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Juan Manuel González Salmón y González del Lago

Biografía

González Salmón y González del Lago, Juan Manuel. San Felices de Buelna (Cantabria), 15.IV.1753 – Chiclana (Cádiz), 22.X.1800. Cónsul general de España en Marruecos.

A la búsqueda de trabajo en Cádiz, fue admitido como empleado en una casa de comercio dedicada a transacciones con el vecino Marruecos, donde muy pronto se le destinó. Las relaciones de España con Marruecos estaban entonces adquiriendo gran importancia.

La coincidencia de dos grandes Monarcas al frente de una y otra nación, Carlos III y Muhammad III, había roto con el tradicional hermetismo beligerante entre ellas, antes ya de 1767, fecha del primer tratado de paz y comercio hispano-marroquí.

Salmón llegó a Tánger en plena floración de estas relaciones, lo que le permitió conocer a los marroquíes en su forma de comerciar y de relacionarse con Europa: su tarea de empleado comercial la conjugó desde un principio con servicios prestados al vicecónsul español en Tánger, hasta que el sultán, en 1774, puso cerco a Melilla y se rompieron las relaciones diplomáticas.

Con la llegada, en 1777, del padre José Boltas a Marruecos, como superior de la misión católica —pero comisionado por el Rey y su ministro Floridablanca para convencer extraoficialmente al sultán alauí del retorno a la anterior situación de amistad con España—, Salmón fue asociado por el franciscano en las cuestiones de orden comercial. Boltas, sin prisas, logró su objetivo, pues Muhammad III firmó, por medio de un embajador, el llamado Convenio de Aranjuez de 1780, bien que continuaría en Marruecos como representante oficioso de España, involucrando más y más a Salmón en los asuntos entre ambos países, hasta que, al ser elegido en 1784 para obispo en la Seo de Urgel, Salmón fue nombrado oficialmente cónsul general —con rango de embajador—, con residencia en Tánger.

La experiencia acumulada de Salmón comenzó pronto a florecer en proyectos y realizaciones. En 1785 tenía en marcha una sociedad mercantil establecida en el ignoto puerto atlántico de Dar al-Bayda, siendo la causa de que allí se iniciase un camino ascendente hasta convertirse el lugar, con los años, en la ciudad económica del país, la actual Casablanca.

La actividad de la sociedad, dirigida durante un año in situ por Salmón, se centró en la compra de trigo. El recién creado Banco Nacional de San Carlos intentó canalizar este prometedor negocio e hizo en el mismo sus primeras inversiones, pero Salmón logró deshacerse de su tutela y obtener de Floridablanca la autorización para constituirse en sociedad privada —Campana, Patrón, Rizo y Cía.—, de la que él sería principal accionista. El espectacular comercio de trigo y, en menor cantidad, de otros productos agro-pecuarios que en los siguientes años se hizo entre España y Marruecos, contribuyó a paliar las necesidades del sector en Andalucía y las islas Canarias. Salmón pasaría luego a residir en Cádiz, donde estaba la sede de la sociedad, dejando a su hermano Antonio encargado del papeleo del consulado en Tánger.

Con la muerte en 1790 de Muhammad III y la toma del poder —frente a los demás hermanos— por parte del desheredado hijo Mawlay al-Yazid, todo se vino abajo: éste, enemigo de España, rompió toda relación con ella y puso cerco a Ceuta. Y fue en este momento cuando Salmón entró en escena como político: desde Cádiz, y en relación con los otros hijos del difunto sultán, obtuvo del Gobierno español que prestara ayuda material militar a éstos contra el usurpador, y así, en 1792, le dieron muerte en el curso de una batalla.

Pero las divisiones y luchas se harían luego interminables entre ellos, por lo que Madrid, siempre asesorado por Salmón, continuó apoyando, sea a uno sea a otro de los hermanos, hasta que, a finales de 1797, Mawlay Sulayman consiguió consolidarse en el poder, por lo que el cónsul general hizo ver la necesidad del envío de un embajador extraordinario para restablecer con el nuevo sultán el tratado de paz y comercio de 1767. El mismo Salmón fue el elegido para tal cometido: llegó a Marrakech en 1799 y allí firmó el nuevo tratado, tras lo cual renunció al cargo de cónsul general —que recayó en su hermano Antonio— y se retiró a Chiclana, donde falleció al año siguiente; su hijo Manuel González Salmón, gracias en gran parte al pasado prestigio del padre, llegaría a presidir la Secretaría de Estado, de 1830 a 1832.

 

Bibl.: V. Rodríguez Casado, Política marroquí de Carlos III, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1946, caps. VIII-XII, págs. 251-389; M. Arribas Palau, “Establecimiento de una casa comercial española en Marruecos, frustrado al retirarse Salmón de Tánger (1790)”, en Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos (MEAH) (Granada), XIIXIII (1963-1964), págs. 157-192; “La expedición española en ayuda de Mawlay Hisham (diciembre de 1791-febrero de 1792)”, en MEAH, XVIII-XIX (1969-1970), págs. 43-105; XX (1971), págs. 67-102; XXI (1972), págs. 85-154; “Datos sobre el comercio entre España y Marruecos en tiempos de Mawlay al-Yazid”, en Hespéris-Tamuda (HT) (Rabat), XIII (1972), págs. 95-138; R. Lourido Díaz, “Los intercambios comerciales hispano-marroquíes en el siglo xviii”, en Cuadernos de la Biblioteca Española de Tetuán (CBET), 8 (1973), págs. 49-86; “Documentos inéditos sobre el nacimiento de Dar Al-Bayda (Casablanca)”, en HT, XV (1974), págs. 119-146; M. Arribas Palau, “Reclamaciones del marqués de Viale contra la Casa española de Casablanca y el cónsul Salmón”, en CBET, 17-18 (1978), págs. 39-82; “Notas sobre el abastecimiento de grano a Canarias desde Marruecos”, en Anuario de Estudios Atlánticos (Madrid-Las Palmas), 25 (1979), págs. 359-408; R. Lourido Díaz, Marruecos y el mundo exterior en la segunda mitad del s. xviii, Madrid, Ministerio de Asuntos Exteriores, Agencia Española de Cooperación Internacional, 1989, caps. VII, IX y X; J. Pradell Nadal, Diplomacia y comercio. La expansión consular española en el siglo xviii, Alicante, Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, 1992, págs. 513-524; M. Arribas Palau, “La evolución de la situación política en Marruecos (1792-1797), según el cónsul González Salmón”, en Boletín de la Asociación Española de Orientalistas (BAEO) (Madrid), XXIX (1993), págs. 315-331; “Marruecos de la muerte de Mawlay al-Yazid a la afirmación de Mawlay Sulayman (1792-1797)”, en Al-Andalus- Magreb (Cádiz), 1 (1993), págs. 67-76; “El embajador español González Salmón en la bahía de Tánger a bordo de la fragata Santa Catalina (1790)”, en BAEO, XXXIII (1997), págs. 115-129; “Juan Manuel González Salmón (datos biográficos)”, en BAEO, XXXIV (1998), págs. 147-157; D. Ozanam, Les diplomates espagnols du xviiie siècle, Madrid-Bordeaux, Casa de Velázquez-Maison des Pays Ibériques, 1998.

 

Ramón Lourido Díaz