Ayuda

Luis Berger

Biografía

Berger, Luis. Abbeville (Francia), 1586 – Buenos Aires (Argentina), 1639. Músico jesuita (SI). Misionero y artista polifacético.

La determinación de su fecha de nacimiento ha planteado siempre algunas dificultades, derivadas de la inexacta interpretación que se ha hecho de los datos proporcionados por las Cartas Anuas, pero sin duda debe fijarse en 1586, en el seno de una familia que le procuró la más amplia formación posible, facilitada por la participación en el clima cultural de los vecinos Países Bajos y estancias en Ruán y París. De esta forma, se convirtió en un virtuoso músico —experto en la viola de gamba—, maestro de danza, pintura y escultura, así como en un buen conocedor de la ciencia médica, la platería e incluso la técnica relojera.

En 1614 ingresó en la Compañía de Jesús por la provincia Galo-Bélgica, lo que posibilitó su posterior traslado a las Indias españolas y su participación en la tarea misional, que en principio estaba reservada para los candidatos españoles o de los Países Bajos.

Esta adscripción es la que seguramente ha llevado a algunos autores a identificarlo impropiamente como flamenco. Por voluntad propia no fue nunca ordenado sacerdote y siempre se le conoció como “hermano Luis”.

Hombre muy dinámico e inquieto, en 1617 llegó a Buenos Aires con la intención de pasar inmediatamente a desarrollar el trabajo misional; tras una corta estancia en la ciudad de Córdoba, fue destinado a la misión guaranítica de San Ignacio Guazú, donde permaneció al menos hasta 1626 y desempeñó una importante labor cultural orientada a facilitar la evangelización.

Allí, Berger se dedicó fundamentalmente a enseñar pintura y, sobre todo, música a la población indígena, en lo que, como introductor de la música europea —tanto religiosa como profana—, fue un auténtico pionero y creador de una escuela musical de marcada personalidad. Sus enseñanzas abarcaron los diversos aspectos de esta disciplina y se orientaron tanto al manejo de instrumentos como al canto, la coreografía, la danza e incluso la propia fabricación de los instrumentos, lo que lo señala como el primer lutier de las reducciones paraguayas e iniciador de una tradición que se prolongó durante mucho tiempo.

La tarea realizada por Berger convirtió a San Ignacio Guazú en un centro musical de extraordinaria importancia y notoria fama por todo aquel territorio. De ello son buena muestra las múltiples noticias que existen sobre las frecuentes actuaciones de los alumnos de música de la misión en diferentes localidades de Paraguay, con ocasión de celebraciones especiales. El éxito de la experiencia con los guaraníes le impulsó a tratar de repetirla entre los indios de Tucumán, pero fracasó en la empresa. Tampoco tuvo mucha fortuna en la tarea de introducir la música en las misiones chilenas, a las que se le envió para ello hacia 1630. Poco después de volver de Chile, falleció en la ciudad de Buenos Aires en 1639.

Además de la labor docente, Berger destacó asimismo por algunos trabajos de escultura y, sobre todo, de pintura realizados básicamente para las iglesias de las reducciones. Para la primitiva iglesia de Itapúa elaboró hacia 1618 un cuadro de los Cuatro Novísimos frecuentemente alabado por sus contemporáneos; igualmente, para la consagración de un nuevo templo en el Guayrá se colocó una imagen de la Virgen pintada por él y también decoró con una tabla de los siete arcángeles la iglesia de Tayaoba en 1627; asimismo, se le ha venido atribuyendo, aunque tal vez sin mucho fundamento, un cuadro de la Inmaculada que se encuentra en la iglesia de la Compañía de Jesús de la ciudad argentina de Santa Fe y que, hoy por hoy, tal vez sea la pintura más antigua del país; fue realizada en 1633 y se la conoce como de la “Virgen de los Milagros” debido a que en mayo de 1636 la imagen —asombrosamente y tal vez por efecto de unas especiales condiciones ambientales— comenzó a sudar.

 

Bibl.: P. Pastells, Historia de la Compañía de Jesús en el Paraguay, vol. I, Madrid, Victorino Suárez, 1912; C. Leonhardt, “La música y el teatro en el tiempo de los antiguos jesuitas de la provincia del Paraguay de la Compañía de Jesús”, en Estudios (Buenos Aires), XXVI (1924), págs. 128-233; P. J. Grenón, Una vida de artista: H. Luis Berger, S.J. (1588-1641), Córdoba, Biffignandi, 1927; Cartas Anuas de la Provincia de Paraguay, Tucumán y Chile de la Compañía de Jesús, 1615-1637, Buenos Aires, Universidad Nacional, 1929; G. Furlong Cárdiff, Músicos argentinos durante la dominación hispánica, Buenos Aires, Huarpes, 1945; C. Eguía Ruiz, España y sus misiones en los países del Plata, Madrid, Ediciones Cultura Hispánica, 1953; G. Furlong Cárdiff, Misiones y sus pueblos de guaraníes, Buenos Aires, Imprenta Balmes, 1962; Historia social y cultural del Río de la Plata, 1536-1810. El trasplante social: arte, Buenos Aires, TEA, 1968; A. Maeder, Cartas Anuas de la Provincia jesuítica del Paraguay, 1637-1639, Buenos Aires, Fecic, 1984; Cartas Anuas de la Provincia jesuítica del Paraguay, 1632-1634, Buenos Aires, Academia Nacional de la Historia, 1990; B. Illari, “Berger. Ñios [Louis]”, en E. Casares Rodicio (dir. y coord.), Diccionario de la Música española e hispanoamericana, vol. II, Madrid, Sociedad General de Autores y Editores, 1999, pág. 387; J. Herczog, Orfeo nelle Indie. I gesuiti e la musica in Paraguay (1609-1767), Lecce, Mario Congedo Editore, 2001; C. A. Page,  “El jesuita francés Luis Berger: un artista del Paraguay en los albores del siglo XVII”, en Temas Antropológicos, Revista Científica de Investigaciones Regionales, vol. 38, Universidad Autónoma de Yucatán (2016), págs. 67-87.

 

María Luisa Martínez de Salinas Alonso