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Alberto Bosch y Fustegueras

Biografía

Bosch y Fustegueras, Alberto. Tortosa (Tarragona), 26.XII.1848 – Madrid, 13.V.1900. Político, ingeniero, matemático y abogado.

Era hijo de Miguel Bosch y Juliá y de Antonia Fustegueras y Bagá. El padre, ingeniero de montes y médico cirujano al mismo tiempo, tuvo una cierta proyección pública en el primero de estos ámbitos, como miembro de organismos oficiales y autor de trabajos técnicos. Alberto realizó en Madrid —ciudad en la que residió durante tiempo la familia— sus estudios secundarios y universitarios, llegando a acumular hasta tres titulaciones: doctor en Ciencias Exactas, licenciado en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos y doctor en Derecho.

Si bien destacó como político, en sus primeros años de actividad profesional diversificó sus actuaciones, como resultado del amplio abanico de sus titulaciones.

Como ingeniero fue miembro del Cuerpo de Caminos, Canales y Puertos y trabajó a principios de los setenta en el mapa topográfico elaborado por el Instituto Geográfico. Bosch mantuvo su adscripción a dicho cuerpo en los años siguientes, aunque en situación de supernumerario. Como matemático, también en los años setenta entró en la Universidad de Madrid como profesor auxiliar de Física Matemática.

Publicó en el ámbito universitario Estudios trigonométricos (1875) y, con una voluntad más divulgativa, Manual de astronomía popular (1879) y Elementos de fisiología (1882). Como abogado, presidió en Madrid la Academia Jurídica en el curso 1876-1877 y fue profesor en la Academia Matritense de Jurisprudencia y Legislación; aunque ejerció escasamente, se puede citar su participación en el informe elaborado en 1882 por un grupo de juristas para la Compañía Trasatlántica, relativo a la adjudicación del servicio de vapores correos a las Antillas. Fue también consejero del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Madrid.

Tuvo una intensa actividad en el mundo asociativo y académico oficial madrileño. Estrechamente vinculado a la Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, en 1875 publicó en el contexto de su centenario la obra El Centenario: apuntes para la historia de la Sociedad Económica Matritense. Posteriormente llegó a presidirla y obtuvo diversas elecciones al Senado por el escaño corporativo perteneciente a la entidad. En marzo de 1890 ingresó en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, con el discurso Aplicaciones de las matemáticas a las ciencias morales y políticas.

Inició su actuación política en torno a 1873, aunque no ocupó su primera representación parlamentaria hasta 1878, en una elección parcial para el Congreso por el distrito de Roquetas (Tarragona), dentro de las Cortes de 1876-1879, primeras de la Restauración.

En las siguientes Cortes, las de 1879-1881, fue ya diputado en primera elección por el mismo distrito. Miembro del Partido Liberal Conservador de Cánovas, se situó en el sector encabezado por Francisco Romero Robledo. Siendo éste ministro de la Gobernación, lo nombró director general de Establecimientos Penales (9 de marzo de 1880 a 12 de febrero de 1881), y como tal asistió a la Conferencia Penitenciaria Internacional celebrada en París en noviembre de 1880, y redactó a su regreso una memoria técnica. Al tomar posesión del cargo, tuvo que cesar en el de diputado; no obstante fue reelegido en elección parcial al mes siguiente.

En las elecciones de 1881, en una demostración de su creciente fuerza política, obtuvo elección simultánea como diputado por Roquetas y como senador por la Económica Matritense, a pesar de encontrarse en la oposición; optó por la primera de estas representaciones.

Diputado siempre activo, fue consolidándose en estas Cortes de 1881-1884 como uno de los principales activos de los llamados húsares, el sector político encabezado por Romero. En 1883 fue nombrado vocal de la comisión oficial encargada de organizar la participación española en la Exposición Colonial de Ámsterdam.

Muy bien relacionado en la provincia de Albacete, a partir de su boda con Elena Herreros, natural de Tarazona y con propiedades en El Bonillo, en las elecciones de 1884 obtuvo el cargo de diputado por el distrito de Albacete, que ejerció en las Cortes de 1884-1886. Con Romero nuevamente en Gobernación, en enero de 1884 fue nombrado subsecretario del Ministerio y se ocupó de varias misiones específicas, como delegado del Gobierno en Cataluña para la organización del servicio sanitario y director general interino de Beneficencia y Sanidad y también de Correos y Telégrafos. Fue a continuación alcalde de Madrid (3 de abril a 30 de noviembre de 1885), cargo en que tuvo que hacer frente a la epidemia de cólera de ese año, con mayor fortuna que su jefe político, que hubo de dimitir como ministro por su actuación en las mismas circunstancias.

A finales de 1885, tras la muerte de Alfonso XII y la cesión del poder de Cánovas a Sagasta, siguió a Romero en su escisión del partido y en su evolución política de los siguientes años. Fue directivo (1886-1888) del efímero Partido Liberal-Reformista y reingresó en las filas conservadoras en 1891. En las elecciones de 1886 su candidatura al Congreso por Alcaraz (Albacete) fue derrotada, pero pudo obtener el escaño al Senado por la Matritense, que ejerció en las Cortes de 1886 a 1890, desplegando una enorme actividad parlamentaria, respecto a la que puede citarse su interpelación de 1889 al Gobierno sobre irregularidades en el Ayuntamiento de Madrid, un tema que poco después le afectaría a él, y que en esa ocasión terminó con la dimisión del alcalde y el cese de varios concejales.

