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Francisco Bernis y Carrasco

Biografía

Bernis y Carrasco, Francisco. Sevilla, 9.IX.1877 – Bayona (Pontevedra), 22.VIII.1933. Economista y catedrático.

Su familia paterna procedía de la del cardenal Bernis, un personaje clave del siglo xviii francés. Se doctoró en Derecho por la Universidad Central, donde estudió en la cátedra de Francisco Giner de los Ríos, que dejó en él una huella muy honda. Pensionado para el extranjero, estudió en la Universidad de Berlín, con Schmoller y Wagner, pero, a continuación se trasladó a Inglaterra, donde trabajó con Francis Ysidro Edgeworth, el paralelo en la Universidad de Oxford a Alfredo Marshall en la de Cambridge, en el momento de la puesta en marcha del neoclasicismo.

Edgeworth, a causa de ser hijo de española, se convirtió en un gran valedor de Bernis. Incluso, más adelante, y al lado de grandes economistas extranjeros, lo convirtió en el correspondiente para España de la Royal Economic Society que Edgeworth entonces presidía.

Desde aquí, se trasladó a Nueva York, donde se puso en contacto con el movimiento institucionalista norteamericano a través de Seligman. En 1905 había vuelto a Londres, donde firmó un trabajo sobre las cuestiones tratadas por el Instituto Internacional de Estadística en su X reunión, del 31 de julio al 4 de agosto de 1905. El 23 de mayo de 1906 ganó la cátedra de Economía y Hacienda Pública de la Universidad de Salamanca. Pronto consiguió ser el representante en esta ciudad del Instituto de Reformas Sociales. Se convirtió, además de un admirador de Giner de los Ríos, en un colaborador destacado del rector Miguel de Unamuno.

Todo esto lo convirtió en un hipercrítico más de los muchos que tuvo la Restauración. No creía que este régimen pudiese llevar a España a buen puerto.

Sobre esto en concreto dice en su trabajo “Contribución al estudio de nuestros problemas ferroviarios”, aparecido en la revista Estudio, en septiembre de 1915 —publicación que a su vez estaba muy ligada a la Institución Libre de Enseñanza a través de la Societat d’Estudis Economics de Barcelona—: “El Estado oficial actual no tiene autoridad ni competencia ni libertad moral para acometer la labor. Por eso el problema es, ante todo, un problema de la España no oficial y es ineludible una agitación de la opinión conducida con la emoción y la firmeza de una obra de nuevo, de efectivo, patriotismo”. La aproximación que buscaba con Ortega y Gasset y su Liga de Educación Política, en la que se inscribió, está clara. Pero pronto daría otro paso más que le colocaría en una especie de protofascismo larvado siempre en el corporativismo derivado del regeneracionismo. En un trabajo que le encomendó Gabino Bugallal, cuando en 1917 era ministro de Hacienda con Dato, y que dio origen al libro Fomento de las exportaciones, llegó a escribir: “Naturalmente que el Estado futuro no podrá ser tan degeneradamente democrático como el que en varios países padecía la humanidad. La nueva España [está] en manos de políticos ignorantes, codiciosos y opresores que a todo se creen autorizados [...] [quienes] acabarán por arruinarnos y por hacernos perder toda la esperanza. La nueva organización económica nacional necesitará de una autoridad, de mucha más autoridad en el Estado que va a llegar al maximum conocido de la intervención, y de más cooperación entre los elementos productivos (el capital, el obrero, el empresario). La representación de los intereses económicos es algo más serio y, desde luego, no coincidente, con los intereses políticos. La competencia está reñida con la tolerancia; la autoridad no se aviene con una democracia inferida en todo y en todo generalizada”.

En esta etapa salmantina, que llega hasta 1922, la producción intelectual de Bernis es muy intensa.

Destacan, por encima de todo, el libro, Fomento de las Exportaciones, ya mencionado, y otro, fruto de otro encargo de González Besada en su etapa de ministro de Hacienda, en 1918, en un Gobierno Maura: La Hacienda Española. Los impuestos. Cómo son en España.

