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Carlos de la Gándara y San Esteban

Biografía

Gándara y San Esteban, Carlos de la. Santander (Cantabria), 2.X.1908 – Zaragoza, 21.X.1937. Militar y caballero laureado de San Fernando.

Fueron sus padres Manuel de la Gándara y Sierra, general de brigada de Infantería, y Felisa San Esteban Blanco.

Cursó sus estudios de bachillerato en el Colegio La Salle, de Melilla. En 1923 fue nombrado alumno de la Academia de Infantería, de la que tres años después salió con el empleo de alférez y destinado al Batallón de Montaña de Barcelona.

En 1927 pasó al Grupo de Fuerzas Regulares de Ceuta, con el que intervino en operaciones de campaña, hallándose en el mes de abril en los combates mantenidos contra los moros en la Rocosa de Sidi Mezquino y en Tagsut, y al mes siguiente en Kudia Amegart y en la posición Aguado, pasando posteriormente a guarnecer Loma Amarilla.

Finalizada la campaña, regresó a Ceuta, de donde partió en diversas ocasiones destacado a Tetuán, Xauen y Bab Tazza, siendo en julio de 1928 ascendido a teniente y recompensado con la Cruz de María Cristina por los servicios prestados y méritos contraídos en campaña en la zona del protectorado.

Fue destinado en 1930 a Intervenciones Militares de Gomara-Xauen, pasando como informador a la oficina de Tafraut y haciéndose cargo al año siguiente del mando de la Primera Mía de la Mehalla de Gomara, en Puerto Capaz.

En 1932 pasó a servir en la Mehalla Jalifiana de Gomara número 4, destinándosele en ese mismo año nuevamente a Intervenciones Militares de Gomara- Xauen y al siguiente, a las Tropas de Policía del Sahara, como oficial de la Mía de Camellos.

El 15 de julio de 1934 ocupó la ciudad de Smara, siendo el primer español en penetrar en la conocida como Ciudad Santa del Desierto, donde permaneció destacado los meses siguientes, dedicado a trabajos de fortificación, arreglo de pozos y construcción de un campo de aterrizaje. En el mes de noviembre siguiente tomó el mando de la Mehaznía Armada de Río de Oro, dedicándose a la organización de la Sección Nómada de dicho lugar, con la que realizó numerosos recorridos por la región, acampando en Saguía el Hamra, Edchera, Hagunía y Smara.

Desencadenada la Guerra Civil, en el mes de septiembre de 1936 fue destinado al Grupo de Fuerzas Regulares de Tetuán, al que se incorporó en Huecas (Toledo), para con la columna del teniente coronel Asensio tomar parte en la ocupación de Santa Cruz de Retamar, Valmojado, Casarrubios, Navalcarnero, Móstoles, Alcorcón, campo de aviación de Cuatro Vientos, campamento militar de Carabanchel y la Casa de Campo, hasta llegar a la Ciudad Universitaria, defendiendo el Instituto Nacional de Higiene y el Asilo de Santa Cristina.

En el mes de diciembre fue habilitado para el empleo de capitán, haciéndose cargo del mando de la primera compañía del Primer Tabor, con la que en enero de 1937 combatió duramente en Majadahonda, ocupando este pueblo y a continuación el de Aravaca, resultando herido durante esta operación y alcanzando en el mismo mes el empleo de capitán por antigüedad.

Incorporado al Tabor de Ifni-Sahara, el 31 de mayo se replegaron las fuerzas nacionales de la posición de Cabeza Grande (frente de Guadarrama), que fue ocupada por el enemigo, intentando la Primera Mía de dicho tabor recuperarla, y si bien lo consiguió en parte tuvo que ceder, obligada por un violento contraataque, limitándose a hacerse fuerte en una posición próxima de la contrapendiente. A ésta acudió en tan difícil momento el capitán De la Gándara, sosteniendo heroicamente su defensa y luchando y resistiendo durante la noche fuertes embestidas.

El 1 de junio, después de oponerse con enérgica maniobra a los intentos del enemigo para envolver el flanco izquierdo de la posición, contraatacó con gran valor y heroicidad, hasta poner a aquél en precipitada fuga.

Apoyadas las fuerzas de dicho capitán por el 3.er batallón del Regimiento de la Victoria, como reserva, preparó la reconquista de Cabeza Grande, cuya pérdida había dejado abierto el camino hacia Segovia.

Al frente de su unidad se lanzó al asalto, siendo el primero en poner pie en el mencionado objetivo, reconquistándolo y defendiéndolo hasta la noche de los contraataques del enemigo, que, muy superior en efectivos y material y con eficaz apoyo de carros y armas automáticas, tras intensa preparación artillera, trató de recuperarla en repetidos intentos.

Sin comunicación con los demás sectores debido a la intensidad del fuego, suplió la falta de elementos con su valor y heroísmo, obrando siempre por propia iniciativa y soportando sereno y firme todos los riesgos de una lucha desigual en campo abierto, hasta que una herida grave en la cabeza, producida por una granada de mano del enemigo, le hizo perder el conocimiento y hubo de ser evacuado, cuando ya el ataque había sido dominado y el enemigo se replegaba, dejando más de ochenta muertos, doscientos fusiles, gran cantidad de municiones y otros efectos.

Una vez recuperado de sus heridas se reincorporó en el mes de septiembre al tabor en el Frente de Aragón, tomando parte en los combates producidos durante la ocupación y defensa del Vértice Sillero, distinguiéndose el día 16 de octubre al frente de su Mía, al rechazar el ataque enemigo a dicho Vértice y en dos contraataques contra una avanzadilla, del mismo, que hizo al frente de una sección de la misma, por carecer de oficial al haber sido baja cinco de éstos.

El siguiente día 18 volvió a demostrar su valor al rechazar otro ataque enemigo, y el día 20, al efectuar un reconocimiento a vanguardia, fue herido por última vez, llegando en estado muy grave al puesto de socorro, del que fue evacuado a Zaragoza, donde fallecería.

Por Orden de 25 de noviembre de 1937 se le concedería la Medalla Militar Individual como premio a todas las acciones en las que había intervenido, y por Orden Circular de 16 de octubre de 1941, la Cruz laureada de San Fernando en recompensa a la ocupación y defensa de Cabeza Grande.

En atención a la gran labor por él realizada en el Sahara, se dispuso se le diese su nombre al Grupo Nómada II, de guarnición en la región de Río de Oro.

En Smara se levantó un monolito en su nombre y las ciudades de Madrid y Melilla le dieron su nombre a una de sus calles.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General Militar (Segovia), Secc. 1.ª, leg. G-387.

J. L. Isabel Sánchez, Caballeros de la Real y Militar Orden de San Fernando. Infantería, t. I, Madrid, Ministerio de Defensa, 2001.

 

José Luis Isabel Sánchez

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