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Alonso Briceño

Biografía

Briceño, Alonso. Benavente (Zamora), c. 1506 – ?, s. XVI. Jinete y conquistador de la primera hornada en el Perú, uno de los Trece de la isla del Gallo.

Pasó a las Indias antes de cumplir los veinte años y sirvió en varias entradas en Nicaragua, antes de establecerse en Panamá. Se ha llegado a decir que participó en los tres viajes de Francisco Pizarro al Imperio de los incas, pero sólo consta su presencia en el segundo y el tercero. En el segundo viaje, año 1526, aunque partió de Chochama sólo figura en el pueblo de las Barbacoas, donde fue de los que tuvieron que subir a los árboles para bajar de allí el maíz guardado por los indios. Posteriormente estuvo en la isla del Gallo (frente a la actual Colombia), donde participó en el célebre episodio de los Trece de la Fama, declarando su voluntad de acompañar a Pizarro contra todo infortunio.

Estuvo también en la isla de la Gorgona, y asistió luego al hallazgo de Tumbes y a la exploración de las costas peruanas hasta el río Santa.

En 1528 se encuentra en Panamá, declarando en la probanza del griego Pedro de Candia (compañero suyo en la isla del Gallo) y facultando a Cristóbal de Peralta para presentar el interrogatorio de otra información. El 26 de julio de 1529, por la Capitulación de Toledo, fue premiado con el título de Caballero de Espuela Dorada, lo cual le dio mucho renombre y figuración. Si en el segundo viaje fue peón de Infantería, en el tercero fue hombre de Caballería.

Se ha documentado su intervención en el reparto del pueblo de Coaque, en la actual costa del Ecuador, donde llevó a registrar dos indias esclavas de esa comarca, evaluadas en el ínfimo precio de seis pesos (14 de agosto de 1531). Más allá de dicho episodio, asistió a las guazábaras de la isla Puná y de Tumbes, a la fundación de San Miguel de Tangarará y a la captura del inca Atahualpa en Cajamarca, el 16 de noviembre de 1532.

En Cajamarca actuó como árbitro particular en la tasación de metales finos y mostró asimismo conocimiento de cabalgaduras. No parece que Briceño, un hombre bastante joven por entonces, hubiera tenido tiempo para crearse una posición independiente o una fortuna como algunos otros de los Trece de la Fama —caso de Nicolás de Ribera el Viejo o Juan de la Torre— que fueron capaces de mantenerse en cierto modo al margen de los rigores de la Conquista y beneficiarse de ella comercialmente. De todas formas, como uno de aquellos héroes, se le trataba con respeto. Su nombre figura muy arriba en el reparto del botín de Atahualpa, en que le correspondieron 362 marcos de plata y 8.380 pesos de oro.

Con el gobernador Pizarro marchó posteriormente al valle de Jauja, y se hallaba con Diego de Almagro en el socorro a Hernando de Soto en Vilcabamba y en la toma de la gran ciudad de Cuzco. El 27 de junio de 1534 estaba de regreso en Jauja y figura en el Cabildo de la población (entonces cabeza de la gobernación) como regidor, firmando un requerimiento para que Francisco Pizarro efectúe el repartimiento general de la tierra. No primó en él un mayor deseo de permanecer en las Indias y, con licencia del gobernador de Nueva Castilla, pasó a Panamá, donde figura como estante en septiembre de 1534. Estaba cargado sin duda con su botín de oro y plata, listo para seguir el viaje rumbo a la Península Ibérica.

En Panamá declaró en la probanza de servicios del conquistador Luis Maza, su antiguo compañero de armas en Nicaragua, y luego de esto partió. No se vuelve a saber documentalmente de su existencia, aunque es presumible que volviera a su lugar natal de Benavente. Más tarde, en 1545, probablemente a través de su influencia, otro Briceño natural de Benavente fue nombrado secretario de la Real Audiencia de Lima.

 

Bibl.: C. A. Romero, Los héroes de la isla del Gallo, introd. de F. A. Loayza, Lima, D. Miranda, 1944 (Los pequeños grandes libros de historia americana, 7); J. A. del Busto Duthurburu, “Alonso Briceño, el de la isla del Gallo”, en Mercurio Peruano (Lima), vol. 42 (1961), págs. 479-485. J. A. del Busto Duthurburu, Diccionario histórico biográfico de los conquistadores del Perú, t. I, Lima, Studium, 1986, págs. 269- 270; J. Lockhart, Los de Cajamarca: un estudio social y biográfico de los primeros conquistadores del Perú, t. II, trad. de Mariana Mould de Pease, Lima, Milla Batres, 1987, págs. 13 y 14; T. Hampe Martínez, “El reparto de metales, joyas e indios de Coaque: un episodio fundamental en la expedición de conquista del Perú”, en Quinto Centenario (Madrid), n.º 15 (1989), págs. 77-94.

 

Teodoro Hampe Martínez