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Juan Domínguez Ortiz

Biografía

Domínguez Ortiz, Juan. Barbero de Utrera. Utrera (Sevilla), 1778 – 1834. Ganadero de toros de lidia y labrador.

Juan Domínguez Ortiz es hijo de Francisco Domínguez Fernández Ponce y de Magdalena Ortiz Montes de Oca, apellidos muy conocidos en Utrera en el siglo xviii, como grandes labradores y algunos como ganaderos de toros. También hubo regidores de la ciudad que tuvieron estos apellidos. El mismo Juan Domínguez Ortiz fue alcalde del estamento nobiliario de Utrera durante el Antiguo Régimen y posteriormente, tras la Constitución de 1812, fue el primer alcalde constitucional de la localidad. Estaba casado con María Dolores Ramos Jiménez.

A la muerte de su madre, en 1803, recibió parte de la herencia familiar compuesta por casas en Utrera, tierras de olivar y, sobre todo, por cabezas de ganado.

Posteriormente, la muerte de su padre le permitió ampliar y consolidar su explotación agraria, principalmente sustentada en cortijos y dehesas llevados en arrendamiento, olivares en propiedad y una extensa ganadería de labor y granjería. El mejor testimonio de cuanto se compone su patrimonio es la partición de sus bienes tras su muerte en 1834. En esta descripción, junto con una explotación agraria de más de cuatro mil hectáreas de cortijos y dehesas en régimen de arrendamiento, aparece una muy amplia cabaña ganadera compuesta por ciento setenta yuntas de bueyes para la labor, casi trescientas cabezas caballares, más de tres mil cabezas de ganado lanar, seiscientos cerdos y más de cien burros. Pero sobre todo lo que destaca es su ganadería cerril compuesta por casi trescientas vacas de vientre, ciento cuarenta crías hembras y unos doscientos machos, de los que cerca de cincuenta eran toros de plaza que pastaban en una dehesa comprada a tal efecto. Todo ello muestra la importancia ganadera que alcanzó Juan Domínguez Ortiz, que destacó como uno de los más importantes ganaderos de toros de lidia de su época. Su ganadería estaba formada por el ganado que heredó de sus padres más una parte considerable de la ganadería de lidia de los condes de Vistahermosa, adquirida, según la tradición no documentada, en 1823.

A su muerte le heredaron sus nietos, por parte de su única hija, que por ser menores de edad, la tutoría correspondió a su padre, José Arias de Saavedra y Ulloa, caballero maestrante de Sevilla desde 1805, que continuó la explotación ganadera y adquirió varios cortijos, que algunos de ellos llevaba en arrendamiento su suegro. Estas compras de tierras llevadas a cabo por la familia permitieron el cambio de su condición de grandes colonos a latifundistas.

La tradición sostiene que José Arias de Saavedra vendió parte de su ganadería a María Dolores Monge, viuda de Murube, que con el tiempo fue la de Joaquín Murube Monge, y el resto de la cabaña a Ildefonso Núñez de Prado. Así, la ganadería de Juan Domínguez Ortiz constituiría una de las ramas en que se segregó la casta Vistahermosa, continuando y difundiendo las características de estas reses.

 

Bibl.: Anónimo, Datos para escribir la historia de las ganaderías bravas de España por un aficionado, Madrid, Est. Tipográfico de P. Núñez, 1876; VV. AA., Ganaderías bravas de España. Origen y visicitudes por que han pasado las que existen en la actualidad. Datos recogidos y ordenados por la Redacción de El Toreo, Madrid, Est. Tipográfico de P. Núñez, 1886; A. Vera, Orígenes e historial de las ganaderías bravas, Madrid, Artes Gráficas E.M.A., 1961; VV. AA., Casta Vistahermosa, Aranjuez, Gráficas Icarpe, 2000; A. L. López Martínez, Ganaderías de lidia y ganaderos. Historia y economía de los toros de lidia en España, Sevilla, Fundación Real Maestranza de Caballería de Sevilla, 2002; J. J. Zaldívar Ortega, Los Niños del matadero, t. II, El Puerto de Santa María (Cádiz), Juan José Zaldívar Ortega, 2010, pág. 24.

 

Antonio Luis López Martínez