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Bernardo Lecocq

Biografía

Lecocq, Bernardo. La Coruña, 10.II.1734 – Montevideo (Uruguay), 7.XII.1820. Ingeniero militar.

Era hijo de Pedro Lecocq, ingeniero militar, y de María Onesy, irlandesa. Ingresó en la carrera castrense en 1753, graduándose de ingeniero militar. En 1770 fue destinado a la Banda Oriental del Uruguay, donde en la frontera del Este construyó las defensas necesarias para contener el avance de los portugueses: el fuerte de Santa Tecla y el castillo de San Miguel. Asimismo, reparó por completo la fortaleza de Santa Teresa.

Años más tarde, como jefe del Detall, dirigió las obras de fortificación de la ciudadela de Montevideo, y luego el virrey Vértiz lo envió a Colonia del Sacramento a fin de que pusiera en condiciones las baterías pesadas de ese puerto, y para que estudiara también las posibilidades de artillar la isla Martín García.

Dada su pericia, en 1783, fue designado miembro de la primera partida para trazar los límites entre las posesiones rioplatenses de España y Portugal. Durante seis años consecutivos Lecocq compartió estos trabajos fronterizos con Diego de Alvear, Juan Francisco de Aguirre, Félix de Azara, José Cabrer, Pedro Cerviño, Pablo Zizur y Andrés de Oyarvide, marinos, militares, geógrafos y naturistas que integraron las distintas comisiones demarcatorias. A causa de estas tareas y su excelente desempeño, Lecocq fue ascendido a teniente coronel en 1787, y más tarde culminó su carrera con los más altos grados de coronel en 1792, y brigadier en 1802. Fue comandante del Real Cuerpo de Ingenieros.

Además de su actuación militar, tuvo autoridad como ingeniero civil en ambas orillas del Plata. Proyectó un faro en la isla de Flores en 1791, prosiguió con la construcción de la iglesia matriz de Montevideo y delineó una plazuela junto al foso del Fuerte de Buenos Aires. Participó en la última campaña contra los portugueses de 1799 a 1801, en cuya circunstancia llevó a su lado como ayudante al oficial de blandengues José de Artigas. En enero de 1807, durante el asalto inglés a la plaza de Montevideo, como comandante de dos mil trescientos hombres, que salieron al encuentro del enemigo, y tras un sangriento combate, fue derrotado. En 1809, producida la insurrección de Chuquisaca, el virrey Cisneros envió un destacamento de mil hombres al mando del mariscal de campo de los Reales Ejércitos Vicente Nieto, y el brigadier Lecocq como segundo jefe, quienes apresaron a los revolucionarios sometiéndolos a proceso.

El 22 de mayo de 1810 Lecocq asistió al Cabildo Abierto de Buenos Aires en calidad de brigadier subinspector y director general del Real Cuerpo de Ingenieros.

En dicha asamblea reprodujo el voto del general Ruiz Huidobro, en el sentido de que debía cesar el virrey en el mando y reasumir el Cabildo la autoridad hasta que se formara un Gobierno provisorio dependiente de la legítima representación que en la Península ejerciera la soberanía de Fernando VII.

Cuando tres días después el Cabildo citó a los jefes de los cuerpos militares y les requirió su opinión a propósito del nombramiento de Cisneros como presidente de la nueva Junta de Gobierno, Lecocq, que revistaba como comandante de Ingenieros, Francisco Orduña, de Artillería, y José Ignacio de la Quintana, de Dragones, permanecieron leales a Cisneros, mientras que los restantes doce comandantes contestaron que el disgusto era general en el pueblo y que las tropas no podían sostener el Gobierno establecido. Ocurrido en Buenos Aires el cambio de autoridades que trajo la revolución de mayo de 1810, Lecocq, a pesar de su españolismo notorio, resultó nombrado por la Junta Provisional de Gobierno presidida por Cornelio Saavedra, presidente del Tribunal, encargado de la causa criminal contra Alzaga. Años después fue convocado por el Primer Triunvirato, junto a San Martín, Alvear, Azcuénaga, Ruiz Huidobro, Anchorena, Irigoyen, Luzuriaga y Chiclana, para integrar una Junta de Guerra que tratara de conjurar el posible desastre del ejército del Norte que planeaba su retirada del Alto Perú.

 

Bibl.: M. de Castro y López, Lecocq, Buenos Aires, Juárez, 1921; H. Arredondo, “El Brigadier de Ingenieros don Bernardo Lecocq”, en Revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay (Montevideo), t. IV (1925), págs. 199-323; E. Udaondo, Diccionario biográfico colonial argentino, Buenos Aires, Huarpes, 1945, págs. 488-489; G. Furlong Cardiff, Arquitectos argentinos durante la dominación española, Buenos Aires, Huarpes, 1946, págs. 303-313; C. Ibarguren (H), “Bernardo Lecocq”, Genealogía. Hombres de Mayo, Buenos Aires, 1961, págs. 210-211; V. O. Cutolo, Nuevo Diccionario Biográfico Argentino, t. IV, Buenos Aires, Elche, 1969, págs. 147-148; Vilanova Rodríguez, Los gallegos en la Argentina, t. I, Buenos Aires-La Coruña, 1984, págs. 317-331.

 

Sandra Fabiana Olivero