Cómo son en otras Haciendas. Cómo deben ser en la nuestra. En ambos el planteamiento se hace de un modo muy novedoso. Se efectúa en torno a los enlaces que diversas magnitudes macroeconómicas tienen con el conjunto de la renta nacional. Evidentemente Bernis se aproximó al enfoque del estudio de las economías nacionales desde la perspectiva de la contabilidad nacional que se consagraría con la obra de Hicks, publicada en 1942, The social framework.

Seguro que Edgeworth, que andaba muy preocupado por enlazar con algún puente sólido la orilla de los datos concretos estadísticos y la de los planteamientos analíticos económicos, tuvo que llevarse una alegría.

Esta metodología la empleó en su conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid en 1921, Los proyectos de fomento del señor Cierva, al mostrar que éstos eran incongruentes con los equilibrios macroeconómicos españoles. Late la misma metodología en su Economía Política, no concluida, pero que presenta esa orientación como base para el estudio de la ciencia económica en una edición incluida en la Enciclopedia Comercial de Potel.

Además son numerosas sus notas en la mencionada revista Estudio, y siempre tendrá una importancia grande su obra más extensa: Consecuencias económicas de la guerra. Las teorías y la enseñanza de los hechos desde 1914 respecto a: I. El ciclo económico. II. Producción, distribución, renta y consumo. III. Los precios.

IV. Dinero y Bancos, elaborada gracias a una bolsa de viaje creada por el doctor en Medicina Avelino Gutiérrez, el benefactor que había creado en Buenos Aires la muy importante Institución Cultural Española.

Desde el punto de vista de las preocupaciones sociales, contrasta que Bernis, autor de los Estudios estadísticos.

Contribución a la investigación de la situación económica de los Trabajadores de España, en el que dentro del conjunto de análisis del Instituto de Reformas Sociales, presenta, sobre la base de trece presupuestos familiares de Salamanca, el cálculo del gasto por quet, y que el también autor del trabajo elogioso Carlos Marx para la Biblioteca Socialista de la “Escuela Nueva” (1912), fuese asimismo el autor del trabajo El problema de las subsistencias, que fue cedido para su difusión por la Asociación de Patronos Mineros de Vizcaya, que pensaba utilizarla para defender los economatos para obreros mineros de Vizcaya, una realidad social que pronto sería prohibida, y que entonces había sido atacada violentamente desde la “Tribuna Roja” de la Plaza de Gallarta en la huelga general de obreros mineros del verano de 1910. De todos modos, las críticas del profesor Bernis a las prácticas proteccionistas, a las maniobras para reducir la competencia, además de sus intentos de progresivizar el sistema tributario, marcan la dirección esencial de su pensamiento.

En 1921 se produjo un cambio importante para Bernis. Cambó había chocado con Flores de Lemus, en su etapa de ministro de Hacienda de un Gobierno de concentración nacional presidido por Maura. Eran los momentos en que Cambó se aprestaba a arreglar el problema bancario, que había experimentado traumas importantes tras el final de la Primera Guerra Mundial. Entre ellos destacarían la crisis del Banco de Barcelona y la del Banco de Crédito de la Unión Minera.

Bernis es llamado por Cambó para que le aseso rase, y el resultado fue la Ley Bancaria Cambo‑Bernis de 1921, por lo que el Banco de España se convirtió, de iure, en banco de bancos, se creó en él la Inspección Bancaria y surgió el Consejo Superior Bancario.

Bernis fue nombrado secretario de este consejo y pasó a residir en Madrid.

Cae, a partir de ahí, la calidad científica de sus trabajos, aunque existen algunos dignos de mencionarse, como el “Prólogo”, a la obra de Arana Nuevos métodos de cultivo en secano. El cultivo continuo, con clara influencia de Flores de Lemus, y el folleto La capacidad de desarrollo de la economía española, una conferencia leída en Bonn el 26 de febrero de 1925 en la que hace un descarnado análisis del alto grado de monopolio con que funcionaba la economía española. Esta cuestión había preocupado mucho a Bernis. Ya en Fomento de las exportaciones señalaba lo siguiente, indicando que procedía del profesor Jaffe, quien lo había publicado en el Schmollers Jahrbuch: “Trescientos hombres, todos los cuales se conocen entre sí, conducen la historia económica [...] y buscan a sucesores en su inmediato alrededor”. Con motivo del asesinato de Rathenau, y dado que éste, moribundo, repetía esto, esta expresión se hizo famosa. Bernis, desde 1922, en general trabajó a favor de la banca, y de este modo, cuando el 14 de abril de 1931 llegó la Segunda República, fue el encargado de negociar que existieran buenas relaciones entre el Gobierno provisional salido del Comité Revolucionario y la banca privada. Poco después, como consecuencia de los debates sobre la reforma agraria, Bernis fue el encargado, con una dura nota, de dinamitar el proyecto de Flores de Lemus del Banco Agrario que, para resolver la cuestión rural, debía unirse al proceso de reparto de tierra.

