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Horace William Sandars

Biografía

Sandars, Horace William. Londres (Reino Unido), 26.I.1852 – 22.II.1922. Ingeniero de Minas, arqueólogo.

Horace Sandars vino a España para trabajar en la New Centenillo Silver Lead Mines Co. Ltd, que tuvo su sede central en Linares además de una oficina en Londres. La compañía había sido establecida en 1886 por la familia británica Haselden residentes en Linares, pero en 1898 se reorganizó con nuevos accionistas franceses y españoles, además de los británicos, transformó su nombre y comenzó a operar en La Carolina y sus alrededores, especialmente en Centenillo (Baños de la Encina), en busca de nuevos yacimientos. En esta segunda etapa es cuando Sandars debió de incorporarse a la sociedad.

Desde su llegada comenzó a interesarse por la arqueología de la zona y ya en 1901 remitió a la Real Academia de la Historia un informe sobre una inscripción romana de Baños de la Encina, que amplió en 1902 en un extenso informe sobre varias antigüedades de la zona y, en 1904, publicó un trabajo sobre la minería romana en la Bética. El artículo apareció en la revista Archaeologia, órgano de difusión de los trabajos de la Society of Antiquaries of London, a la que Sandars pertenecía, aunque no se sabe desde cuándo.

En el curso de las exploraciones mineras en el entorno del Collado de los Jardines descubrió un santuario ibérico en 1905, en el que recogió una cantidad considerable de exvotos ibéricos de bronce, que dio a conocer en una memoria presentada a la Sociedad de Anticuarios que fue publicada en 1906. El trabajo tuvo una gran repercusión para el conocimiento de la Cultura Ibérica, ya que, aunque se conocían algunos ejemplares de estos exvotos, nunca se habían hallado en un santuario, que era además el primero que se excavaba en España. El hallazgo, además, contribuyó a reafirmar la personalidad de la plástica ibérica y de su cultura. Asimismo, este fue el primer trabajo que se publicó en inglés sobre la Cultura Ibérica lo que contribuyó a su conocimiento entre los arqueólogos anglosajones, pues apenas era conocido.

Por todo ello Sandars fue elegido académico correspondiente en Londres de la Real Academia de la Historia el 22 de diciembre de 1905. En los años siguientes escribió algunos trabajos sobre la minería antigua, así como sobre varios hallazgos numismáticos en la Alta Andalucía en colaboración con George Hill, conservador de numismática del Museo Británico.

En 1913 vio la luz el segundo de sus mejores trabajos que dedicó al armamento ibérico, una de las más brillantes monografías sobre esta materia que se escribieron en el siglo xx y que apenas ha sido superada hace algunos años. La memoria fue publicada también en inglés en la revista de la Sociedad de Anticuarios de Londres, pero existe una versión castellana traducida por su hija Carlota Remfry de Kidd. Tanto por este trabajo como por el de los ex-votos citado más arriba, Sandars está considerado como uno de los pioneros de la arqueología protohistórica en España, de cuyos avances e investigaciones informaba puntualmente a la Sociedad de Anticuarios de Londres. Un año antes había publicado una monografía bilingüe inglés-castellano sobre la llamada Puente Quebrada en el río Guadalimar, un puente construido con muchos restos de las ruinas de Cástulo que ya había estudiado Manuel de Góngora en 1859 en una memoria que fue premiada por la Real Academia de la Historia, pero que quedó inédita, y Sandars la publicó junto a su estudio pues quiso que fuera continuación de aquél.

Continuó Sandars prácticamente hasta la fecha de su fallecimiento, que coincide con la liquidación de la empresa para la que trabajaba, que pasó a convertirse en una empresa española con el nombre de Minas del Centenillo S. A., investigando sobre las antigüedades de la zona y remitiendo nuevos informes arqueológicos que fueron publicados en el Boletín de la Real Academia de la Historia y otros en Archaeologia, entre los que merece ser destacado el del tesoro ibérico hallado en Mogón (Jaén).

Se distinguió también Horace Sandars por los importantes donativos que efectuó al Museo Arqueológico Nacional, entre 1902 y 1917, especialmente una colección de exvotos ibéricos, el tesoro de Mogón, así como algunos fragmentos arquitectónicos ibéricos, entonces prácticamente desconocidos, además de inscripciones, monedas y otros objetos romanos, procedentes en su mayor parte de la provincia de Jaén. También donó algunas piezas al Museo de Jaén y a la Hispanic Society of America. Por este rasgo de generosidad se le concedió la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII, reconocimiento al que se quiso sumar la Real Academia de la Historia nombrándole académico honorario el 17 de marzo de 1916.

 

Obras de ~: Memoria sobre inscripciones halladas en Jaén y la Puente Quebrada, Londres, 11 de enero de 1902 (en Archivo de la Real Academia de la Historia, ms. 9/7581); “The Linares bas-relief and mining operations in Betica”, en Archaeologia, 59 (1904-1905), págs. 311-332; “Notes sur un depôt de monnaies romaines découvert en Espagne (province de Jaen) en 1903”, en Revue Numismatique, IX (1905), págs. 396-405; “Un centro de culto ante-romano en el Sur de España”, en Ateneo, IV (1906); “Pre-Roman Bronze Votive Offerings from Despeñaperros, in the Sierra Morena, Spain”, en Archaeologia, 60 (1906), págs. 69-92; “On the use of the Deer-Horn Pick in the Mining operations of the Ancients”, en Archaeologia, 62 (1911), págs. 101-124; con G. F. Hill, “Coins from the neighbourhood of a Roman mine in southern Spain”, en The Journal of Roman Studies, I (1911), págs. 100-106; con G. F. Hill, “Notes a find of roman republican silver coins and of ornaments from the Centenillo Mine, Sierra Morena”, en Numismatic Chronicle, XII (1912); Note on the Puente Quebrada on the Guadalquivir river, near Linares, province of Jaen (Spain) / Notas sobre la Puente quebrada del río Guadalimar, cerca de Linares, provincia de Jaén, Madrid, 1912; “The Weapons of the Iberians”, en Archaeologia, 64 (1913), págs. 205-294; “False Iberian Weapons and other forged antiquities from Spain”, en Proceedings of the Society of Antiquaries, XXV (1913), págs. 68- 77; Joyas ibero-romanas halladas en Mogón, cerca de Villacarrillo, en la provincia de Jaén: Apuntes, Jaén, 1914; “Nota sobre las ‘piedras letreras’ que se encuentran en la Sierra Morena, al poniente de Baños de la Encina, en la provincia de Jaén”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, LXIV (1914), págs. 596-600; “Apuntes sobre el hallazgo de una inscripción sepulcral romana cerca de las minas del El Centenillo, en Sierra Morena”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, LXXIX (1921), págs. 275- 280; “Apuntes sobre la apelidada ‘Mina de Plata’, próxima a Baeza, en la provincia de Jaén”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, LXXXIV (1924), págs.123-145; “Apuntes sobre un tesoro de denarios romanos hallado en Sierra Morena, en el Sur de España”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, LXXXIV (1924), págs. 489-498.

 

Bibl.: Barón de la Vega de Hoz, “The weapons of the iberians, by Horace Sandars. Versión castellana, por Carlota Remfry de Kidd”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, LXIV (1914), págs. 600-612; J. R. Mélida, “Don Horacio Sandars”, en Boletín de Real Academia de la Historia, LXXXI (1922), págs. 314-316.

 

Jorge Maier Allende