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José Mariano Vallejo

Biografía

Vallejo, José Mariano. Albañuelas (Granada), 30.V.1779 – Madrid, 4.III.1846. Matemático, pedagogo.

Inició sus estudios en la Universidad de Granada, en una época que, aunque los estudios matemáticos en la Universidad estaban todavía atrasados (sólo destacaba Juan Justo García, en Salamanca), había un nivel nada desdeñable en otras instituciones españolas especialmente regidas por la Marina (Jorge Juan, Luis Godin, Mendoza Ríos), la Artillería (Vimercati, Giannini, Eximeno), la ingeniería militar (Lucuce, Chaix...), y otras figuras, entre otros, Rosell Viciano, Lope y Aguilar, Vicente Durán, Tomás Cerdà (SJ). La Academia de San Fernando era otra institución que tenía una prestigiosa Cátedra de Matemáticas regentada por Benito Bails, orientada a la formación de arquitectos.

Vallejo cursó en Madrid dos cursos académicos como alumno de la Real Academia de San Fernando (cuando era Antonio Varas, director de Matemáticas), y, completada su formación, ingresó, en 1801, como profesor sustituto de cátedras en dicha Academia. Desde este cargo hizo la nivelación de los alrededores de Madrid, la medida del perímetro de la corte y la altura de los puentes de Segovia y Toledo, al mismo tiempo que impartía sus lecciones de Geometría Práctica.

El Real Seminario de Nobles de Madrid tenía un renovado prestigio. Después de la expulsión (1767) fue dirigido por Jorge Juan, y en él profesaron las matemáticas Martín Tadeo Rosell, Luis de Surville, Manuel Beguez Martínez, Josef Antonio de Igaregui, Tadeo Lope Aguilar, etc. Al fallecer este último en 1902, Vallejo cubrió la vacante, por oposición, a los veintitrés años de edad. Contrajo matrimonio con María de la Soledad Pastrana, hija de Juan de Pastrana, oficial de la Contaduría de Rentas.

Durante el desempeño de su cátedra escribió su obra Adiciones a la Geometría de Don Benito Bails, publicada en 1806 bajo patrocinio de la Real Academia de San Fernando (en donde refleja sus ideas de cómo se debía enseñar la Geometría y que expone en sus cursos en el Seminario de Nobles), y la Memoria sobre la curvatura de las líneas en sus diferentes puntos, sobre el radio de curvatura, y sobre las evolutas: en que se expone esta teoría por los dos métodos, analítico y sintético (Madrid, 1807, 147 págs.).

El objeto de las Adiciones no era sólo complementar la geometría de Bails, sino introducir un rigor más propio de la matemática del siglo XIX que de la matemática ilustrada del siglo XVIII que representaba Benito Bails, sobre la que hace crítica del empleo de los todavía mal definidos conceptos geométricos tomados del cálculo diferencial. Con esto volvía al rigor de las demostraciones euclídeas. Además, en esta obra queda patente su conocimiento de obras de autores contemporáneos extranjeros, a los que cita expresamente, como Legendre (1751-1833), Bertrand (miembro de la Academia de Ciencias de Berlín hacia 1800), Sturm (1803-1855), Bezout (1730-1783), Bourdon y especialmente Lacroix (1765-1844), cuya obra conocía ya antes de que fuera traducida al castellano.

También durante los años en que desempeñó su cátedra en el Real Seminario de Nobles reunió los materiales para sus obras Tratado elemental de matemáticas (Mallorca, 1812), y Compendio de matemáticas puras y mistas (Valencia, 1819). Han sido los textos más difundidos para la enseñanza de las Matemáticas Superiores en la primera mitad del siglo xix (once ediciones hasta 1854 del Tratado y cuatro ediciones más del Compendio hasta 1840, varias de estas ediciones se imprimieron en la Imprenta Garrasayaza, propiedad del mismo autor).

Otra faceta de Vallejo fue su dedicación a la didáctica infantil tanto en matemáticas (ya en 1806 publicó su libro Aritmética para niños, reeditado en 1824, 1830, 1836, 1841 y 1845; Geometría de niños: para uso de las escuelas normales, ediciones de 1834 y 1845; Complemento de la Aritmética de niños: escrita para uso de las escuelas del reyno, 1836), como en la Física (Compendio de mecánica práctica para uso de los niños).

Tras la invasión napoleónica de 1808, y durante el reinado de José Bonaparte I, el Real Seminario de Nobles cesó en su actividad y se convirtió en Hospital.

Lo que hizo interrumpir las tareas de Vallejo como catedrático, y le llevó a participar en los acontecimientos políticos contra la Monarquía napoleónica.

Fue diputado en las Cortes de Cádiz. Al revocar Fernando VII la Constitución en 1814, Vallejo logró el patrocinio del Rey para que su Tratado se declarara libro de texto de los centros docentes nacionales y de los territorios de Ultramar.

En el Bienio Liberal, Vallejo participó en la Administración del Estado desde distintos destinos. Aunque en agosto de 1820 fue nombrado oficial de la Secretaría de Estado; y algo después presidente de la comisión nacional para el fomento de la agricultura, su cargo más importante fue el de inspector y director general de Estudios. También fue miembro de las Juntas Protectoras de la Libertad de Imprenta (elegido juez de hecho por el Ayuntamiento de Madrid para 1822).

