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Diego Salazar

Biografía

Salazar, Diego. ?, s. m. s. xv – s. xvi. Conquistador.

Capitán a las órdenes de Juan Ponce de León durante la conquista de Puerto Rico, destacó por su valentía y crueldad con los indios. Participó en la represión del cacique Agueynaba cuando éste se levantó contra los excesos de los españoles en 1511; Salazar no tuvo piedad con su hueste y los nativos fueron masacrados.

Por otro lado, el cronista Fernández de Oviedo cuenta algunas de sus hazañas y crueldades, habiéndose hecho famosas algunas de ellas. Escribe Oviedo que era temido y admirado por los indios y que uno de ellos le contó que la tribu del cacique Aymamón de Puerto Rico tenía preso a su amigo el soldado Juárez, y que tras una fiesta y una ceremonia religiosa iba a ser sacrificado. Salazar, sin dudarlo, pidió al indio que le llevase al lugar de la tribu y allí, con su sola espada, cruzó el poblado, llegó hasta la choza donde estaba atado el español, lo soltó y se lo llevó de regresó. Impresionado el jefe indio de la tribu, herido por Salazar, mandó llamar al español invitándolo a firmar una amistad perpetua. Salazar regresó a aquel poblado, aclamado como un dios. El propio jefe Aymamón le pidió el honor de llevar el nombre de Salazar.

Otra historia famosa hace referencia a su conocido mastín Becerrillo, tan temido por los indígenas de Puerto Rico como los arcabuces. Se cuenta que cobraba de los botines el doble que un ballestero y era experto en cazar indios emboscados. Relata Oviedo que Salazar, habiendo un día sorprendido a una anciana india escondida entre unos matorrales, decidió divertirse con ella dándole un sobre vacío y diciéndole que se lo llevara al gobernador que estaba a unas leguas de allí. Apenas había caminado la vieja unos centenares de metros, Salazar soltó al mastín que salió corriendo a por la mujer hasta alcanzarla y derribarla. Una vez en el suelo, la anciana en su lengua pidió al perro que no le hiciera mal. Becerrillo la olisqueó y después le orinó encima antes de volver con su amo. Los españoles no supieron cómo reaccionar, pues tomaron el incidente como intervención divina. Enterado de ello Ponce de León, mandó liberar a la anciana.

 

Bibl.: G. Fernández de Oviedo, Historia general y natural de las Indias, ed. de J. Pérez de Tudela, Madrid, Atlas, 1992; J. M.ª González Ochoa, Quién es quién en la América del Descubrimiento, Madrid, Editorial Acento, 2003.

 

José María González Ochoa