consejo de Ministros, entre finales de julio de 1919 y enero de 1921, y como diputado por Alicante en 1923; a finales de noviembre, recibía la Gran Cruz de la Orden del Mérito Naval con distintivo blanco. Siempre estuvo atento a la marcha política como delatan sus publicaciones sobre la cuestión catalana, la Monarquía, la constitución o la crisis de la peseta; más aún, en la Segunda República reflexiona sobre los problemas más candentes en Apuntes para la historia: la caída de la monarquía, problemas de la república. Instalación de un régimen (1931), De cómo van las cosas de España: estudios políticos y económicos (1933), ¿Qué debe ser el antimarxismo? Cartas a un obrero (1934) y El bienio estéril, perspectivas electorales (1936). Poco después moría en plena Guerra Civil, en 1938.

 

Obras de ~: El año teatral: 1895-1896, crónicas y documentos, Madrid, Est. Tipográfico de El Nacional, 1896; Asturias: información sobre su presente estado moral y material, Madrid, Imprenta M. Romero, 1900; Los sucesos de España en 1909: crónica documentada, Madrid, Imprenta Alemana, 1910; “Prólogo”, a J. y J. Gómez Bardají y J. Ortiz de Burgos, Anales parlamentarios Cortes de 1910, Madrid, 1912-1915; “Prólogo”, a J. Charles-Brun, El regionalismo, Madrid, Francisco Beltrán, 1918; La cuestión catalana desde el punto de vista español: antecedentes, Madrid, Imprenta de la Viuda de Prudencio Pérez de Velasco, 1919; España: la Monarquía y la Constitución, Madrid, Imprenta de Ramona Velasco, 1925; La crisis exterior de la peseta: exposición de causas, examen de soluciones, Madrid, Ruiz Hermanos, 1930; “Prólogo”, a A. Saralegui, Memoria realizada por el Instituto Social de la Marina a partir del año de 1920, Madrid, Zoilar Ascasibar, 1930; Apuntes para la historia: la caída de la monarquía, problemas de la república. Instalación de un régimen, Madrid, Ruiz Hermanos, 1931; De cómo van las cosas de España: estudios políticos y económicos, Madrid, Compañía Iberoamericana de Publicaciones, 1933; ¿Qué debe ser el antimarxismo? Cartas a un obrero, Madrid, Tipografía Artística, 1934; El bienio estéril: errores a la Derecha, extravíos en el Centro, despreocupación a la Izquierda, perspectivas electorales, Madrid, Tipografía Artística, 1936.

 

Bibl.: M. Ossorio y Bernard, Ensayo de un catálogo de periodistas españoles del siglo xix, Madrid, Imprenta y Librería de J. Palacios, 1903, pág. 1; S. Foner y M. García, Cuneros y caciques, Alicante, Gráficas Vidal Leuka, 1990, págs. 26-27, 202 y 207; P. Carasa Soto (dir.), Elites políticas castellanas de la Restauración. Diccionario biográfico de parlamentarios castellanos y leoneses (1876-1923), vol. I, Salamanca, Junta de Castilla y León, 1997, págs. 182-183; E. Cabezas Ávila, Los de siempre. Poder, familia y ciudad (Ávila, 1875-1923), Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas, 2000, pág. 221.

 

Pilar Calvo Caballero