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Rafael Sánchez Mazas

Biografía

Sánchez Mazas, Rafael. * * *, Persiles. Madrid, 18.II.1894 – 17.X.1966. Escritor y político.

Aunque madrileño por nacimiento, la prematura muerte de su padre en 1894, Máximo Sánchez Hernández, lo vinculó íntimamente a Bilbao, de donde era oriunda su madre, Rosario Mazas Orbegozo, y donde transcurrió su infancia y adolescencia en estrecha relación con su familia materna. Esta etapa de su vida será recreada insistentemente en su obra.

En 1910 regresó a su ciudad natal para estudiar la carrera de Derecho, que finalizó en el Real Colegio de Estudios Superiores de María Cristina en El Escorial. Allí conoció e hizo amistad con Juan Ignacio Luca de Tena —encuentro que sería determinante en su biografía— y allí comenzó a destacar como escritor publicando en la revista estudiantil Nueva Etapa sus poemas, relatos y artículos.

Concluidos sus estudios universitarios (1916), volvió a Bilbao. Durante estos años, decisivos en su formación estética e ideológica, participó en la revista bilbaína Hermes (1917-1922), publicación que simbolizó el ímpetu cultural de la ciudad. En el café Lyon d’Or asistía a la tertulia españolista presidida por Pedro Eguillor. En aquellas veladas, se trataban cuestiones literarias y políticas manteniendo siempre posturas unitaristas españolas frente al secesionismo vasco. Entre los contertulios destacaba la figura de Ramón de Basterra, poeta y diplomático bilbaíno, creador de la llamada Escuela Romana del Pirineo, nombre con el que bautizó al grupo de amigos que formaban Rafael Sánchez Mazas, Pedro Eguillor, Fernando de la Quadra Salcedo, Pedro Mourlane Michelena, Esteban Calle Iturrino, José María Salaverría y Joaquín de Zuazagoitia. Varios de los postulados de esta formación —creada a semejanza de la Ècole Romane iniciada en Francia por Jean Morèas— han sido señalados como precedentes ideológicos del fascismo hispano: identificación con la cultura romana, defensa de la catolicidad como unidad política y cultural, nacionalismo exaltado, imperialismo y misión rectora de una selecta minoría.

En Bilbao, publicó Sánchez Mazas su primer relato, Pequeñas memorias de Tarín, recreación de la niñez y adolescencia, nutrida de elementos autobiográficos y circunstanciada en Bilbao y sus alrededores, y su primer y único libro de poemas: XV sonetos para XV esculturas de Moisés de Huerta. El resto de su producción poética quedó dispersa en diarios y revistas.

A lo largo de esta etapa, se distinguió también como asiduo colaborador de la prensa diaria (El Pueblo Vasco, ABC, El Sol) con artículos y crónicas centrados en la vida bilbaína. En septiembre de 1921 fue enviado por El Pueblo Vasco como corresponsal de guerra a Marruecos. Sus crónicas, en las que defendía apasionada y patrióticamente la causa española, merecieron el Premio Fundación Castillo de Chirel (1922).

Posteriormente, Juan Ignacio Luca de Tena lo envió a Roma como corresponsal del diario ABC. Este período (1922-1929) será de capital importancia: durante él, fue testigo de la subida al poder del fascismo, por el que demostró especial interés; además, le descubrió, y a la vez le confirmó, uno de los temas principales de su obra, la cultura italiana. Junto a las crónicas en las que analizaba los distintos acontecimientos de la política italiana e internacional, Sánchez Mazas envió al periódico innumerables artículos sobre las ciudades italianas, la arquitectura, pintura y literatura del Renacimiento, sus escritores políticos o las huellas de la España imperial. Son artículos digresivos, divagatorios, evocadores, salpicados de referencias, clásicas e italianizantes, que convierten lo escrito en paisaje de cultura y que caracterizan su prosa periodística.

También en Roma contrajo matrimonio en 1925 con la italiana Liliana Ferlosio Vitali y nacieron sus dos primeros hijos: Miguel y Rafael Sánchez Ferlosio.

