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Luis Alcalá-Zamora y Caracuel

Biografía

Alcalá-Zamora y Caracuel, Luis. Priego de Córdoba (Córdoba), 3.VIII.1832 – Manila (Filipinas), 12.V.1873. Militar, diputado y obispo.

Hijo de una acrisolada familia burguesa de la localidad, cursó filosofía en el Instituto Aguilar y Eslava de la vecina ciudad de Cabra. Finalizados sus estudios secundarios pasó a Madrid para estudiar Derecho, carrera que truncó apenas iniciada por la militar y eclesiástica.

Como alférez de un batallón de la Milicia Nacional intervino en la revolución de julio de 1854, pero fracasado este movimiento optó por el modesto hábito de sacerdote, que vistió en 1857 en apenas dos años de rápida formación.

Afiliado al partido liberal e identificado con la causa de Prim intervino como uno de sus principales confidentes en las intentonas revolucionarias de 1866, tratando de sublevar la brigada de Alcalá de Henares, la guarnición de Valencia y el Regimiento Fijo de Ceuta. Fracasadas todas ellas hubo de emigrar a París, desde donde sigue en contacto epistolar con el general Prim usando el seudónimo de Alcoriza. En 1868 regresa a España para atizar la revolución en Andalucía.

Se embarca con Prim en Cádiz en la fragata Zaragoza, y en calidad de capellán del cuartel general le acompaña hasta su triunfante entrada en Madrid. Tras el éxito fue nombrado en 1869 diputado por Montilla en las Cortes Constituyentes y en ellas vota la libertad de cultos con la sotana puesta. Asesinado Prim, se frustran las aspiraciones de su conspicuo colaborador, que, no obstante, se presenta en 1872 a diputado por el distrito de Priego, y gana la elección, aunque la junta de escrutinio proclama al candidato ministerial.

El 31 de julio, Amadeo I le nombra obispo de Cebú, en las islas Filipinas, sin el beneplácito de la Santa Sede. Pocos meses después embarca en Marsella, y arriba a su destino a principios de enero de 1873. El 12 de mayo de ese año fallece intempestivamente, al parecer envenenado, y en circunstancias no esclarecidas suficientemente, siendo enterrado en el cementerio de Quiapo. La esquela consignó entre sus condecoraciones la de Caballero Gran Cruz de la Real Orden Americana de Isabel la Católica, la del Santo Sepulcro de Jerusalén y la de la Corona de Italia.

 

Fuentes y bibl.: Archivo del Congreso de los Diputados, Serie documentación electoral, Exp. personal de ~, sign. 60, n.os 14 y 63, n.º 6.

V. Álvarez Villamil y R. Llopis, Cartas de conspiradores. La Revolución de septiembre, Madrid, Espasa Calpe, 1929, págs. 334-353; R. Olivar Betrand, Prim, Madrid, Tebas, 1975, pág. 431; M. Peláez del Rosal, “Prieguenses ilustres: L. Alcalá-Zamora y Caracuel”, en Revista Fuente del Rey (RFR), n.º 65 (1989), págs. 10-11; “Prieguenses ilustres: Don Luis Alcalá-Zamora 1832-1877), obispo de Cebú (Filipinas)”, en RFR, n.º 117 (1993), pág. 7; “Un prieguense muerto en extrañas circunstancias: D. Luis Alcalá Zamora y Caracuel, obispo electo de Cebú (Priego, 1832-Manila, 1873)”, en RFR, n.º 171 (1998), págs. 8-9 y 12-13.

 

Manuel Peláez del Rosal

 

 

 

 

 

 

 

 

Alcalá-Zamora y Caracuel, Luis. Priego de Córdoba (Córdoba), 3.VIII.1832 – Manila (Filipinas), 12.V.1873. Militar, diputado y obispo.

Hijo de una acrisolada familia burguesa de la localidad, cursó filosofía en el Instituto Aguilar y Eslava de la vecina ciudad de Cabra. Finalizados sus estudios secundarios pasó a Madrid para estudiar Derecho, carrera que truncó apenas iniciada por la militar y eclesiástica. Como alférez de un batallón de la Milicia Nacional intervino en la revolución de julio de 1854, pero fracasado este movimiento optó por el modesto hábito de sacerdote, que vistió en 1857 en apenas dos años de rápida formación. Afiliado al partido liberal e identificado con la causa de Prim intervino como uno de sus principales confidentes en las intentonas revolucionarias de 1866, tratando de sublevar la brigada de Alcalá de Henares, la guarnición de Valencia y el Regimiento Fijo de Ceuta. Fracasadas todas ellas hubo de emigrar a París, desde donde sigue en contacto epistolar con el general Prim usando el seudónimo de Alcoriza. En 1868 regresa a España para atizar la revolución en Andalucía. Se embarca con Prim en Cádiz en la fragata Zaragoza, y en calidad de capellán del cuartel general le acompaña hasta su triunfante entrada en Madrid. Tras el éxito fue nombrado en 1869 diputado por Montilla en las Cortes Constituyentes y en ellas vota la libertad de cultos con la sotana puesta. Asesinado Prim, se frustran las aspiraciones de su conspicuo colaborador, que no obstante, se presenta en 1872 a diputado por el distrito de Priego, y gana la elección, aunque la junta de escrutinio proclama al candidato ministerial. El 31 de julio, Amadeo I le nombra obispo de Cebú, en las islas Filipinas, sin el beneplácito de la Santa Sede. Pocos meses después embarca en Marsella, y arriba a su destino a principios de enero de 1873. El 12 de mayo de ese año fallece intempestivamente, al parecer envenenado, y en circunstancias no esclarecidas suficientemente, siendo enterrado en el cementerio de Quiapo. La esquela consignó entre sus condecoraciones la de Caballero Gran Cruz de la Real Orden Americana de Isabel la Católica, la del Santo Sepulcro de Jerusalén y la de la Corona de Italia.

Fuentes y bibl.: Archivo del Congreso de los Diputados, Serie documentación electoral, Expediente personal de ~, Sign. 60, n.º 14 y 63, n.º 6.

V. Álvarez Villamil-R. Llopis, Cartas de conspiradores. La Revolución de septiembre, Madrid, Espasa-Calpe, 1929, pags. 334-353; R. OlivaR Betrand, Prim, Madrid, ed. Tebas, 1975, pág. 431; M. Peláez del Rosal, Prieguenses ilustres: L. Alcalá-Zamora y Caracuel, en Rev. Fuente del Rey (RFR), 65 (1989), págs.10-11; Prieguenses ilustres: Don Luis Alcalá-Zamora 1832-1877), obispo de Cebú (Filipinas), en RFR, 117 (1993), pág. 7; Un prieguense muerto en extrañas circunstancias: D. Luis Alcalá Zamora y Caracuel, obispo electo de Cebú (Priego, 1832- Manila, 1873), RFR, 171, (1998), pág. 8-9 y 12-13.

Manuel Peláez del Rosal