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Fabrizio Castello

Biografía

Castello, Fabrizio. Génova (Italia), c. 1560 – Madrid, 30.III.1617. Pintor Hijo de Giovanni Battista Castello, il Bergamasco.

Viene a España alrededor de 1567 con el equipo de su padre, junto a su hermanastro Niccolo Granello, los hermanos Francesco y Gianmaria da Urbino, el dorador Francesco da Viana y el estucador Pietro Milanese, participando desde su llegada en los programas decorativos de pintura al fresco en la Torre Dorada del Alcázar de Madrid. Desde la muerte improvista del Bergamasco, el equipo de genoveses pasa a ser dirigido por Romolo Cincinnato y por Patrizio Cajés. Estos trabajos se compaginaron con otros esporádicos en la decoración del palacio del Bosque de Segovia (Valsaín). Desde que se nombra a su hermanastro Niccolo Granello pintor real, en abril de 1571, recae sobre él el mantener a Castello, obligación de la que se exonerará cuando en 1577 se conceda a Fabrizio Castello un salario de 20 ducados mensuales, aparte de las obras que realizase que se tasarían. Esta documentación indica que tras la muerte de su padre se formó con su hermanastro a quien ayudaría.

A partir de 1576 se encuentra regularmente mencionado trabajando en El Escorial, además, desde 1577, de manera independiente de su hermanastro Niccolo Granello.

Entre 1582 y 1583 trabaja en dos lienzos al óleo con El Escorial en construcción en perspectiva y otro dibujo de toda la fábrica para que Felipe II, entonces en Lisboa, esté informado de cómo avanzan las obras.

Uno de éstos se llevó al Alcázar de Madrid por orden de Felipe II en 1584.

A partir de mediados de 1582 se une al equipo de Francesco de Urbino y Granello y, junto al dorador Francesco da Viana, se les encarga la decoración de la bóveda del coro de la basílica, tal como Felipe II pide al prior en una carta desde Lisboa el 13 de julio de 1582. Tras presentar un diseño comienzan a ejecutar el proyecto con casetones fingidos que se tasa en 1584. Este trabajo quedará oculto bajo La Gloria que pintará posteriormente Luca Cambiaso. Aunque en los pagos sólo se alude a Niccolo Granello, posiblemente le ayudase en la decoración al fresco de la antesacristía y la sacristía. Una vez terminados estos trabajos recibe el título de pintor del Rey el 16 de junio de 1584 con un salario mensual de 16 ducados.

Su nombre aparece en el pago de la bóveda de medio cañón de lo que se denominaba en la época galería de la Reina, actualmente, la Sala de Batallas del Palacio de los Austrias de El Escorial. Niccolo Granello parece que es quien dirige el proyecto en el que también colaborarían Lazaro Tavarone y Orazio Cambiaso.

Se trabaja en estas pinturas entre 1584 y 1585, siendo pagado a Niccolo Granello. En esta amplia superficie se emplean los grutescos.

Tras concluirse con éxito este trabajo, Niccollo Granello, Fabrizio Castello, Lazaro Tavarone y Orazio Cambiaso reciben el encargo de acometer la decoración con grutescos y alegorías de las salas capitulares, prioral y vicarial y del zaguán que las separa, ya pintado anteriormente, para unificar todos estos espacios.

En septiembre de 1586 terminan los marcos de las escenas de las paredes del coro de la basílica con escenas de la vida de san Jerónimo y san Lorenzo, ejecutadas éstas por Luca Cambiaso y Romulo Cincinnato.

El siguiente gran encargo será pasar al fresco una grisalla con la Batalla de la Higueruela, a partir de 1587. Castello se había encargado previamente, en 1581, de restaurar la grisalla que servirá como modelo.

Tras la marcha de Orazio Cambiaso a Génova, en 1589, el resto del equipo acometerá, a partir de 1590, las escenas de la Campaña de San Quintín, basadas en unos lienzos de Rodrigo de Holanda, y los episodios relacionados con la campaña portuguesa de 1580 y un lienzo y friso entre las ventanas con Urliens.

Estas escenas estarán concluidas en 1591. La participación de Castello es más destacada en las escenas del Cerco de San Quintín, la batalla de San Quintín, la Toma de San Quintín y el Castillo con sus correspondientes frisos.

Al igual que su hermanastro Granello, se vale de sus conocimientos de pintor para adquirir pigmentos idóneos para las pinturas escurialenses al fresco.

La última obra al fresco realizada por los hijos del Bergamasco en El Escorial, en 1591, fueron los grutescos de las separaciones de las escenas de Tibaldi de la sala principal de la biblioteca, junto al dorador Francesco de Viana.

En 1592 se le concede una licencia para ausentarse de la fábrica de El Escorial a Toledo y a Madrid y resolver asuntos personales relativos a su hacienda.

Aparte de las obras que realizan para San Lorenzo, los dos hermanastros Fabrizio Castello y Niccolo Granello, pintan la armería del palacio de Alba de Tormes, a la que se refiere Ponz.

Aunque Granello continúa trabajando en El Escorial hasta su muerte en 1593, su hermanastro Fabrizio se traslada a trabajar directamente para la corte a partir de marzo de ese año. Sin embargo, en 1594 continúa la labor dejada inconclusa por su hermanastro de pintar las armas y dorar los cenotafios regios de yeso que se colocaron en la basílica, hasta que Pompeo Leoni finalizó los definitivos de bronce dorado.

