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Julián Sanz Ibáñez

Biografía

Sanz Ibáñez, Julián. Zaragoza, 20.III.1904 – 13.VIII.1963. Médico, catedrático, patólogo Estudió la carrera en la Facultad de Medicina de Zaragoza, siendo alumno interno por oposición de Histología y Anatomía Patológica con Ramón Vinós.

Premio extraordinario en la licenciatura, fue pensionado en 1929 por la Facultad de Medicina de Zaragoza para trabajar en Berlín en el Keiser Wilhem Institut con Albert Fischer sobre cultivos de tejidos. A su vuelta en 1930 se incorporó al Instituto Cajal donde puso en marcha las técnicas de cultivo de tejidos que había aprendido. En ese momento fue nombrado becario de la Junta de Ampliación de Estudios en dicho Instituto y puede considerársele el último discípulo de Santiago Ramón y Cajal. Sus investigaciones sobre cultivos de tejidos comenzaron a dar frutos inmediatos y como consecuencia de ello realizó su tesis doctoral sobre Modificaciones del aparato de Golgi en cultivo de tejidos que leyó y defendió en 1931, obteniendo el título de doctor con la máxima calificación. En 1932 fue de nuevo a Alemania, esta vez pensionado en Viena por la Junta de Ampliación de Estudios, para trabajar en el Neurologisches Institut con Otto Marburg, haciéndolo en el campo de las alteraciones del sistema nervioso. A su regreso, su maestro Santiago Ramón y Cajal, le propuso y nombró profesor del Instituto Cajal, siendo nombrado en 1932 ayudante temporal de Histología en la Facultad de Medicina, y en 1934 profesor auxiliar, por oposición, de Histología de la Facultad de Medicina de Madrid. Decidido a hacer carrera universitaria, sin embargo, la Guerra Civil interrumpió su trayectoria momentáneamente.

En 1940 fue nombrado secretario del Instituto Cajal y encargado de la Cátedra de Histología, Histoquímica Normales y Anatomía Patológica de la Facultad de Medicina de Madrid. Ese mismo año obtuvo la Cátedra de Histología y Anatomía Patológica de la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela, pasando a los pocos meses a la de Valencia por concurso de traslado. En 1944, por oposición, ganó la Cátedra de igual denominación de la Facultad de Medicina de Madrid. Previamente en 1941 había ingresado en el Cuerpo de Sanidad Nacional.

Entre sus aportaciones, destacan sus estudios sobre poliomielitis experimental. Montó y aisló por primera vez distintas cepas del virus de la poliomielitis, que inoculó a conejos, monos y chimpancés para estudiar las alteraciones del sistema nervioso periférico y la sinapsis muscular. Demostró la importancia que tenía en la evolución del proceso paralítico la lesión mioneural.

Fueron además de especial interés sus investigaciones sobre la rickettsia prowazeki en la membrana vitelina del embrión de pollo, sobre la poliomielitis del lirón, la producción experimental del sarcoma en el ratón y la purificación química del virus de la poliomielitis. Creó una magnífica escuela de la que salieron multitud de patólogos bien preparados, ya que las posibilidades que éstos tenían eran inmensas, pues su maestro los podía rotar por los diferentes lugares en los que tenía responsabilidades.

Por ello, la formación que recibían era muy importante y no comparable a la que tenía lugar en otras facultades. Entre sus discípulos cabe destacar entre otros a Alfredo Carrato Ibáñez, Luis Zamorano Sanabra, Ángel Valle Jiménez y Enrique Bráñez Cepero.

Otra contribución importante fue su labor en la lucha contra el cáncer. Fue nombrado en 1947 director del Instituto Nacional de Cáncer, siendo fundador y promotor de la Asociación Nacional del Cáncer.

La labor que desarrolló en dicha institución fue de importancia no sólo en cuanto a organización, sino a la puesta en marcha, entre otras muchas acciones, de un importante laboratorio de investigación del cual salieron contribuciones de mucho valor. En 1949 fue nombrado director del Instituto Cajal en el que permaneció hasta el año 1954. Formó parte también del Comité Internacional de nomenclatura de tumores.

