Biografía
Casilda, hija de madre soltera, aprendió a leer y escribir en la escuela pública de Atocha, en San Sebastián, y desde muy joven militó en el sindicato anarquista de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Su abuela, de etnia gitana, y sus tíos anarquistas influyeron en esa militancia que le llevó a participar en las primeras huelgas que las obreras vascas realizaron en San Sebastián. Cuando se proclamó la Segunda República (1931), ella tenía diecisiete años y los Ateneos Libertarios, controlados por las fuerzas anarquistas, fueron su segunda escuela. Un tribunal de guerra la condenó a veintinueve años de prisión por su participación en los sucesos y la huelga general del año 1934. Después de dos años de reclusión, fue liberada en 1936 gracias a la amnistía que el Frente Popular otorgó tras su triunfo electoral. Ese mismo año entró a formar parte de la asociación de mujeres anarquistas Mujeres Libres, creada en 1936 y que llegó a agrupar a veinte mil mujeres con el objetivo de dinamizar la estrategia anarcosindicalista de lucha de clases y la visión comunista-libertaria de la CNT. Fue entonces cuando conoció al que iba a ser el compañero para toda su vida: el dirigente anarquista vasco Félix Likiniano. Juntos se enrolaron en la milicia antifranquista hasta que la guerra terminó. Participó en diversos frentes de guerra: en la defensa de San Sebastián entre el 21 y el 22 de julio, en el frente de Aragón, en la columna Hilario-Zamora y en el frente del Ebro. [...]
Bibliografía
L. M. Jiménez de Aberasturi, Casilda Miliciana, San Sebastián, Txertoa, 1985
M. A. Ackelsberg, Mujeres Libres.
Relación con otros personajes
Hechos y lugares
