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Rodrigo Manuel Manrique de Lara

Biografía

Manrique de Lara, Rodrigo Manuel. Conde de Aguilar (X), conde de Frigiliana (II). Alhaurín el Grande (Málaga), 25.III.1638 – Madrid, 13.IX.1717. Coronel de Regimiento de la Guardia Real, gentilhombre de Cámara de Su Majestad, virrey de Valencia, consejero de Estado, mayordomo mayor de Felipe V.

Rodrigo Manuel fue hijo de los primeros condes de Frigiliana, Íñigo Manrique y Margarita de Tabore.

Recibió el bautismo el 4 de abril y se llamó Rodrigo y Manuel en memoria de sus abuelos.

Sirvió de menino a la reina Mariana de Austria y el 1 de julio de 1653, por merced de Felipe IV, sería caballero de la Orden de Calatrava. El conde, su padre, quiso que siguiendo las huellas de sus ascendientes, fuese a servir al Ejército de Milán, donde se estaba produciendo la guerra con los príncipes de Italia, auxiliados por los franceses y para que estuviese ahí como representante suyo. Felipe IV, por cédula del 10 de marzo de 1656 le hizo merced de 100 escudos de entretenimiento al mes, cerca del marqués de Caracena, gobernador de Milán. Sentó plaza en la compañía de Infantería con el maestre de campo del tercio de Saboya y después de haber asistido al sitio de Valencia, se encontró en el socorro de Alejandría donde su hermano perdió la vida.

El conde de Fuensaldaña, gobernador de Milán, le dio licencia el año 1658 para venir a España, donde decidió continuar sus servicios en las galeras y Felipe IV por cédula del 8 de julio del mismo año, resolvió que gozase del mismo sueldo y le añadió otros 100 escudos más por vía de encomienda, hasta que se le proveyese en alguna de su orden.

Melchor de la Cueva, después duque de Alburquerque, era el que gobernaba en las Galeras de España. Rodrigo Manuel Manrique de Lara sentó plaza en Palamós en la compañía de la galera capitana, el día 29 de septiembre de 1658. El general marqués del Viso y de Vayona tenía una orden de llevar las galeras a Italia y otra para llevar a Orán víveres y municiones. Comprendiendo que tenía que separar algunas galeras y encargarlas a persona de autoridad, nombró teniente general, durante su ausencia a Rodrigo Manuel con todas las preeminencias de aquel puesto, en Cartagena a 27 de julio de 1662. Dejó el marqués a su cargo las galeras de San Pedro, Nuestra Señora de la Almudena y San Miguel, con las cuales hizo dos viajes a Orán, que estaba sitiado de moros, llevando con felicidad municiones y alimentos. Saltó a tierra con su infantería para socorrer al gobernador, marqués de Leganés, y con el resultado del levantamiento del sitio. Después llevó a Cádiz muchas municiones de guerra y entrando por El Puerto de Santa María, dio cuenta al Rey de lo que había ejecutado.

El año 1663 pasó a servir a la Armada del Océano, que mandaba el duque de Alburquerque y se embarcó en la armada que salió de la bahía de Cádiz, el 28 de julio, para asegurar galeones y flotas, cuya navegación duró hasta el 9 de octubre del mismo año.

El año 1664, sucedió por muerte de su padre, en el condado de Frigiliana. Dio cuenta de ello al Rey el 7 de enero de 1665 y fue contestado por el Consejo de la Cámara, carta que sirve de confirmación al título y en la cual le diría que le serviría con la misma lealtad y amor que lo hizo su padre.

Heredó también la alcaldía de las fortalezas de Málaga, pero no queriendo permanecer en la Corte, solucionó rápidamente los problemas de su herencia y volvió a la Armada.

Acompañó al duque de Aveiro, en la salida de campaña que éste hizo, y la Reina gobernadora, satisfecha de sus méritos, le hizo merced del tercio de Infantería Española en el Ejército de Extremadura, dándosele el título en Madrid, el 5 de abril de 1666.

Sirvió en Extremadura hasta que el 23 de febrero de 1668, se ajustó la paz en Portugal. A fines de ese año le dieron licencia para pasar a la Corte, donde se le mandó transportar su tercio a Cartagena. Habiéndolo cumplido, nombró Su Majestad en su lugar a su hermano Gaspar Francisco.

Consiguió en el año 1670, los honores de Grande de España y la posesión de las casas de Aguilar, la Hinojosa y Villamar, por haberse casado con María Antonia de Valvanera Ramírez de Arellano Mendoza y Alvarado, X condesa de Aguilar y III de Villamar, IV marquesa de la Hinojosa, XIII señora de los Cameros, etc.

