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Francisco Bergamín García

Biografía

Bergamín García, Francisco. Ronda (Málaga), 1855 – Madrid, 13.II.1937. Parlamentario y jurisconsulto.

Nació en el pueblo malagueño de Ronda en 1855, en el seno de una familia muy humilde. En sus primeros años se ocupó de labores agrícolas y pastoreo. Pronto abandonó estas actividades para dedicarse a escribir poesía y, más tarde, al periodismo. Se doctoró en Derecho Canónico y Civil por la Universidad de Madrid.

Además de los estudios jurídicos, cursó algunas asignaturas de la licenciatura de Química. Desde muy temprana edad se encuentra en las filas del Partido Conservador.

A pesar de las discrepancias que hubo por parte de los conservadores hacia Romero Robledo, Francisco Bergamín siempre se mantuvo a su lado. Esto motivó que le tuvieran en particular estima y le distinguiesen siempre con su confianza ilimitada.

En las elecciones generales del 4 de abril de 1886 obtuvo escaño por Campillos (Málaga). En los preparativos se habló mucho del pacto de El Pardo, suponiendo que, en el Real Sitio, el jefe de los conservadores y el de los liberales sellaran alianzas para impedir que se perturbase su alternativo disfrute del poder. En el llamado “gobierno largo”, Sagasta, perspicaz y habilidoso, infundió a todos optimismo. A los de la derecha, asegurándoles que las consecuencias de la muerte del Rey no llegarían a los extremos temidos, y a los de la izquierda, exhortándoles a que democratizaran las instituciones seculares para bien de ellos y del pueblo.

Sin lugar a dudas, como nos indica el profesor Seco Serrano, 1890 marcó un punto de inflexión en la política de la época al conseguir Sagasta que se aprobara la Ley del Sufragio Universal. Esta ley, junto con la de Asociación y el juicio con jurado convirtieron a España, en teoría, en la Monarquía más democrática de Europa. En las siguientes elecciones generales, Francisco Bergamín ocupó de nuevo el escaño malagueño de Campillos. Al ser nombrado director de Hacienda del Ministerio de Ultramar, renunció al cargo de diputado. Tras serle aplicada la legislación vigente por la Comisión de Incompatibilidades, se comprobó que percibía una renta anual de doce mil quinientas pesetas. Al no superar el tope máximo, se acordó que los cargos eran compatibles, con lo que fue reelegido.

En las terceras Cortes de la Regencia también estuvo presente en la Cámara Baja.

El 24 de febrero de 1895 dio comienzo el movimiento de los cubanos hacia su emancipación de la tutela española. La insurrección de Cuba dejaba caer un enorme peso sobre los hombros de Sagasta. Cánovas recibió el encargo de formar nuevo gabinete, que se configuró el 23 de marzo de 1895 y perduró hasta agosto de 1897. En los comicios generales fue reelegido Francisco Bergamín como representante del distrito malagueño de Campillos. A partir de ese año compaginó sus actividades políticas (había sido nombrado vicepresidente tercero de la mesa de edad del Congreso y subsecretario del Ministerio de Ultramar) con la docencia de las cátedras de la Escuela Superior de Comercio y de Economía Política y Derecho Mercantil de la Universidad de Madrid.

La guerra había socavado los cimientos del Ejecutivo y, el 16 de abril de 1899, los españoles fueron convocados a las urnas. Nuevamente, Francisco Bergamín salió reelegido hasta 1913. El 27 de octubre de ese año, Dato le encargó la cartera de Instrucción Pública, que desempeñó hasta el 11 de diciembre de 1914. Como es sabido, en este año se inició la primera de las dos grandes tragedias bélicas del siglo xx.

Eduardo Dato proclamó la más estricta neutralidad, contra el parecer de Romanones, que deseaba intervenir a favor de los aliados. Sin embargo, cuando Romanones alcanzó el poder, en 1916, mantuvo la actitud no beligerante. En ese año, Francisco Bergamín recibió el nombramiento de senador vitalicio. La crisis de 1917 había dejado al régimen de la Restauración maltrecho. Después de varios ensayos se formó el Gobierno nacional presidido por Antonio Maura.

Pronto llamó a Francisco Benjamín para encargarle el Ministerio de Gobernación. Esta cartera también le fue encomendada por Dato desde 5 de mayo hasta el 30 de agosto de 1920. Más tarde, el Gobierno de Sánchez Guerra, le nombrara ministro de Hacienda.

Se ocupó de este ministerio del 8 de marzo al 3 de diciembre de 1922.

Posteriormente se manifestó enemigo de la Dictadura y, junto con el resto del grupo de constitucionales, expresó su propósito de no acudir a las elecciones convocadas por Berenguer en enero de 1931. No obstante, durante la dictadura de Primo de Rivera permaneció fiel a la línea de Sánchez Guerra, del que no se separó hasta la caída del régimen. Después de proclamarse la Segunda República, se retiró de la política activa y se ocupó de su despacho de abogados. Por aquellos años fue decano del Colegio de Abogados de Málaga y presidente de la Academia de Jurisprudencia.

