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Rafael Casalbón y Geli

Biografía

Casalbón y Geli, Rafael. Zaragoza, 24.X.1729 – Madrid, 15.V.1787. Bibliotecario, helenista, jesuita (SI).

Estudió Filosofía, Teología y Cánones en la Universidad de Zaragoza y destacó en el certamen retóricopoético de 1744. Entró en la Compañía de Jesús, en la Provincia de Aragón, el 8 de marzo de 1745. Fue maestro de Humanidad y Retórica en el seminario y en las Escuelas Públicas de Calatayud, y en el folleto que se cita más abajo expuso el fundamento de sus enseñanzas; para ser representada por sus alumnos, compuso en 1757 una tragedia inspirada en el padre Gabriel-François Le Jay, jesuita de fines del siglo xvii y comienzos del xviii cuyas piezas dramáticas para el College de Louis le Grand de París habían alcanzado celebridad, tomando como tema el capítulo 6 del Libro de Daniel. Se doctoró en la Universidad de Toulouse en 1758. Quizá abandonó la Compañía antes de la expulsión, puesto que en el catálogo anual de 1765 no aparece su nombre.

El 5 de enero de 1762 había pasado a Madrid, a ocupar un empleo en la Real Biblioteca, en el que permaneció hasta su muerte. Como era habitual, entró de escribiente, ascendió a bibliotecario cuarto el 31 de marzo de 1772, tras el fallecimiento de Juan de Iriarte, y a bibliotecario tercero a fines de 1777, a la muerte de Martínez Pingarrón; en ese puesto permaneció el resto de sus días. En la Biblioteca fue considerado siempre como el sucesor de Juan de Iriarte, por su sólido conocimiento del griego, y éste fue sin duda el motivo de solicitar, en sus últimos años, la pensión de 300 pesos anuales que había disfrutado aquél, para lo que se pidieron informes en 1784. Fue proverbial su mala salud, pues padecía, por lo menos desde 1778, un artritismo que le imposibilitaba los movimientos, por lo que solicitó, y obtuvo, varios permisos por enfermedad; sin embargo, en su casa desarrolló una ingente tarea que quizá no hubiera podido llevar a cabo en la oficina.

En 1769 fue destinado por Juan de Santander, director de la Biblioteca, a colaborar con él mismo y con Tomás Antonio Sánchez y Juan Antonio Pellicer en la revisión de la Bibliotheca Hispana nova, de Nicolás Antonio, cuya segunda edición se preparaba.

La edición apareció con el año 1783 en el pie de imprenta del volumen I, pero el “Monitum ad lectorem” que la precede no debió de imprimirse hasta 1788, pues en él se hace referencia, además de a su colaboración en la obra, al fallecimiento del propio Casalbón, al que se califica de “vir theologus, Graece et Latine bene gnarus”.

A la muerte de Iriarte en 1772, Juan de Santander le encargó de continuar la tarea de catalogación de los manuscritos griegos; Iriarte había publicado en 1769 el primer volumen de su catálogo, en el que se describía los ciento veinticinco manuscritos del armario N, pero quedaban por describir los ciento cinco del armario O, cuyo catálogo había quedado inconcluso e inédito. Casalbón contó desde el principio con el borrador de Iriarte, y realizó una tarea hipercrítica de corrección de los dos primeros manuscritos, añadiendo acentos, espíritus, iotas suscritas, y revisando otros aspectos con observaciones críticas que a veces resultaban excesivamente duras para su antecesor, que en realidad sólo había llevado a cabo una primera tarea de desbroce del material, como reconoció y justificó Juan de Santander en su dictamen sobre el trabajo de Casalbón. Lo cierto es que éste se sirvió en gran medida del trabajo de Iriarte para la descripción detallada que hizo de los ochenta y cuatro primeros manuscritos, y para los veintiuno restantes se limitó a corregir la descripción extractada de Iriarte.

El resultado, para la parte descrita en detalle por Casalbón, es un catálogo más acabado, al haber podido emplear en él más tiempo y una dedicación más exclusiva; la identificación de los textos es más rigurosa y completa, y abundan las discusiones sobre puntos dudosos, como corresponde a la buena formación clásica de su autor. Sin embargo, el catálogo quedó sin terminar e inédito; todos los materiales se conservan en la Biblioteca Nacional (Mss. 4651-52, 4829-30); tras la muerte de Juan de Santander en 1783, y como ocurrió con otras tareas en proceso de realización, su sucesor en la dirección de la Biblioteca Real, Francisco Pérez Bayer, interrumpió ese trabajo.