Esta toma de posición originó una ruptura total entre ambos economistas. A comienzos de 1933, Bernis compitió con Agustín Viñuales por la cátedra de Hacienda Pública de la Universidad Central. El examen del expediente de esta oposición muestra que Bernis, por sus méritos y por sus ejercicios, tenía que haber sido triunfador. Sin embargo, evidentemente por la influencia de Flores de Lemus, el tribunal, por unanimidad, declaró triunfante a Viñuales el 27 de enero de 1933.

A partir de esa fecha Bernis empezó a encontrarse enfermo. Los médicos no acertaban a diagnosticar su mal. Recomendaron reposo en Galicia. Allí, en Bayona, falleció el 22 de agosto. En las actas del Consejo Superior Bancario se puede leer que el presidente, a la sazón Augusto Barcia, al comunicar la noticia, señala: “Dicen que no se sabe de qué murió Bernis. Nosotros sí sabemos de qué murió”.

 

Obras de ~: Memoria presentada al Círculo de la Unión Mercantil e Industrial de Madrid sobre los trabajos realizados por el Instituto Internacional de Estadística en su décima sesión, celebrada en Londres en los días 31 de julio y 1, 2, 3 y 4 de agosto, 1905, Sevilla, Juan Pérez Gironés, 1905; Programa de Hacienda Pública, Salamanca, Andrés Iglesias, 1905; Relaciones aduaneras entre España y Portugal. Estudio arancelario, Salamanca, Librería de Francisco Núñez, 1909; El problema de las subsistencias. Acción del Estado para obtener su abaratamiento en beneficio de las clases poco acomodadas, Begoña (Bilbao), Imprenta y Litografía de A. de Allende, 1911; Carlos Marx, Madrid, Imprenta de Felipe Peña Cruz, 1912 [en realidad 1914] (col. Biblioteca Socialista de la Escuela Nueva); “Die wirtschaftlichen Beziehungen Spaniens zum lateinischent Amerika in der neueren spanischen Literatur”, en Weltwirtschaftliches Archiv, vol. I, cuaderno I (enero de 1913); “Estudios estadísticos. Contribución a la investigación de la situación económica de los trabajadores en España”, en Revista Mensual de Artes, Ciencias y Literatura, n.os 9, 10 y 11 (septiembre, octubre y noviembre de 1913); “Contribución al estudio de nuestros problemas ferroviarios. Las tarifas de los ferrocarriles españoles”, en Estudio, n.os 31, 32 y 33 (julio, agosto y septiembre de 1915); Los almacenes de Depósito y nuestra economía nacional (discurso pronunciado en la inauguración de los Almacenes Generales el día 1 de noviembre), Salamanca, Imprenta y librería de F. Núñez Izquierdo, 1916; “La emigración en la Región 7.ª”, informe incluido como Documento n.º 8, en la obra del Instituto de Reformas Sociales, Sección Tercera, Información sobre emigración española a los países de Europa durante la guerra, Madrid, M. Minuesa de los Ríos, 1919; Los proyectos de fomento del Sr. Cierva (conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid), Madrid, M. Minuesa de los Ríos, 1921; “Recensión a la obra de Luis Olariaga La cuestión de las tarifas y el problema ferroviario español”, en The Economic Journal, XXXI, n.º 123 (septiembre de 1921); El Banco de España y la economía nacional, Barcelona, Mercurio, 1921; Ordenación Bancaria de España. Antecedentes y elementos para el estudio del problema bancario español. Proyecto de ley de D. Francisco A. Cambó sobre régimen ulterior de la banca de emisión y de la banca privada, Madrid, Ministerio de Hacienda y Gráficas Reunidas, 1921; “Los supuestos económico-nacionales de la reconstrucción”, en Mercurio, Revista Comercial Iberoamericana, n.º 421 (5 de octubre de 1922); Consecuencias económicas de la guerra. Las teorías y la enseñanza de los hechos desde 1914 respecto a I. El ciclo económico. II. Producción, distribución, renta y consumo. III. Los precios. IV. Dinero y bancos, Madrid, Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, Imprenta de Estanislao Maestre, 1923; “La capacidad de desarrollo de la economía española. Progresos realizados desde 1914. Progresos probables en el porvenir inmediato”, en Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, n.os 780 y 781 (31 de marzo y 30 de abril de 1925); “Prólogo”, en M. de Arana y Franco, Nuevos métodos de cultivo en secano. El cultivo continuo, Madrid, Imprenta de Ramona Velasco, Viuda de Prudencio Pérez, 1926; “La vida nacional 1923-1928. La obra económica y financiera”, en Unión Patriótica, n.os 47-48 (13 de septiembre de 1928); “Dinero y Cambios”, en Boletín del Consejo Superior Bancario, n.º 4 (mayo de 1929); con F. Suárez Inclán y R. Castellanos, Cámaras de compensación en el extranjero. Informe dirigido al Excmo. Sr. Presidente del Consejo Superior Bancario, Madrid, Imprenta Samarán y Cía., 1930; “Informe del Consejo Superior Bancario acerca de la proyectada reforma de la Ley de Ordenación”, en España Bancaria, n.º II, I (marzo de 1933); “Informe del Consejo Superior Bancario sobre el proyecto de ley de bases para la constitución del Banco Nacional Agrario”, en Proyectos presentados para la creación del Banco Nacional Agrario, Madrid, 1933; La Hacienda Española. Los impuestos. Cómo son en otras Haciendas. Cómo deben ser en la nuestra, Barcelona, Minerva, s. f.; Fomento de las exportaciones, Barcelona, Minerva, s. f.; “Economía política”, en Maurice Portel, Enciclopedia comercial. El comerciante moderno, vol. II, Barcelona, Labor, s. f.; Proyecto de Banco Nacional Agrario (inéd.).

