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Francisco de Quiñones

Biografía

Quiñones, Francisco de. Villa de Vega (León), 1540 – Lima (Perú), 1606. Gobernador de Chile.

Hijo primogénito de Pedro de Villapadierna y de Beatriz de Quiñones, señora de Quiñones. En su juventud, combatió en Italia, y posteriormente, en 1560, en los Gelves al norte de África contra los turcos, donde murió un hermano suyo y él fue hecho prisionero. Estuvo cautivo en Constantinopla tres años, hasta que el rey Felipe II pagó su rescate.

En Mayorga (Valladolid), contrajo matrimonio en agosto de 1572 con Grimanesa, hermana del que sería arzobispo de Lima, Toribio de Mogrovejo, y, posteriormente, santo.

No se sabe con exactitud cuando viajó a América, pero en 1582 ya residía en Lima gozando de gran prestigio, ya que el virrey Martín Enríquez le encargó dirigir el envío de plata hasta Tierra Firme, con destino a la Península, y en 1583 fue nombrado corregidor de la ciudad, cargo que ocupó durante cuatro años, en los que tuvo hacer frente a la llegada de barcos enemigos, así como auxiliar a los pobladores de Chile, en peligro por los continuos ataques de los indios. También fue testigo de las malas relaciones entre el arzobispo de la ciudad, su cuñado, y el virrey García Hurtado de Mendoza, que llegó a apresarle en 1591 y embarcarlo en un navío amenazándole con enviarlo a la Península.

Con el virrey Luis de Velasco, las cosas volvieron a la normalidad, y a principios de 1599 Quiñones fue nombrado gobernador de Chile, donde se había producido una rebelión general de los indios. Salió el 12 de abril de 1599, con un ejército de menos de un centenar de hombres y provisiones por un valor de más de 40.000 ducados. La situación en Chile era preocupante, se habían despoblado ciudades y los indios habían arrasado otras. Quiñones tuvo que trasladar a La Concepción la poca gente que quedaba en Angol y La Imperial, donde se encontraba el obispo Reginaldo de Lizárraga, y pedir auxilios al virrey y al propio Rey. Todas las fundaciones españolas retrocedieron hasta el río Biobío.

Regresó muy enfermo a Lima a mediados del año 1600. En diversas ocasiones, pidió mercedes reales por sus méritos y servicios, sobre todo, el hábito de la Orden de Santiago, para él y para su hijo Antonio de Quiñones, que le había acompañado a Chile.

La Audiencia de Lima le hizo juicio de residencia del tiempo que fue gobernador, y en la sentencia del 8 de enero de 1602, no sólo fue declarado “por buen gobernador y que merece que S.M. le haga merced conforme a la calidad de su persona”, sino que al siguiente año fue nombrado alcalde de la ciudad.

Murió en 1606, sin haber visto cumplido su mayor anhelo, que le hubieran concedido el hábito de de la Orden de Santiago, porque en 1610, su viuda Grimanesa continuaba pidiendo mercedes por los servicios que su marido realizó.

 

Bibl.: Colección de Documentos Inéditos relativos al descubrimiento, conquista y organización de las antiguas posesiones españolas de América y Oceanía, ts. 15-16, Madrid, Imprenta de J. M. Pérez, 1871, y ts. 17-18, Madrid, Imprenta del Hospicio, 1872; L. de Roa y Ursúa, El Reino de Chile, 1535-1810, Valladolid, Consejo Superior de investigaciones Científicas (CSIC), Instituto Jerónimo de Zurita, 1945; J. Toribio Medina, Colección de Documentos Inéditos para la Historia de Chile, Tomo III. 1577-1589, Santiago de Chile, Fondo Histórico y Biográfico José Toribio Medina, 1959; Colección de Documentos Inéditos para la Historia de Chile, Tomo V. 1599-1602, Santiago de Chile, Fondo Histórico y Biográfico José Toribio Medina, 1961; J. Lockhart, Los de Cajamarca. Un estudio social y biográfico de los primeros conquistadores del Perú, Lima, Editorial Milla Batres, 1972; M. Lucena Salmoral (coord.), Historia de Iberoamérica, Tomo II. Historia Moderna, Madrid, Editorial Cátedra, 1990; J. Paniagua Pérez, “La nobleza leonesa en la conquista del Perú”, en Castilla y León en América, vol. I, Valladolid, Caja España, 1991, págs. 109-123.

 

Carmen Landía Pascual