En las elecciones de 1891 repitió la doble elección como diputado por Roquetas y senador por la Matritense y optó por el primero de estos cargos, que a su vez dejó en enero de 1892 para tomar posesión de una senaduría vitalicia. En noviembre de 1891, y en el contexto de distanciamiento entre Silvela y Cánovas y de acercamiento entre éste y Romero, ocupó nuevamente la alcaldía de Madrid (26 de noviembre de 1891 a 6 de noviembre de 1892), mientras Romero ocupaba la cartera de Ultramar. Con una situación municipal delicada y con la hostilidad de la fracción de Silvela, su aprobación de los presupuestos municipales y de un impuesto impopular que originó algaradas callejeras, desencadenó una implacable investigación del municipio por parte del ministro de Gobernación, Fernández Villaverde, con una propuesta de procesamiento por supuestas irregularidades.

Bosch presentó su dimisión en noviembre de 1892 y con él Romero, dispuesto a secundar al antiguo lugarteniente de sus húsares. Los fuertes debates en el Congreso y en el Senado, donde Bosch protagonizó una nueva interpelación al Gobierno con duras acusaciones a Villaverde, precipitaron la caída del Gobierno conservador. El suplicatorio para procesarle no prosperó en el Senado.

En 1895, en un nuevo Gobierno presidido por Cánovas y en una posición de desafío a las causas que habían motivado la crisis de 1892, Romero pasaba a ocupar la cartera de Gracia y Justicia, mientras que Bosch ocupaba su primera y única cartera, la de Fomento (23 de marzo de 1895 a 14 de diciembre de 1895). En los escasos meses que ejerció el cargo, organizó los cuerpos de ingenieros civiles del Estado la enseñanza secundaria y la de artes y oficios e impulsó la piscicultura, entre otras actuaciones. Sin embargo, la cuestión del Ayuntamiento reapareció, en un nuevo episodio del enfrentamiento entre Romero y Silvela, con la apertura de un proceso judicial a concejales y contratistas y una gran manifestación ciudadana, auspiciada por el Círculo de la Unión Mercantil.

La implicación de personajes de la confianza de Bosch, llevó a éste a presentar la dimisión. Fue secundado nuevamente por Romero, que presentó también la suya.

En 1897 se distanció de Romero por la posición de éste ante las reformas de Cuba. Tras el asesinato de- Cánovas en ese mismo año y la reorganización de las distintas fracciones conservadoras, la separación se hizo aún mayor, y Bosch se acercó entonces al grupo llamado del Santo Sepulcro. En marzo de 1900, poco antes de morir, fue nombrado vocal de la Junta Técnica creada a iniciativa de la Comisión de Reformas Sociales para la prevención de los accidentes en el trabajo.

Su hermana Josefa estaba casada con el político Carlos Martín Murga. Su hijo, Enrique Bosch y Herrera, fue también diputado. Tenía varias condecoraciones, como la Gran Cruz de la Orden del Mérito Naval.

Tras su prematura defunción, a causa de una uremia, fue enterrado en su finca en El Bonillo.

 

Obras de ~: El Centenario: Apuntes para la historia de la Sociedad Económica Matritense, Madrid, M. Tello, 1875; Noción del Estado. Discurso inaugural pronunciado en la Academia Jurídica por su presidente [...] y resumen de las actas y tareas de la corporación durante el curso de 1875 a 1876, por Tomás María Ariño, Madrid, M. Tello, 1876; Estudios trigonométricos, Madrid, Aribau y Cía., 1875; Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País: Resumen de las tareas de la Sociedad Económica Matritense en 1877, Madrid, M. Tello, 1878; Manual de astronomía popular, Madrid, Biblioteca Enciclopédica Popular Ilustrada, 1879; Elementos de fisiología para el estudio de esta asignatura en los institutos de segunda enseñanza, Madrid, M. Tello, 1882; Ayuntamiento de Madrid: Memoria de las medidas adoptadas para contener la invasión del cólera en 1885, Madrid, Ayuntamiento, 1885; Discursos pronunciados por ~: se publican por la Real Sociedad Económica de Amigos del País, Madrid, Real Sociedad Económica de Amigos del País, 1889; El impuesto sobre el ocio y los impuestos de la democracia moderna. Círculo de la Unión Mercantil: Conferencia dada por ~, el día 18 de abril de 1890, Madrid, T. Minuesa, 1890; Aplicaciones de las matemáticas a las ciencias morales y políticas. Discursos leídos ante la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en la recepción pública del Excmo. Sr. D. ~, el día 23 de Marzo de 1890, contestado por José Echegaray, Madrid, L. Aguado, 1890; Conferencia pronunciada por ~ en el Fomento de las Artes el día 5 de marzo de 1897 sobre el tema La educación de la clase obrera en sus relaciones con la política, Madrid, T. Minuesa de los Ríos, 1897.

 

Bibl.: A. Elías de Molins, Diccionario biográfico y bibliográfico de escritores y artistas catalanes del siglo xix, Barcelona, F. Giró, 1889; C. Solsona y Baselga, Semblanzas de políticos, Madrid, F. Fe, 1887; J. M. Cuenca Toribio y S. Gallego Miranda, El poder y sus hombres. ¿Por quiénes hemos sido gobernados los españoles? (1705-1998), Madrid, Actas, 1998; J. Vernet Ginés, Historia de la ciencia española, Barcelona, Alta Fulla, 1998; F. de Alós y Merry del Val y J. L. Sampedro Escolar, 150 años del Ministerio de Fomento: ministros de 1851 a 2001, Madrid, Ministerio de Fomento, 2001; J. Palomas i Moncholí, El rerefons econòmic de l’activitat dels parlamentaris catalans (1876-1885), tesis doctoral, Barcelona, Universitat Autònoma, 2002 (en http://www.tesisenxarxa.net/).

 

Joan Palomas i Moncholí