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Antonia Josefa Gómez de Bárcena Rodríguez de Pinillos

Biografía

Gómez de Bárcena Rodríguez de Pinillos, Antonia Josefa. Marquesa de Selva Nevada (II). México, 16.XII.1752 – Valladolid, Michoacán (México), 11.VI.1827. Fundadora de los conventos de religiosas carmelitas descalzas en Querétaro (1804) y en Valladolid (hoy Morelia, México, 1824).

Bautizada como Antonia Josefa María de la Concepción Rafaela Albina Tomasa de Jesús, era hija primogénita de Antonio Gómez de Bárcena, secretario de cámara del virrey, primer conde de Revillagigedo, y de Manuela Rodríguez de Pinillos y Soria, hija del primer conde de San Bartolomé de Xala. Se casó (26 de diciembre de 1769) con Manuel Rodríguez de Pinillos López Montero y García Cortés (29 de diciembre de 1726-2 de junio de 1785), maestre de plata y comerciante de géneros filipinos, miembro del Consulado de México, a quien se le concedió el título de marqués de Selva Nevada (18 de enero de 1778). De sus siete hijos, dos de ellos murieron pequeños, antes del fallecimiento del padre. De los que sobrevivieron a éste, la hija primogénita, María Josefa (1770- 1813), contrajo nupcias con José Gutiérrez del Ribero (1743-1804), comerciante almacenero, alcalde y regidor de México; María Manuela y Mariana ingresaron en el convento de San Jerónimo; Francisco, próximo al matrimonio, murió a los veintidós años (I.1797). La marquesa, con Joaquina, su hija menor, y con sus criadas ingresó en el convento de Regina Coeli (febrero de 1797). A los diez meses falleció la hija de viruela —fue de los pocos niños que fallecieron aun siendo vacunados—. Además del legado de sus padres, la marquesa fue beneficiaria del mayorazgo fundado por su tío el bachiller Miguel Sáenz de Sicilia y Soria, aprobado por el Rey el 24 de abril de 1774. Heredera de importantes haciendas pulqueras, ya casada, incrementó su patrimonio mediante la adquisición de haciendas de las temporalidades de los jesuitas, entre éstas, Jesús del Monte y San Borja. Cuando quedó viuda, se distinguió como eficiente administradora de sus heredades. En su tiempo, fue reconocida por sus obras pías y virtudes como religiosa carmelita, bajo el nombre de Josefa de Santa Teresa. Fundó el convento carmelita de Querétaro y de Valladolid. Su identificación con las luces se manifiesta por su mecenazgo del arte neoclásico. Encomendó al arquitecto y escultor valenciano, Manuel Tolsá, la casa habitación para su hijo (hoy Museo Nacional de San Carlos), su celda en el convento de Regina Coeli en Ciudad de México y la iglesia y convento de carmelitas en Querétaro, edificios que constituyen importantes muestras del neoclásico novohispano. La marquesa representa el perfil de la noble novohispana que, ya viuda, ingresó en la vida religiosa y gran parte de su fortuna la invirtió en fundaciones pías. Formó parte del grupo de viudas que se distinguieron por su patrocinio de la arquitectura neoclásica.

 

Bibl.: A. Grobet y J. Muriel (eds.), Fundaciones neoclásicas La marquesa de Selva Nevada, sus conventos y sus arquitectos, México, Universidad Nacional Autónoma, 1969; M. Manterola Icaza, La marquesa de Selva Nevada: Antología documental, tesis de licenciatura, México, Universidad Iberoamericana, 1990; M. C. Torales Pacheco, “Tres viudas de la elite novohispana del siglo XVIII”, en M. Ramos (ed.), Viudas en la historia, México, Centro de Estudios de Historia de México CONDUMEX, 2002, pág. 210.

 

María Cristina Torales Pacheco