El conde se casó el 13 de abril de 1670, en Madrid, pero su mujer moriría el 4 de diciembre de 1675. Fue sepultada en el monasterio de las Carmelitas Descalzas y luego trasladada al monasterio de Nalda de la Orden de San Francisco, donde estaban los condes de Aguilar.

Tuvieron como hijos a Íñigo Manrique de Lara y Ramírez de Arellano y María Teresa Manrique de Lara Arellano, nacida el 3 de junio de 1674 y que moriría con un mes de edad.

El Rey prefirió nombrarle como conde de Aguilar, siendo su padrino el duque de Alburquerque. Ayudó a reedificar la capilla mayor de San Francisco de Málaga, maltratada por la inundación de 1661, por lo cual fue nombrado patrono.

Se formó en la minoría de edad de Carlos II un regimiento que residía en la Corte para la guarda de Su Majestad; la Reina madre regente quería que el gobierno de ese regimiento recayera en una persona con autoridad y experiencia militar. Nombró para este puesto a Rodrigo Manuel, conde de Aguilar; éste fue fiel a su Soberano y a la Reina madre, contra los que apoyaban al gobierno de Juan de Austria, hermano del Rey.

Empezó su gobierno a principios de 1677, época en que se resolvió que la Reina madre viviera en Toledo.

Al mismo tiempo que ejercía el puesto de coronel del regimiento de la Guardia Real, era gentilhombre de la Cámara del Rey con ejercicio. Esta merced se la había dado la Reina madre el 17 de diciembre de 1674.

Fue desterrado de la Corte por Juan José de Austria, retirándose a sus estados de La Rioja unos años hasta la muerte del hijo bastardo de Felipe IV en 1679, pero el 28 de junio de 1680, ya estaría de nuevo en la Corte, asistiendo al auto general de la fe, que se celebró en Toledo en esa fecha.

Ese mismo año de 1680, el Rey le nombró virrey y capitán general del reino de Valencia, ya que por un castigo riguroso que había impartido el duque de Veragua estaban los naturales de allí, muy alborotados.

Mostrando su gran juicio gobernó con gran prudencia y discreción.

Antes de que el conde cumpliera el trienio, el Rey lo nombró consejero de Estado, ocupando la vacante que dejó el duque de Alburquerque, por ser éste general de la Armada del Océano. Este nombramiento se concedió el 30 de abril de 1683, y jugaría un papel muy importante el consejo de octubre de 1700, a la muerte de Carlos II.

Se acabaría la casa de Austria y empezaría a reinar Felipe de Anjou, el nieto de Luis XIV. En ese momento, el conde de Frigiliana estaba en la Junta de Gobierno del Consejo de Estado que gobernaría la Monarquía hasta la llegada del Rey.

Volviendo a la Armada en 1687, el Rey resolvió nombrar a Rodrigo Manrique de Lara capitán general del mar océano y costas de Andalucía al fallecer el duque de Guastalla y conde de Paredes. Y así haría todo lo posible por limpiar de corsarios la costa, los cabos y la navegación de Indias.

En el año 1691, los franceses bombardearon Barcelona y en ese año le ordenó el Rey llevar la Armada a Mahón, puerto de Menorca, porque incorporándose allí con las galeras, podría más fácilmente atacar al enemigo. Los franceses atacaron Alicante y el conde fue en su seguimiento. Después de varias peripecias en el mar, volvió a la Corte para servir su plaza de Consejero de Estado, habiendo nombrado el Rey como general del mar del océano al duque de Sessa, almirante de Nápoles, pero reteniendo el generalato de la Armada.

Formó parte de la Junta de Regencia que gobernó la Monarquía hasta la llegada de Felipe V a Madrid, del 2 de noviembre de 1700 al 18 de febrero de 1701.

Para recompensar sus servicios, el nuevo Monarca le honró con la presidencia del Consejo de Indias —cargo que desempeñó hasta su muerte en 1717— y prestaría atención a la carrera de su único hijo, que cobraría un impulso definitivo.

 

Bibl.: L. Salazar y Castro, Historia genealógica de la Casa de Lara, Madrid, Imprenta Real, 1696; J. Mateu Ibars, Los virreyes de Valencia. Fuentes para su estudio, Valencia, Ayuntamiento, 1963; G. Bleiberg (dir.), Diccionario de Historia de España, Madrid, Alianza, 1981; F. Barrios, El Consejo de Estado de la Monarquía Española 1521-1812, Madrid, Consejo de Estado, 1984; M. Artola Gallego (dir.), Enciclopedia de Historia de España. Diccionario biográfico, vol. IV, Madrid, Alianza, 1991.

 

Micaela Valdés Ozores

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