En 1929 regresó a España y se instaló en Madrid, participando intensamente en la agitada vida social, cultural, literaria y política de la década de 1930, en la que era ya un escritor reconocido, un poeta apreciado y una firma prestigiosa del periodismo (El Sol, ABC, Acción Española, Cruz y Raya). Pesaba también su experiencia italiana como testigo del fascismo y muchos reconocían en él una certera autoridad intelectual. En 1931 publicó, bajo el seudónimo de Persiles, España- Vaticano, un extenso ensayo dialogado sobre política religiosa que provocó grandes controversias. Junto al seudónimo de Persiles, Sánchez Mazas utilizó con frecuencia el de los tres asteriscos (***).

En Madrid conoció y estableció íntima amistad con José Antonio Primo de Rivera, con el que participó en la fundación de Falange Española. Sánchez Mazas sería el principal artífice de la retórica y simbología falangistas.

Al iniciarse la Guerra Civil y tras diversos avatares, se refugió en la Embajada de Chile en Madrid, donde elaboró la novela Rosa Krüger (publicada póstumamente), relato alegórico que narra con eficacia novelesca el recorrido físico y moral del protagonista en busca de la mujer amada. Más tarde emprendió la huida con la intención de alcanzar la frontera, pero en Barcelona fue detenido y encarcelado. A finales de enero de 1939, se le trasladó al Monasterio de Santa María del Collell, habilitado como cárcel, y pocos días después, ante el avance de las tropas franquistas, fue conducido junto con otros presos al interior de un bosque cercano, donde serían fusilados. Sin embargo, Sánchez Mazas, internándose en el bosque, consiguió escapar y esconderse hasta la llegada de las denominadas tropas “nacionales”. Estos hechos fueron recreados literariamente en la novela Soldados de Salamina (2001), de Javier Cercas, llevada al cine por David Trueba en 2003.

Tras su liberación, Sánchez Mazas se incorporó a las instancias políticas del régimen victorioso: Consejero Nacional de Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (FET de las JONS), vicepresidente de su Junta Política y ministro sin cartera (1939-1940). De nuevo, pluma prestigiosa del diario ABC, donde firmó con sus conocidos tres asteriscos, y del diario Arriba, fue elegido miembro de la Real Academia Española el 1 de febrero de 1940. Sin embargo, nunca llegó a leer su discurso de ingreso.

A mediados de la década de 1940, comenzó a abandonar su activa vida política, no obstante lo cual publicó en 1957 Fundación, Hermandad y Destino, recopilación de sus textos políticos escritos entre 1933 y 1936. Progresivamente, fue recluyéndose en su mundo de escritor, a lo que contribuyó una cuantiosa herencia de la familia paterna (oriunda de Extremadura y con la que sus relaciones fueron siempre difíciles), que entre otros bienes incluía el palacio y la casona de Coria, los cuales desempeñaron desde entonces un papel importante en su vida y en su obra.

Durante la década de 1950, culminó su obra literaria con la publicación de distintos libros, el más célebre es La vida nueva de Pedrito de Andía, novela que le confirmó definitivamente como narrador y que fue saludada como camino alternativo a la moda tremendista. El protagonista, un muchacho vascongado de buena familia, relata la etapa final de su adolescencia. En 1956 publicó una de sus obras más representativas: Las aguas de Arbeloa y otras cuestiones, libro misceláneo que recoge distintas prosas breves del autor (relatos, artículos, fábulas, diálogos). A través de la multiplicidad de “cuestiones”, aparecen y reaparecen sus temas de siempre: historia, pintura, astrología, literatura, relojería, botánica o juguetería mecánica. En el volumen se encuentran también reunidas las distintas inspiraciones del autor, en un recorrido por su geografía biográfica: Bilbao, Madrid, El Escorial, Italia, La Rioja y Coria.

Bilbao, su historia y la evocación nostálgica de su intrahistoria local, permanece como necesidad expresiva, reafirmando su condición de “bilbaino”, en Vaga memoria de Cien Años y Apología de la Historia civil de Bilbao.

Rafael Sánchez Mazas murió en su domicilio de Madrid la noche del 17 de octubre de 1966. Sus contemporáneos elogiaron su figura y la calidad innegable de su obra. En estas valoraciones, tanto como en otras posteriores, se han confundido con frecuencia consideraciones políticas y literarias.