También pinta las estanterías y cajones de la sala superior de la Biblioteca. No obstante, su residencia parece estar en Madrid, donde solicita aposento al Rey para evitar vivir en una casa de alquiler. Estos escudos de armas le serán pagados en 1597.

En 1596 se le recompensa por la pintura de ocho carros que la villa de Madrid sacará para las fiestas del Corpus con escenas de la Virgen y alusiones al Santísimo Sacramento. En 1597, el escultor Juan de Torres le debe de entregar una historia de Santiago apóstol.

En 1598, aparte de dos carros triunfales para la villa de Madrid, se encarga, junto a Luis de Carvajal, de pintar el túmulo funerario que la villa de Madrid erige en Santo Domingo el Real para las exequias de Felipe II. También colaboró en los arcos y entrada de Margarita de Austria en Madrid en 1599.

Poco antes de partir para Valladolid, parece que está relacionado con el pintor Martín Ruiz. A finales de noviembre de 1600 dora los marcos de madera de las pinturas del oratorio de Margarita de Austria y también pinta al fresco y dora la antecámara de la reina en el palacio de El Pardo. En ese año se traslada a Valsaín para tasar nueve lienzos con vistas de ciudades europeas realizados por Cristóbal de Velasco.

En 1601, cuando se les paga a él y a Juan Pantoja de la Cruz su trabajo para los entierros y figuras del Monasterio de El Escorial, ya estaba en Valladolid.

No obstante, deja a su mujer Catalina de la Mata en Madrid cobrando todo lo que se le adeudaba. Este año es recompensado por cuatro diseños coloreados de los enterramientos de los duques de Lerma en San Pablo de Valladolid.

Mientras la corte reside en Valladolid realiza algunas labores modestas, como pintar un valla en el Palacio Real para un torneo en 1602. En 1603 colabora en el túmulo que se erige en San Benito para las honras de la emperatriz María, pinta el juego de pelota que se hizo en las casas del conde de Benavente y puertas y chimeneas fingidas en el palacio. Aparte se ocupa de otras obras fuera de la corte, como el retablo de Cardoso. En 1604 pinta, junto a Patricio Cajés y Bartolomé Carducho, el denominado “salón del sarao” para una fiesta en honor de la reina. Al año siguiente prosigue con la decoración de esta sala junto a Patricio Cajés, pintando un templo y un carro triunfal.

La última gran empresa en la que intervino Fabrizio Castello fue la de la decoración del palacio de El Pardo, donde trabajó entre 1607 y 1611. La primera obra fue la pintura de los dos dormitorios reales y la antecámara de la reina Colabora, en 1608, junto a Francisco de Carvajal y Julio César Semín en la restauración de los cuadros que llegan dañados de Flandes procedentes de la colección Mansfeld y que Felipe III destina al palacio de El Pardo. En 1610 está documentado que vivía en Madrid en la calle de los Leones. Ese mismo año se le paga un cuadro de la muerte de san Alberto para el convento del Carmen calzado de Madrid.

En 1611 cobra por policromar cuarenta y dos bustos relicarios de bronce que había hecho Juan de Arfe para los armarios relicarios de El Escorial en 1600.

En esta cuenta se alude a un lienzo con la descripción de El Pardo que hizo por orden del marqués de Poza y que tiene Felipe III colgado en la Sala de las Furias donde está su cama. En 1613 tasa las restauraciones realizadas por Bernardino del Acqua en los frescos del claustro principal de El Escorial y aparece como curador de los hijos de Vicente Carducho cuando éste fallece.

Aunque se casó en primeras nupcias con Catalina de la Mata, en 1614 firma en Madrid nuevas capitulaciones matrimoniales con Inés de Vergara. La reina le encarga otra vista de El Pardo para poder enviar a Flandes a la infanta Isabel Clara Eugenia.

En estos últimos años trabaja también para algunos nobles, como el duque de Lerma, con varias pinturas y trabajos para su huerta junto al prado de San Jerónimo.

También en 1615 se compromete a realizar un retablo para una capilla de la princesa de Melito en una capilla de la iglesia de San Martín en Madrid.

En 1615 realiza para el rey la planta de las fuentes de Amaniel y en 1616 pinta dos puertas de rejas fingidas para la iglesia del monasterio de la Encarnación de Madrid.

Su muerte debió de suceder con anterioridad al primero de julio de 1617, fecha en que su plaza de pintor del Rey aparece como vacante proponiéndose para ocuparla al clérigo Juan Roelas o a Bartolomé González.

A su muerte, deja a su hijo Félix Castello, también pintor, junto a tres hermanos y dos hermanas.

 

Obras de ~: Bóvedas de la Antesacristía y Sacristía, Monasterio de El Escorial (Madrid), 1583-1584; Bóveda de la Sala de Batallas, Monasterio de El Escorial (Madrid), 1585-1585; Bóvedas de las Salas Capitulares, Monasterio de El Escorial (Madrid), 1585-1586; marcos de las escenas de las vidas de san Jerónimo y san Lorenzo en las paredes del coro de la Basílica, Monasterio de El Escorial (Madrid), 1586; fresco de la Batalla de la Higueruela, Monasterio de El Escorial (Madrid), 1587-1590; Episodios de la guerra de San Quintín en la Sala de Batallas, Monasterio de El Escorial (Madrid), 1590-1591; Salón Principal de la Biblioteca, Monasterio de El Escorial (Madrid), 1591; dormitorios reales y antecámara de la reina, Palacio de El Pardo (Madrid), 1606-1611; dorado y policromado de los relicarios escurialenses, Monasterio de El Escorial (Madrid), 1611.

 

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Almudena Pérez de Tudela