Gran publicista, escribió multitud de artículos científicos en revistas nacionales e internacionales. Destacan sus libros Anatomía Patológica General y Lecciones de Anatomía Patológica Especial, ambas muy usadas no sólo por los estudiantes sino por muchos médicos.

Los libros Tumores intracraneales —publicado con la colaboración del neurocirujano Sixto Obrador Alcalde— y Radioisótopos y tumores cerebrales —también con Sixto Obrador y Severino Pérez Modrego, experto en el manejo de los radioisótopos— fueron libros más dedicados a los especialistas en neurocirugía y anatomía patológica que también tuvieron una gran acogida. De sus otras muchas publicaciones, caben resaltar las dedicadas a la poliomielitis experimental profundizando en la epidemiología y patogenia de la enfermedad, así como su gran número de contribuciones sobre los tumores del sistema nervioso central, los cuales los clasificó a la vez que propuso nuevas formas de tratamiento para este tipo de neoformaciones.

De valor fueron también sus aportaciones al cultivo in vitro de células con virus vacunal, así como el ciclo evolutivo del producto de secreción en las células cultivadas in vitro.

Fue uno de los fundadores de la Sociedad Española de Anatomía Patológica, que con su apoyo e impulso se consolidó rápidamente. Fue miembro correspondiente de la Real Academia de Medicina de Zaragoza y Barcelona y miembro de la Real Academia Pontificia de Roma. Perteneció al Consejo Superior de Investigaciones Científicas realizando una gran labor en la organización de la investigación ante todo en los temas relacionados con el cáncer. Obtuvo el premio Martínez Molina de la Real Academia y el Francisco Franco de Ciencias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Fue miembro del Comité de Redacción de la revista Acta Cancerológica, revista en su día con mucho impacto entre la clase médica española. Recibió diversas distinciones, entre ellas, la Encomienda con placa de Alfonso X el Sabio, comendador de la Orden de Sanidad y Medalla de Oro de la Cruz Roja.

Su prestigio científico y social fue importante, siendo reconocido en todos los foros como figura importante sobre todo en el área de la cancerología. En 1952 ingresó como académico de número en la Real Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales con su discurso Virus y Cáncer. Años después, en 1960, ingresó también como académico de número, en la Real Academia Nacional de Medicina con el discurso Los procesos inmunológicos en el Cáncer, entrando en el sillón número 40, que previamente había ocupado Jorge Francisco Tello Muñoz, contestando a su discurso Obdulio Fernández y Rodríguez.

 

Obras de ~: Poliomielitis experimental, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1943; Nuevas adquisiciones sobre poliomielitis, Dirección General de Sanidad, Madrid, 1946; Biología de los Virus, Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Madrid, 1952; Anatomía Patológica General, Madrid, Sociedad Anónima Española de Traductores y Autores, 1954; con S. Obrador, Tumores intracraneales, Madrid, Paz Montalvo, 1955; con S. Obrador y S. Pérez Modrego, Radioisótopos y tumores cerebrales (V Congreso Nacional de la Asociación Española de Neuropsiquiatría), Madrid, Paz Montalvo, 1957; Lecciones de Anatomía Patológica Especial, Madrid, Sociedad Anónima Española de Traductores y Autores, 1958; Epidemiología de la poliomielitis, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, Talleres “La Editorial”, 1958; “Contribución al conocimiento del componente nervioso de la pared del estómago en el carcinoma gástrico”, en Trabajos del Instituto Cajal de Investigaciones Biológicas, 53 (1961), págs. 171-184.

 

Bibl.: G. Marañón, Contestación al discurso de ingreso del Excmo. Sr. D. Julián Sanz Ibáñez en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Madrid, Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 7 de mayo de 1952; D. Mezquita Moreno, “Sesión necrológica en memoria del Excmo. Sr. D. Julián Sanz Ibáñez”, en Anales de la Real Academia Nacional de Medicina, 1963, págs. 513-519; R. González Santander, “Julián San Ibáñez”, en La Escuela Española de Histología. (1873-1950), vol. 3, Madrid, Universidad de Alcalá de Henares, 1998, págs. 200-207; M. Díaz-Rubio, 100 médicos españoles del siglo xx, Madrid, You & Us, S.A., 2000.

 

Manuel Díaz-Rubio García