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Antonio Castilla López

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Biografía

Castilla López, Antonio. Jerez de la Frontera (Cádiz), 12.I.1886 – Madrid, 30.IV.1965. Telegrafista, ingeniero, investigador y empresario.

Realizó sus primeros estudios en el instituto en su ciudad natal. Entró en contacto con el radiotelegrafista Matías Balsera destinado en El Puerto de Santa María (Cádiz), quien logró convencerlo sobre su ingreso en el Cuerpo de Radiotelegrafistas del Estado, lo que se verificó el 13 de enero de 1904, y fue destinado a Cádiz. Compartieron, así, conocimientos durante varios años. El 23 de enero de 1907, Castilla fue destinado a Madrid, donde se matriculó en la Escuela de Ingenieros Industriales. Allí se encontró nuevamente con Balsera, quien con gran éxito había realizado unas pruebas de torpedos teledirigidos; colaboró y aprendió con Balsera. En octubre del mismo año fue destinado a Barcelona, cuya estancia desde octubre de 1907 a mayo de 1916, le proporcionó un buen entorno técnico, que le permitió realizar estudios y pruebas de Telegrafía sin Hilos (TSH), tecnología matriz de la actual radiodifusión. Pronunció conferencias en la Universidad de Barcelona en 1911 y 1914 sobre los avances de la radio. El 5 de septiembre de 1916, y bajo petición expresa de Castilla, se le concedió licencia ilimitada por la Dirección General de Telecomunicaciones, trasladándose a Nueva York, donde trabajó en los laboratorios del físico De Forest, considerado el padre de la radiodifusión en competencia con Marconi. De Forest inventó la válvula de tres electrodos, tríodo, que bautizó con el nombre de Audión, y que hizo posible la telefonía inalámbrica a largas distancias. Castilla obtuvoel título de ingeniero en radioelectricidad en Estados Unidos.

El motivo de abandonar su carrera telegrafista fue su deseo de iniciar una aventura empresarial, pionera en España, de fabricación de equipos transmisores y receptores de radio, a la que denominó Compañía Ibérica de Telecomunicación, junto a los financieros vascos Rufino del Orbe y Morales, conde de Abásolo, y sus hermanos Luis y Enrique del Orbe. Esta entidad, bajo la dirección técnica de Antonio Castilla, fue la primera en España que estableció la industria de radio-electrónica, fabricando los primeros tubos electrónicos y los equipos de transmisores y receptores, en base a las patentes de su maestro De Forest. Los talleres estaban ubicados en el paseo del Rey de Madrid.

Antonio Castilla se había convertido en la primera y gran figura de la radio en España. En el mes de abril de 1918, fueron instalados equipos de transmisión fabricados por Castilla, en los buques de la Compañía Isleña Marítima, Rey Jaime I y Mallorca, el primero en viaje a Mallorca mantuvo perfecta comunicación con el puerto de Barcelona por telefonía sin hilos, siendo la primera vez que se realizaba en España.

Pronto se fabricaron e instalaron gran número de aparatos en los buques de la Marina Mercante y de Guerra. A partir de estos momentos comienzan los grandes éxitos de Antonio Castilla, como, por ejemplo, el logro —en el verano de 1918— de comunicar al rey Alfonso XIII desde su yate anclado en Santander con San Sebastián. En abril de 1920 dio Castilla unas conferencias en la Universidad de Valencia sobre la Física del Tubo Electrónico, y al final logró que el auditorio escuchara una transmisión de música y canto, emitido desde una emisora instalada en los alrededores de Valencia. Tal demostración es considerada como la primera emisión de radiodifusión en España y casi en el mundo.

Antonio Castilla había trabajado desde 1916 para el ejército y la administración española como responsable técnico y director de las tres emisoras radiotelegráficas oficiales. En este mismo año logró establecer la primera comunicación entre Madrid y El Pardo.

A través de su fábrica Compañía Ibérica de Telecomunicación en el año 1923 sacó al mercado, bajo la marca Iberia, los primeros receptores de radio de tecnología totalmente española. El hecho de que no existieran en España emisoras de radiodifusión obligaba a los poseedores de radios a sintonizar únicamente emisoras extranjeras. Por dicho motivo, Antonio Castilla decidió crear la primera emisora de radio española, bajo el nombre de Radio Ibérica. En septiembre de 1923, nació en Madrid Radio Ibérica, una emisora de quinientos vatios de potencia, la más potente en Europa, que emitía regularmente una programación musical y cultural e incluía mensajes comerciales de sus propios receptores. A partir de aquí se crearon nuevas emisoras, pero no empezaron a emitir hasta la aprobación del reglamento en junio de 1924. La primera licencia concedida en julio de 1924 fue a Radio Barcelona y con el indicativo de EAJ-1. Radio Ibérica, a pesar de ser la primera, por problemas burocráticos no presentó la solicitud hasta octubre de 1924, por lo que se le concedió el indicativo EAJ-6.

Ese mismo año, la Compañía se fusionó con Radiotelefonía Española, de capital hispano-francés, produciéndose graves disidencias entre Antonio Castilla y la nueva dirección técnica. A resultas de tales divergencias, Castilla abandonó la empresa.

Antonio Castilla continuó sus actividades investigadoras, técnicas y empresariales. Fue nombrado en 1924 presidente de la Asociación Radio Española, y a pesar de la fuerte competencia extranjera, ya introducida, y en un último intento de mantener su independencia, creó Radio Castilla EAJ-4, que inició sus emisiones el 19 de octubre de 1925, siendo inauguradas las instalaciones por su paisano y amigo el general Miguel Primo de Rivera. Posteriormente creó una sociedad, Patentes Castilla S.L., con la ayuda financiera de su también paisano el conde de los Andes, Francisco Moreno Zuleta (1881-1966), ministro de Economía que fue en los años 1928-1930 y de Hacienda en 1930. El objeto de la nueva empresa era la fabricación de válvulas y anuncios de neón, esto último supuso una novedad para el momento; la primera instalación realizada fue el anuncio de “Tío Pepe”, de la Bodega González-Byass, en la Puerta del Sol de Madrid, que todavía se conserva. También en la tecnología termoiónica, Antonio Castilla fue pionero en España.

Antonio Castilla, hombre de ciencia al que quizá le faltó formación empresarial —debido a la presión de las empresas multinacionales del sector y a los continuos desencuentros con sus socios— se vio obligado a dejar la actividad empresarial. El 29 de julio de 1928 ingresó como ingeniero en la empresa Standard Eléctrica y fue trasladado a París por razones de trabajo desde el 18 de diciembre de 1928 al 30 de septiembre de 1930. Volvió a España y permaneció en la misma empresa hasta el año 1962, fecha en la que causó baja a la edad de setenta y seis años. Dedicó toda su actividad a la investigación y desarrollo en el campo de las telecomunicaciones y creó nuevas patentes por las que consiguió reconocimiento internacional. En el año 2006 el Ayuntamiento de Jerez colocó una placa en su casa natal.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Familiar. Informaciones aportadas por M. Castilla Ruiz y M. Rodríguez Bernal.

Redacción, ABC (Sevilla), 12 de septiembre de 1961; A. Balsebre, Historia de la Radio en España, vol. I, Madrid, Cátedra, 2001; M. Fernández Sánchez, Los orígenes de la radio en España, Madrid, Fragua, 2006, 2 vols.; F. Reyero, Historia de la radio, Sevilla, Fundación Manuel Lara, 2006; F. Moyano Carmona, Industria Pionera de Telecomunicación en España años 20, tesis doctoral (inéd.).

 

Romualdo Rodríguez Almodóvar