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José Banús Masdeu

Biografía

Banús Masdeu, José. La Masó (Tarragona), 30.I.1906 – Madrid, 20.IX.1984. Empresario de la construcción.

Nieto e hijo de unos modestos empresarios del sector de la construcción, comenzó muy joven a trabajar en el negocio familiar. Abandonó los estudios al terminar el bachillerato elemental. En 1935, creó una sociedad con su hermano Juan que, tras la Guerra Civil, consiguió uno de los contratos de construcción del Valle de los Caídos, el monumento conmemorativo de la victoria de los sublevados el 18 de julio de 1936. Era el inicio de la carrera empresarial que le llevó a convertirse en “el constructor del franquismo”. En ella tuvieron una importante participación los vencidos, presos que para redimir sus condenas trabajaron en muchas de sus obras. En agosto de 1970, mientras se inauguraba Puerto Banús, en Marbella, más de un centenar de presos abandonaban las obras de la lujosa urbanización que José Banús construía en la colonia de Mirasierra, a las afueras de Madrid. Era el último destacamento penal dependiente del Patronato Central para la Redención de Penas por el Trabajo con el que Banús tuvo una larga relación.

En 1948, cambió las obras públicas por la construcción de viviendas; las primeras en el madrileño barrio de la Concepción; después, otras en los barrios de Simancas (1957), Villamil (1959) o San José de Valderas (1960). Pronto dio un nuevo paso en su estrategia empresarial y pasó a realizar grandes promociones para satisfacer las demandas de la clase media y de los emigrantes que acudían sin cesar a las ciudades. Eran viviendas de cincuenta metros en las llamadas “ciudades-dormitorios”, caracterizadas por sus grandes bloques- hormigueros, como las del barrio del Pilar, también en Madrid —llamado así en honor de su esposa María del Pilar Calvo Sánchez de León—, un emblemático barrio en el que, décadas más tarde, cuando el régimen franquista se consumía, la construcción del centro comercial La Vaguada le supuso otro gran negocio: una inversión de menos de medio millón de pesetas generó beneficios de más de quinientos. Pero los tiempos habían cambiado y el movimiento vecinal no sólo dificultó su construcción, sino que lo convirtió en un símbolo.

Desde antes, entre 1969 y 1982, Banús comenzó a fijarse en quienes solicitaban viviendas de mayores pretensiones o buscaban una segunda habitación. Así nacieron proyectos como el de Tres Cantos o urbanizaciones como la de La Jarosa de la Sierra. Fue una frenética actividad que pronto se extendió hacia otro grupo en expansión, el del cada vez más numeroso turismo que visitaba España atraído por sus bajos precios y sus muchas horas de sol. Se fijó entonces en el litoral andaluz y en el término municipal de Marbella.

Mostró al general Franco el proyecto que bullía en su mente, la creación de un puerto deportivo de lujo. Recibió una concesión administrativa de los terrenos costeros por noventa y nueve años. Pocos meses después comenzaba la construcción de Puerto Banús. Había dado el gran salto y se había convertido en el promotor de un nuevo Saint-Tropez. Los más exquisitos magnates, como los navieros Onassis y Niarchos, el Aga-Khan o los príncipes de Mónaco, incluyeron Puerto Banús en sus escalas. Por él pasaron también jefes de Estado, estrellas de cine y millonarios de todos los países europeos. Al éxito del puerto le siguieron otras inversiones hoteleras y de ocio. Todo un emporio de lujo en el que los restaurantes más selectos convivían con las tiendas más lujosas y donde una noche actuaba Liza Minnelli y otra, Montserrat Caballé.

Tras la muerte del general Franco, el paisaje de Puerto Banús comenzó a masificarse. Los restaurantes de lujo comenzaron a compartir espacio con las pizzerías, y los modelos de Balenciaga con las alpargatas. El propio Banús sufrió dificultades, unas de tipo económico y otras de carácter político. Tuvo que vender parte del imperio, el casino, los hoteles, los locales comerciales. Quienes los compraban eran los nuevos “Midas” de la zona: los jeques y reyes árabes con los bolsillos llenos de dólares provenientes del negocio del petróleo. Una nueva época comenzaba. Ahora eran otros quienes hacían los grandes negocios basados en la especulación y en los buenos contactos. Banús se defendió como pudo, aunque no pudo evitar la crisis y la quiebra.

En septiembre de 1984 fue ingresado en la clínica madrileña La Luz, donde falleció. Dejó viuda, María del Pilar Calvo, y una hija, Josefina, fruto de otra relación reconocida póstumamente. Su fallecimiento pasó casi desapercibido. La trayectoria de un empresario tan vinculado al régimen franquista quedó sepultada en el olvido. Mucha mayor cobertura mediática tuvo la muerte del torero Francisco Rivera, Paquirri, tras su cogida en Pozoblanco unos días después.

 

Bibl.: D. Sueiro, La verdadera historia de El Valle de los Caídos, Madrid, Sedmay, 1976; E. Torres (dir.), Los 100 empresarios españoles del siglo XX, Madrid, LID-Círculo de Empresarios, 2000; M. Sánchez Soler, Ricos por la patria, Barcelona, Plaza y Janés, 2001; I. Lafuente, Esclavos por la patria. La explotación de los presos bajo el franquismo, Madrid, Temas de Hoy, 2002.

 

José Luis Gutiérrez Molina