 

Bibl.: F. Y. Edgeworth, “Recensión de La Hacienda española, de Francisco Bernis”, en The Economic Journal, vol. XIX, n.º 114 (marzo de 1919), págs. 83-84; J. Velarde Fuertes, “El profesor Bernis ante la economía española”, en Revista de Economía Política, vol. XI, n.º 2 (julio-diciembre de 1961), págs. 417-500 (reimpr. en J. Velarde Fuertes, Introducción a la historia del pensamiento económico español en el siglo xx, Editora Nacional, Madrid, 1974, cap. V, págs. 149- 239); J. M. Fernández Pérez, “Francisco Bernis y el proyecto de Banco Nacional Agrario”, en J. L. García Delgado (dir.), España 1898-1936. Estructuras y cambio, Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 1984; J. M. Fernández Pérez, Francisco Bernis en la historia del pensamiento económico español del primer tercio del siglo xx (tesis doctoral), Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 1988, 2 vols.; E. Fuentes Quintana, “Estudio preliminar”, en F. Bernis, La Hacienda Española, Madrid, Fundación FIES, 1988; J. M. Fernández Pérez, “El pensamiento económico de Francisco Bernis. Principales influencias”, en J. L. García Delgado y J. M.ª Serrano Sanz (coords. y eds.), Economía, cultura, sociedad: homenaje a Juan Velarde Fuertes ofrecido por la Universidad Complutense, Madrid, Eudema, 1992, 3 vols.; E. Fuentes Quintana, “Francisco Bernis: el tercer intérprete de la modernización de los estudios económicos en España”, en E. Fuentes Quintana (dir.), Economía y economistas españoles. La modernización de los estudios de economía, Barcelona, Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores, 2001, págs. 345-425.

 

Juan Velarde Fuertes