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Agustín de Betancourt

Biografía

Betancourt, Agustín de. Ciudad de México, c. 1620 – c. 1700. Misionero franciscano (OFM) e historiador.

Nació en el seno de una familia de descendientes del conquistador, entre 1403 y 1406, de las islas canarias de Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro, el francés Jean de Bethencourt, cuyo apellido se españolizó en México adquiriendo indistinta y simultáneamente, según los autores, las formas de Betancor, Betancourt e incluso Vetancur o Vetancurt.

Después de haber estudiado en la universidad, en la que alcanzó el grado de bachiller, ingresó en la Orden franciscana en Puebla de los Ángeles (México).

Una vez cursados los estudios eclesiásticos y ordenado sacerdote, con el tiempo llegó a ser en la Orden, como él mismo dice en algunas de sus obras, profesor de Teología, predicador general jubilado, responsable máximo por espacio de más de cuarenta años de los indios de la iglesia de San José de México, cronista oficial de su provincia del Santo Evangelio, definidor o consejero del provincial y maestro de la lengua mexicana.

El 18 de diciembre de 1663 realizó y firmó el inventario del convento de San Gregorio, de Atlapole. Falleció octogenario hacia el año 1700.

De sus obras como escritor, cuyo estilo definió él mismo afirmando que prefería que lo reprendieran muchos a que lo entendieran pocos, él mismo dice también al final de su vida que “unas se perdieron y otras permanecen manuscritas”.

Clasificándolas por su contenido, el aspecto lingüístico de la evangelización lo cultivó (a pesar de que, como él mismo lamenta en 1698, el estudio de las lenguas indígenas había caído en desuso) para facilitar esa labor a sus compañeros mediante la impresión en 1673 de un Arte de la lengua mexicana, elaborado, como se dice en su portada, por orden del comisario o superior general de la Orden franciscana en México y por otro superior de su misma provincia.

Este mismo carácter lingüístico y religioso al mismo tiempo se manifiesta en el Arte mejicano ajustado a los rudimentos de Nebrija con la instrucción del confesonario y administración de todos los sacramentos, editado hacia 1730, es decir, con posterioridad a su muerte, así como un Víacrucis en mejicano, que fue editado en dos ocasiones, un Catecismo en mejicano, una serie de Sermones en lengua mejicana de las domínicas de adviento y epifanía y las Vidas del señor San José y San Juan Bautista en mejicano sacadas de las obras de la V. M. María de Jesús de Ágreda.

Aunque no se expresa en su portada, probablemente fueron también escritas en mexicano una Instrucción breve para administrar los santos sacramentos, editada por primera vez en México en 1674, y una segunda en fecha desconocida; la Vida y favores del rey del cielo al glorioso patriarca San Joseph, editada en 1700, así como el Epítome de la vida y muerte del taumaturgo español San Antonio de Padua, editado en México en 1700.

Sin embargo, no ha sido su carácter de lingüista, sino el de historiador el que le ha merecido una prestancia especial en este terreno. Aparte de las ya citadas biografías, escritas con fines más bien edificantes que propiamente históricos, este último carácter lo revistieron también otras dos obras en latín que no llegaron a editarse y que se titulaban Historia quam plurium servorum Dei mexicanae provinciae Sancti Didaci ab anno 1600 usqe ad 1681 (Historia de muchos siervos de Dios de la provincia mexicana de San Diego desde el año 1600 hasta 1681) e Historica narratio de gloriosis incrementis provinciae Sancti EvangeIii ordinis Sancti Francisci [...] ad capitulum generalem missa (Narración histórica de los gloriosos incrementos de la provincia del Santo Evangelio de la orden de San Francisco [...] enviada al capítulo general), la cual cubre el período 1600-1682.

Aparte de estos tratados, las obras que en realidad le han merecido y le siguen conservando el título de historiador son las siguientes: La primera y más importante desde este punto de vista es el célebre Teatro mexicano, en cuyo subtítulo ofrece describir los “sucesos históricos y religiosos del Nuevo Mundo”, pero que en realidad ofrece mucho más.

La obra, editada por primera vez en México en 1698 y en varias otras ocasiones después, consta de 168 páginas en esa primera edición y está dividida en tres partes: la primera (carente de epígrafe) está dedicada a describir en tres tratados la “naturaleza, sitio, nombre, longitud, fertilidad y grandezas del Nuevo Mundo”, mientras que la segunda y la tercera, ambas con dos tratados, relatan, respectivamente, los sucesos políticos (habitantes, monarquías, gobierno, oficios, embajadores, guerras, economía y aspectos religiosos) y los acontecimientos militares.

En contraposición con el carácter general del Teatro mexicano, su segunda obra en importancia es la Crónica de la Provincia del Santo Evangelio, a la que él pertenecía, algo menos extensa que la primera y que ofrece también más de lo que promete, puesto que, además de relatar la historia de esta provincia, describe también las viceprovincias o custodias, los conventos de monjas y las “entradas y misiones hechas por los franciscanos”.

Este mismo carácter específicamente franciscano es el que impregna una tercera obra suya, titulada Menologio franciscano, en la que, como indica su mismo título, traza una breve biografía de casi tres mil religiosos y religiosas que por alguna razón se distinguieron en esa misma provincia del Santo Evangelio, entre los que predominan quienes habían desempeñado puestos de gobierno, ascendido a la dignidad episcopal y, por supuesto, distinguido por sus virtudes.

Finalmente, su breve Tratado de la ciudad de México describe las “grandezas” de esa capital y más brevemente también las de Puebla de los Ángeles.

 

Obras de ~: Arte de la lengua mexicana dispuesto por orden y mandado de N. Rmo, P. Fr. Francisco Treviño [...] Comisaro general de Nueva España, y por el [...] definitorio de la provincia del Santo Evangelio, México, 1673 [contiene: Instrucción breve para administrar los santos sacramentos]; Historica narratio de gloriosis incrementis provintiae Sancti Evangelii ad capitulum generalem missa, México, 1682; Teatro mexicano. Descripción de los sucesos ejemplares, históricos y religiosos del Nuevo Mundo de las Indias Occidentales. Crónica de la provincia del Santo Evangelio de México; Menologio franciscano de los varones más señalados que con sus vidas ejemplares, perfección religiosa, ciencia, predicación evangélica con su vida ilustraron la provincia del Santo Evangelio de México, México, 1698 [contiene: Catecismo mexicano] (ed. facs. México, Porrúa, 1971); Arte mejicano, ajustado a los rudimentos de Nebrija, con la instrucción de confesonario y administración de todos los sacramentos en mejicano, México, c. 1700; Vida y favores del rey del cielo al glorioso patriarca San Joseph, México, 1700; Epítome, muerte y milagros del taumaturgo español San Antonio de Padua, México, 1728.

 

Bibl.: J. Comas, “La medicina aborigen mexicana en la obra de Fr. Agustín Vetancurt (1698)”, en Anales de Antropología (México), 5 (1968), págs. 129-162; M. D. Bravo, “Vetancurt, Agustín de”, en R. Gullón (dir.), Diccionario de Literatura Española e Hispanoamericana, Madrid, Alianza Editorial, 1993, págs. 1722-1723.

 

Pedro Borges Morán