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Cayetano del Toro y Quartiellers

Biografía

Toro y Quartiellers, Cayetano del. Cádiz, 4.X.1842 – 2.I.1915. Médico, oftalmólogo.

Realizó sus estudios de medicina en la Facultad de Cádiz, siendo ya por entonces un alumno muy inquieto que destacaba entre sus compañeros y era reconocido por sus profesores como sobresaliente. Su pasión y vocación por la medicina le llevó a ofrecerse, durante el tercer año de la carrera, como voluntario para asistir a un hospital en la campaña de África de 1859 y 1860, lo cual realizó tras obtener el título de ayudante interno. Acabada la carrera y consecuencia de su vocación universitaria y deseo de profundizar en el conocimiento de la medicina, se trasladó a Madrid para realizar el doctorado, obteniendo el grado de doctor en 1864 con el discurso Cuáles son los caracteres diferenciales de la monomanía y de la pasión. Años después, en 1975, y en virtud de sus magníficas condiciones, conocimientos y capacidad de trabajo, fue propuesto como director del Instituto Oftálmico de Madrid, cargo que rehusó al no querer abandonar Cádiz.

Cayetano del Toro y Quartielles destacó como un médico integral, muy acorde con la época que le tocó vivir, trabajando en áreas muy diversas de la medicina siempre debido a sus grandes conocimientos anatómicos y quirúrgicos y a su decidida vocación por saber más que sus compañeros. De vuelta a Cádiz, tras obtener el grado de doctor, comenzó a trabajar en el Hospital San Juan de Dios, practicando inicialmente la cirugía general y la otorrinolaringología, realizando una gran labor así como algunas originales y valiosas publicaciones. Trabajó y se distinguió fundamentalmente en la cirugía del cuello y fue uno de los pioneros no sólo en España sino en Europa en realizar con éxito una cirugía, que apenas se practicaba en esos momentos por su dificultad y complicaciones que generaba, como era la extirpación total de la laringe. Posteriormente, y no satisfecho con sus éxitos como cirujano general, se ocupó de las enfermedades de la infancia así como de la obstetricia y ginecología, donde de nuevo volvió a brillar y a editar algunos libros que tuvieron gran resonancia no sólo en España sino fuera de ella, como lo demuestra el hecho de que fueron traducidos a otros idiomas.

Sin embargo, y a pesar de lo anterior, en el área donde destacó sobremanera, siendo una figura emblemática, fue en la oftalmología. En 1867, pidió permiso para instalar en el Hospital Clínico de Cádiz una Cátedra libre de Oftalmología costeada por él, pero el Decanato le negó tal posibilidad. Ante ello, en 1871, con la correspondiente autorización del Ayuntamiento gaditano abrió una clínica oftalmológica que pronto se llenó de estudiantes y médicos. Formado en Madrid junto al oftalmólogo venezolano Francisco José Delgado Jugo, que sería director del Instituto Oftálmico de Madrid entre 1872 y 1875, creó en Cádiz una auténtica escuela, y en su clínica oftalmológica privada realizó cursos, a modo de una cátedra libre, a la que acudían médicos de diferentes lugares interesados en aprender las últimas novedades en el campo de esta especialidad. De su escuela saldrían eminentes oftalmólogos de esa época destacando, entre otros, Rodolfo del Castillo y Quartiellers. La contribución que Toro y Quartiellers realizó a la oftalmología fue de primera magnitud, siendo el principal promotor de crear un ambiente científico que daría paso a la explosión de la oftalmología española en el siglo xx. Entre la multitud de aportaciones en su haber cabe resaltar, entre otras, la primera descripción que se realizó en España de la conjuntivitis primaveral y el estudio profundo en el que se sumergió sobre las cataratas no sólo de orden práctico, sino —lo que era más subyugante en esos momentos desde el punto de vista conceptual—, demostrando con ellos a la comunidad científica no sólo sus conocimientos, sino su talante de hombre de ciencia.