 

Obras de ~: Pequeñas memorias de Tarín, Bilbao, Garmendia y Viciola, 1915; XV sonetos de Rafael Sánchez Mazas para XV esculturas de Moisés de Huerta, Bilbao, Lux, 1917; “Algunas imágenes del Renacimiento y del Imperio”, en Boletín de la Biblioteca Menéndez y Pelayo (Santander), año IX, n.º 1 (eneromarzo de 1927), págs. 47-71; “La famosa noche de Robinsón en Pamplona”, en Revista Internacional de Estudios Vascos, XX (1929), págs. 433-448; La política religiosa. España-Vaticano. Encuentros con el Capuchino, Madrid, Signo, 1932; “Siete escolios a la Pastoral”, en Cruz y Raya, n.º 5 (15 de agosto de 1933), págs. 143-160; “Algarotti, pero no todo”, suplemento de Cruz y Raya, n.º 35 (febrero de 1936); “Vaga memoria de Cien Años”, suplemento literario de Vértice (febrero de 1940); Cuatro lances de boda, Barcelona, Montaner y Simón, 1951; La vida nueva de Pedrito de Andía, Madrid, Plenitud, 1951; Las tres edades de la política, Madrid, Ateneo, 1955; “Introducción”, en Diccionario Geográfico de España, vol I, Madrid, Ediciones del Movimiento, 1956, págs. IX-LXIII; Las aguas de Arbeloa y otras cuestiones, Madrid, Samarán Ediciones, 1956; Apología de la Historia Civil de Bilbao, en el Libro del Centenario del Banco de Bilbao, 1957 (2.ª ed. Bilbao, Biblioteca Vascongada Villar, 1969); Fundación, Hermandad y Destino, Madrid, Ediciones del Movimiento, 1957; Sonetos de un verano antiguo y otros poemas, Barcelona, Llibres de Sinera, 1971; Las terceras de ABC, Madrid, Prensa Española, 1977; Rosa Krüger, Madrid, Trieste, 1984; Poesías, ed. y prólogo de A. Trapiello, Granada, Comares, 1990; Vaga memoria de Cien Años y otros papeles, introd. de A. Trapiello, epílogo de E. Ybarra, Bilbao, Ediciones El Tilo, 1993.

 

Bibl.: C. González Ruano, Las palabras quedan (conversaciones), Madrid, Afrodisio Aguado, 1957, págs. 165-170; D. Santos, Generaciones Juntas, Madrid, Bullón, 1962, págs. 281-285; J. I. Luca de Tena, Semblanza literaria y sentimental de Rafael Sánchez Mazas, Madrid, Prensa Española, 1966; VV. AA., “Semblanzas del apologista”, en Apología de Bilbao, de Rafael Sánchez Mazas, Bilbao, Biblioteca Vascongada Villar, 1969, págs. 17-129; J. de Entrambasaguas, Las mejores novelas contemporáneas, t. XII (1950-1954), Barcelona, Planeta, 1971, págs. 229-256; J. C. Mainer, Falange y Literatura, Barcelona, Labor, 1971; J. I. Luca de Tena, Mis amigos muertos, Barcelona, Planeta, 1972, págs. 295-300; J. M. de Areilza, Así los he visto, Barcelona, Planeta, 1974, págs. 45- 59; G. Morán, Los españoles que dejaron de serlo: Euskadi, 1937-1981, Barcelona, Planeta, 1982; E. Ybarra, “Una visita al mundo de Sánchez Mazas con motivo de Rosa Krüger (IV)”, en El Correo Español-El Pueblo Vasco, 15-19 de octubre de 1985; J. Rodríguez Puértolas, Literatura fascista española, Madrid, Akal, 1986; A. Trapiello, Clásicos de traje gris, Albacete, Ediciones de la Diputación, 1990, págs. 335-371; Las armas y las letras: literatura y guerra civil, Barcelona, Planeta, 1994; M. Carbajosa, La prosa del 27: Rafael Sánchez Mazas, tesis doctoral, Madrid, Universidad Complutense, 1995 (inéd.); M. y P. Carbajosa Pérez, La corte literaria de José Antonio: la primera generación cultural de la Falange, Barcelona, Crítica, 2003.

 

Mónica Carbajosa Pérez