No hay duda de que tuvo una pluma muy brillante y que frecuentó el comercio con la imprenta. No obstante, de entre las muchas obras que escribió, destaca el manual de Derecho Mercantil, aparecido en 1875, y el libro Nuestra industria y nuestro comercio después de la guerra, publicado en 1919. Además, fue asiduo colaborador de múltiples revistas y diarios. Dirigió la revista El Museo y fue presidente de la Real Sociedad Geográfica.

 

Obras de ~: Ensayo histórico del Derecho Mercantil, Málaga, Tipografía del Seminario de la Fe, 1875; Discurso pronunciado en el Teatro Principal de Valencia por el Sr. D. Francisco Bergamín García en la noche del 12 de junio de 1915, como mantenedor de la Fiesta de la Flor y de la Poesía, Málaga, Tipografía El Cronista, 1915; Influencia de la guerra actual en nuestro desenvolvimiento económico. Conferencia del Excmo. Sr. D. Francisco Bergamín García pronunciada en al sesión pública de 8 de enero de 1916, Madrid, Jaime Ratés, 1916; Nuestra industria y nuestro comercio después de la guerra, Madrid, Ediciones Mesón de Paños, 1919; Concepto económico y jurídico de la propiedad, Madrid, Editorial Reus, 1920; Conferencia del Excmo. Sr.

D. Francisco Bergamín García pronunciada en la Escuela Central de Maestros en 1920, Madrid, Artes Gráficas, 1920; Conferencia del Excmo. Sr. D. Francisco Bergamín García pronunciada en la Escuela de Intendentes Mercantiles de Madrid, Madrid, Artes Gráficas, 1920; El Derecho Social, Madrid, Editorial Reus, 1920; prólogo, en R. Salazar Alonso, Procesos de mi tiempo: la muerte de don Eduardo Dato, Madrid, Facta, 1921; Tres conferencias que pueden integrar un programa concreto: El Círculo de la Unión Mercantil de Madrid, en “El Sitio” de Bilbao y en el Teatro Jovellanos de Gijón, Madrid, Artes Gráficas, 1921; Conferencias pronunciadas en el Ateneo de Madrid en conmemoración del nacimiento de Cánovas del Castillo, Madrid, Ateneo de Madrid, 1928; Cuestiones prácticas de Derecho Civil Español (Común y Foral) resueltas por la redacción de la Revista de Tribunales, Madrid, Editorial Góngora, 1935; Dictámenes del excelentísimo señor Don Francisco Bergamín, Madrid, Artes Gráficas Martorell, 1954, 2 vols.

 

Bibl.: N. Díaz de Escovar, Galería literaria malagueña: apuntes para un índice biográfico bibliográfico, relativos a escritores hijos de esta provincia, Málaga, Poch y Creixell, 1898; M. Sánchez de los Santos, Las Cortes españolas: las de 1910, Madrid, Tipografía de Antonio Marzo, 1910; M. Sánchez de los Santos, Las Cortes españolas: las de 1914, Madrid, Tipografía de Antonio Marzo, 1914; F. Cuenca Benet, Biblioteca de autores andaluces modernos y contemporáneos, La Habana, “Tipográfica Moderna” de Alfredo Dorrbecker, 1921-1925; J. Francos Rodríguez, Días de la Regencia. Recuerdos de los que fue, Madrid, 1922; Duque de Maura y M. Fernández Almagro, Por qué cayó Alfonso XIII. Evolución y disolución de los partidos históricos durante su reinado, Madrid, Ediciones Ambos Mundos, 1948; M. Fernández Almagro, Historia Política de la España Contemporánea, Madrid, Pegaso, 1956; C. Seco Serrano, Alfonso XIII y la crisis de la Restauración, Madrid, Rialp, 1979; A. Rull Sabater, Diccionario sucinto de ministros de Hacienda: siglos xix y xx, Madrid, Instituto de Estudios Fiscales, 1991; J. M. Cuenca Toribio y S. Miranda García, “Sociología de los ministros de la Restauración (1902-1931)”, en Revista de Estudios Políticos, 75 (1992); J. M. Cuenca Toribio y S. Miranda García, El poder y sus hombres. ¿Por quiénes hemos sido gobernados los españoles?, Madrid, Actas, 1998; C. Seco Serrano, Historia del conservadurismo español, Madrid, Temas de Hoy, 2000; M.ª J. Ramos Rovi, Andalucía en el Parlamento español (1876-1902), Córdoba, Publicaciones Obra Social y Cultural Cajasur-Universidad de Córdoba, 2000; C. Dardé, Alfonso XII, Madrid, Arlanza, 2001; J. M. Cuenca Toribio, La oratoria parlamentaria española. Una antología, Madrid, Boletín Oficial del Estado, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2002; J. M. Cuenca Toribio, Historia general de Andalucía, Córdoba, Editorial Almuzara, 2005.

 

María José Ramos Rovi