Iriarte había editado, en el primer volumen de su catálogo de manuscritos griegos, algunos textos breves inéditos, y previamente había concebido el proyecto de realizar una colección independiente para los textos más extensos. Casalbón retomó este proyecto y dedicó abundante tiempo y trabajo a su realización, recopilando la colección que denominó Anécdota Graeca Matritensia y otros textos más, que revisó cuidadosamente para su publicación. Conservamos el plan y el prólogo general de los Anécdota (Ms. 4657 de la Biblioteca Nacional), que habían de ser dieciséis volúmenes en cuarto con los textos griegos anotados y su traducción latina, precedidos de un prólogo. Los autores eran tardíos o del período bizantino, y todos los textos, excepto uno que procedía de la Biblioteca de El Escorial, se encontraban en la parte de manuscritos de la Biblioteca Real catalogada por Casalbón.

Se conoce perfectamente el sistema de trabajo, puesto que se conserva todo el material en la Biblioteca Nacional: Casalbón señalaba en el original el texto que se debía copiar, lo que hacían en borrador los escribientes Faustino de Borbón y Ambrosio Rui Bamba; el borrador era corregido por Casalbón, y los dichos copistas lo transcribían de nuevo, esta vez en limpio.

Se prepararon así totalmente los siete primeros volúmenes, entre 1777 y 1786, y los nueve volúmenes restantes quedaron en fase de corrección variable, generalmente sin el prólogo ni la traducción latina.

Ya en avanzado estado de redacción la serie de los Anecdota, la aparición de más textos inéditos de interés entre los manuscritos griegos de la Real Biblioteca debió de impulsar a Casalbón, entre 1781 y 1782, a recopilar una segunda colección, pues entre los manuscritos de la Biblioteca Nacional existen once volúmenes más de copias de inéditos, pasadas ya a limpio, en su mayor parte de mano de Faustino de Borbón, aunque sin traducción latina ni prólogos. Como en el caso del catálogo, tras la muerte de Juan de Santander en 1783 el plan de publicación quedó en suspenso, aunque sabemos que Casalbón siguió trabajando en este monumental proyecto hasta su muerte.

Problemas administrativos y de competencias dejaron desgraciadamente inédita, prácticamente en su totalidad, la obra de uno de los helenistas mejor dotados del siglo xviii; pues, como afirma Fernández-Pomar, los catálogos griegos de Iriarte y Casalbón y la recopilación y edición de inéditos de este último constituyen las empresas eruditas de más aliento de la Biblioteca Real.

Sí vio la luz, en cambio, y con gran perfección tipográfica, a cargo de la Imprenta Real, otro trabajo erudito de Casalbón de carácter más monográfico: las Actas de S. Cosme y S. Damián, médicos árabes, publicadas en 1785, en las que documenta la historia de dichos santos médicos y su culto en Guara (Huesca), y edita y traduce su vida tomada de un códice de la catedral de Toledo. Es autor también de varias memorias literarias y traducciones.

 

Obras de ~: Demostración que harán de sus progressos en Rethórica, Poesía y Bellas Letras los caballeros alumnos assí seminaristas como los que cursan estas Regio Públicas Escuelas de Calatayud, siendo Maestro de Humanidad y Rethórica el P. Rafael Casalbón [...], Zaragoza, Joseph Fort, 1757; Actas de S. Cosme y S. Damián, médicos árabes, y pruebas de la inverosimilitud con que se ha pretendido introducir otros santos con este nombre, Madrid, Imprenta Real, 1785.

 

Bibl.: F. de Latassa y Ortin, Biblioteca nueva de los escritores aragoneses que florecieron desde el año de 1753 hasta el de 1795, t. V, Pamplona, en la Oficina de Joaquin de Domingo, 1801, págs. 448-450; J. E. de Uriarte y M. Lecina, Biblioteca de escritores de la Compañía de Jesús pertenecientes a la antigua asistencia de España, t. II, Madrid, Imprenta de la Viuda de López del Horno, 1929-1930, pág. 138; J. R. Vieillefond, “Complemento al catálogo de manuscritos griegos de la Biblioteca Nacional de Madrid”, en Emerita, III (1935), págs. 193-211; J. M. Fernández-Pomar, “La catalogación del fondo griego de la Biblioteca Nacional”, en Helmantica, 14 (1963), págs. 341-379; “Los Anécdota Graeca Matritensia de la Real Biblioteca”, en Helmantica, 15 (1964), págs. 313- 350; J. García Morales, “Los empleados de la Biblioteca Real (1712-1836)”, en Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, LXXIII (1966), pág. 37; G. de Andrés, Catálogo de los códices griegos de la Biblioteca Nacional, Madrid, Ministerio de Cultura, Dirección General del Libro y Bibliotecas, 1986; L. García Ejarque, La Real Biblioteca de S. M. y su personal (1712-1836), Madrid, Asociación de Amigos de la Biblioteca de Alejandría, 1997, págs. 462-463.

 

Manuel Sánchez Mariana

 

 

 

 

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