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Beata Piedad de la Cruz

Biografía

Ortiz Real, Tomasa. Beata Piedad de la Cruz. Bocairente (Valencia), 12.XI.1842 – Alcantarilla (Murcia), 26.II.1916. Religiosa fundadora de las Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús, beata.

Sus padres se llamaban José Ortiz Belda y Tomasa Real López. El 14 de noviembre de 1842, en la parroquia de Bocairente se le administró el sacramento del bautismo, en el que recibió el nombre de Tomasa, que cambió por el de Piedad de la Cruz al iniciar la vida religiosa.

En mayo de 1852, hizo la primera comunión y el 29 de noviembre, el arzobispo de Valencia, Pablo García Abellá, le confirió el sacramento de la confirmación.

Pretendió, en vano, ingresar en varios institutos religiosos, en gran parte por las dificultades que presentaba la política antieclesiástica imperante en aquellos años. En 1878 ingresó en las Terciarias Carmelitas Misioneras en Barcelona, que abandonó tres años después por indicación de su director espiritual, Gualtero de Castro.

De 1881 a 1884, mientras discernía sobre el camino que tenía que tomar en su vida religiosa, residió en las Mercedarias de San Gervasio de Barcelona, aunque ya pensaba en fundar una Congregación religiosa.

Con la bendición del obispo de Barcelona, Jaime Catalá Alborsa (1835-1899), se dirigió a la huerta murciana, muy necesitada de atención religiosa. Se estableció, junto con tres compañeras, en Puebla de Soto, pequeño pueblo aledaño a Murcia, iniciando la vida como terciarias carmelitas, dedicándose a la educación de las niñas pobres y al cuidado de los obreros enfermos, tomando en esta ocasión el nombre de Piedad de la Cruz. En 1886 se abrió una nueva fundación en Caudete (Albacete) y un año después se estableció el noviciado y el gobierno de la Congregación en Alcantarilla, población cercana a Murcia.

En 1889 la comunidad de Caudete se constituyó en una congregación religiosa autónoma. Madre Piedad tuvo que volver a comenzar. Bajo la orientación del obispo de Cartagena, Tomás Bryán y Livermore (1824-1902), puso la congregación bajo la protección de san Francisco de Sales. Las religiosas se llamarían: Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús.

Poco a poco se fueron realizando progresos en el instituto, con su expansión numérica y geográfica, dedicado a la atención de los niños abandonados y a los ancianos pobres. Las primeras fundaciones se ubicaron en las zonas rurales, pero pronto se pasó a fundar a la misma capital de España.

Con los años la salud de Madre Piedad se fue resintiendo.

Tuvo que dejar la dirección de la Congregación y retirarse, enferma, a Alcantarilla.

El 22 de febrero de 1916 se agravó y unos días después, el 26 de dicho mes, fallecía. A su muerte dejaba trece fundaciones, con veinte comunidades y unas ciento veinticinco religiosas, dedicadas a la atención de los ancianos y enfermos, jóvenes obreras, huérfanos, alumnas pobres, párvulos y niños de cuna.

Fue solemnemente beatificada por el papa Juan Pablo II el 21 de marzo de 2004, con lo que se reconocía su figura clave en la Iglesia del ocaso del siglo xix y comienzos del xx, que alumbró con su santidad y con su aportación a la regeneración de la Iglesia y de la sociedad.

 

Bibl.: T. de J. Arribas López-Negrete, Vida de la Sierva de Dios, Madre Piedad de la Cruz Ortiz Real, Murcia, Sucesores de Nogués, 1948; A. Esteba Álvarez, Para ser santa nací, Murcia, 1980; Una decisiva experiencia mística de Tomasa Ortiz Real, Murcia, Sucesores de Nogués, 1988; Congregatio de causis sanctorum, Canonizationis servae Dei Pietatis a Cruce, in saeculo Tomasae Ortiz Real, Fundatrice Sororum Salesianarum a Sacro Corde Jesu. Positio super virtutibus et fama sanctitatis, Roma, Tipografía Guerra, 1992; Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús, Cien años de misericordia (1890-1990), Murcia, 1993; A. Llin Cháfer, Madre Piedad de la Cruz, testigo del amor de Jesucristo, Barcelona, Editorial Claret, 2004.

 

Arturo Llin Cháfer