Frente a las corrientes imperantes en Europa que habían sido establecidas por la escuela oftalmológica vienesa y concretamente por George Joseph Beer, realizó una clasificación de las cataratas que fue internacionalmente aceptada. Las clasificó en cataratas capsulares, lenticulares y cápsulo-lenticulares frente a la clasificación de Beer que las dividía en verdaderas o falsas. Desde el punto de vista práctico, ideó y describió un procedimiento personal para la extracción de la catarata que fue seguido por muchos oftalmólogos de su época. Su libro de enfermedades de los ojos, obra singular reconocida por todas las autoridades nacionales e internacionales, alcanzó varias ediciones, la primera en 1873, y fue traducida al francés, alemán e inglés. En 1871, fundó la primera revista española de la especialidad, Crónica Oftalmológica, que sería declarada órgano oficial del Instituto Oftalmológico de Madrid. En su afán de superación de divulgar los nuevos conocimientos en medicina, fundó además la Revista de Ciencias Médicas y los Anales Médicos Gaditanos, revistas ambas de impacto, aunque más limitado, en sus áreas de influencia más local.

Su obra escrita fue muy diversa como correspondió a las muchas áreas de la medicina a las que se dedicó a lo largo de su vida, si bien los textos que más impacto causaron fueron los que dedicó a la oftalmología. Entre los libros que escribió han de destacarse el Tratado teórico-practico de enfermedades de los ojos y sus accesorios, editado en 1867, reeditándose en 1879 y posteriormente en 1903, tras aparecer previamente, el Ensayo oftalmológico: manual de enfermedades de los ojos. Este libro, como queda dicho, tuvo gran difusión internacional con diversas traducciones a otros idiomas. Otro libro que se convirtió en un clásico fue Programa de un curso teórico de Obstetricia y enfermedades de las mujeres y de los niños, publicado en dos volúmenes y aparecido entre los años 1874 y 1876. Además de lo anterior, Cayetano del Toro, amante de las bellas artes, escribió los libros La luz en la Pintura, editado en 1891, y Biblioteca del artista pintor, escrita en dos tomos en el año 1901.

Fue presidente de las Reales Academias de Medicina y de Bellas Artes de Cádiz y miembro honorario del Ateneo de dicha ciudad. Desarrolló, además, una actividad política: fue jefe del Partido Liberal de Cádiz, siguiendo a Segismundo Moret, y presidente de la Diputación Provincial y alcalde de Cádiz. Fundó el Museo Iconográfico de Cádiz y realizó reformas que permitieron el ensanche de la ciudad. Fue tremendamente popular en Cádiz donde llegó a ser llamado “Padre del Pueblo”.

 

Obras de ~: Ensayo oftalmológico: Manual de las enfermedades de los ojos y de sus accesorios, Cádiz, Tip. La Mercantil, 1867; Importancia y adelantos de la oftalmología, Cádiz, Imp. y Lit. Aurora Española, 1872; De la sífilis ocular y su tratamiento por las fricciones mercuriales, Cádiz, Tip. La Mercantil, 1875; Programa de un curso teórico de Obstetricia y enfermedades de las mujeres y de los niños, Cádiz, J. Rodríguez, 1874 y 1876; El ácido hiponítrico en terapéutica, Cádiz, Est. Tipográfico de José María Gálvez, 1877; Tratado de las enfermedades de los ojos y de sus accesorios, Cádiz, J. Rodríguez, 1878-1879.

 

Bibl.: A. Orozco Acuaviva, “El doctor don Cayetano del Toro y Quartiellers”, en Archivo Iberoamericano de Historia de la Medicina y Antropología Médica, 14, (1962), págs. 261-284; J. L. Cotalo De Cáceres, E. Hernández Benito, J. L. Munoa Roiz y G. Leoz de la Fuente, “Cayetano del Toro y Quartiellers”, en Historia de la Oftalmología Española. Sociedad Española de Oftalmología, Madrid, Capta Artes Gráficas, S.A., 1993, págs. 213-215; F. Herrera Rodríguez, Gavilla de médicos gaditanos, Cádiz, Quórum Libros Editores, 2000; M. Díaz-Rubio, Médicos españoles del siglo xx. Segunda serie, Madrid, You & Us, 2003.

 

Manuel Díaz-Rubio García

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