Al caer el régimen constitucional (1823), comenzó un período de represión que afectó a los altos cargos del bienio constitucional, que implicó cesantía, destierro, prisión, y en algunos casos la muerte. También Vallejo se vio afectado y perdió todos sus cargos y fue desterrado fuera de Madrid (1823-1833). Primero se desplazó por el norte de España y después aprovechó su exilio para visitar en Francia, Bélgica, Inglaterra y Holanda, a los más eminentes matemáticos del momento, como él mismo reseña en el prólogo de su Compendio: “Estos colocados por orden alfabético, son: en Paris Mrs. Ampére, Arago, Beudant, Biot, Brochant, Brogniart, Cauchy, Chaptal, Degerando, Elie de Beaumont, Fourier, Francoeur, Gay- Lussac, Girard, Hachettc, Jornard, Lacroix, Laplace, Lasteyrie, Legendre, Navier, Poisson, Prony, Puissant, y Tenard. [...] en Bruselas a Mr. Quetelet y Mr. Lejoinne”.

También en la biografía que Valson hace de Cauchy, cita a Vallejo, entre otros de los eminentes científicos que asistieron a las conferencias dadas por el matemático francés.

Vallejo considera la parte más original de su obra a su “método nuevo, sencillo, general y seguro para encontrar las raíces reales de las ecuaciones numéricas de todos los grados, aun las que se resisten a cuantos medios y recursos ofrecen las Matemáticas, incluso los que suministra el Calculo Infinitesimal”, que incluye en la tercera edición (1835) de su Compendio donde también cita a sus colaboradores Cámara, Pascual y Boccherini.

A su regreso del exilio se mostró Vallejo preocupado especialmente por la reconstrucción física y moral del país y se dedicó, por una parte, a la educación general prestando especial atención a la enseñanza de la lectura (inventó un método, Teoría de la lectura, que publicó en 1825, y algunos aparatos para facilitar la escritura que mostró e hizo públicos en Madrid en 1934) para luchar contra un analfabetismo que era la primera barrera que impedía difundir la cultura. También, por otra parte, se interesó por las aplicaciones en ingeniería especialmente en lo relativo a la conducción de aguas y al transporte por los caminos de hierro (utilizando la fuerza de la gravedad como fuerza impulsora de ese transporte).

José Mariano Vallejo tuvo una participación muy activa en las dos fundaciones del Ateneo de Madrid (1820 y 1835), y fue sin duda uno de los impulsores de la faceta científica en la docta casa. Ya en el curso 1836-1837, José Mariano Vallejo presidió la sección a las Ciencias físico matemáticas, y continuó varios cursos más. Murió el 4 de marzo de 1846.

 

Obras de ~: “Carta dirigida a los editores del Memorial Literario”, enero de 1806, t. V, págs. 134-138; Aritmética de niños, Madrid, Imprenta Real, 1806; Adiciones a la geometría de don Benito Bails, Madrid, Ibarra, 1806; Memoria sobre la curvatura de las líneas en sus diferentes puntos, sobre el radio de curvatura y sobre las evolutas, Madrid, Tomás Alban, 1807; Tratado completo del arte militar, Mallorca, 1812; Tratado elemental de matemáticas, Madrid, Peñuela, 1813-1815; Tratado sobre el movimiento y aplicaciones de las aguas, Madrid, 1833; Modo de poner en ejecución el nuevo método de enseñar a leer, publicado bajo el título de teoría de la lectura, Madrid, 1834; Nociones geográficas y astrológicas para comprender la nueva división del territorio español, Madrid, 1834; Memoria en que se trata de algunos puntos relativos al sistema del mundo y formación del globo terrestre que habitamos, Madrid, 1839; Nueva construcción de caminos de hierro, adaptable al territorio desigual y montuoso de nuestra Península, Madrid, Garrasayaza, 1844; Compendio de matemáticas puras y mixtas, Madrid, 1919 (varias ediciones posteriores).

 

Bibl.: C. A. Valson, La vie et les travaux du Baron Cauchy, vol. I, Paris, 1868, pág. 66; R. M.ª de Labra, El Ateneo de Madrid (1835-1905), Madrid, 1906; E. Pardo Canalís, Los registros de matrícula de la Academia de San Fernando de 1752 a 1815, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 1967; A. Ruiz Salvador, El Ateneo científico, literario y artístico 1835-1885, Londres, 1971; S. Garma Pons, “Las matemáticas en España en los principios del siglo XIX. D. José Mariano Vallejo”, en Revista de Occidente, 118 (1973), págs. 105-114; J. M.ª Lopez Piñero et al., Diccionario histórico de la ciencia moderna en España, t. II, Barcelona, Ediciones Península, 1983; F. Villacorta Baños, El Ateneo de Madrid (1885-1912), Madrid, 1985; C. Hernanz Pérez y J. Medrano Sánchez, “José Mariano Vallejo: notas para una biografía científica”, en Llull, 13(25) (1990), págs. 427-446; V. Arenzana Hernández, “El rigor en los libros de texto de geometría en los comienzos del siglo XIX. José Mariano Vallejo y las adiciones a la geometría de don Benito Bails”, en Llull, 13 (1990), págs. 5-19; A. Gil Novales (ed.), Diccionario biográfico del Trienio Liberal, Madrid, Ediciones El Museo Universal, 1991; E. Lluch, “Juan López de Peñalver en los orígenes de la economía matemática”, en J. López de Peñalver, Escritos de [...], Madrid, Instituto de Cooperación Iberoamericana, 1992; J. M.ª Gentil Baldrich, “Nuevos datos sobre la vida y la obra de José Mariano Vallejo y Ortega (1779-1846)”, en Llull, vol. 22 (1999), págs. 381-404; J. M. Pacheco Castelao, F. J. Pérez-Fernández y C. Suárez Alemán, “Numerical Solving of equations in the work of José Mariano Vallejo”, en Archive for history of exact sciences, vol. 61-5 (2007), págs. 537- 552; E. García Camarero, “El matemático Vallejo y la ciencia en el Ateneo de Madrid”, en Ateneístas ilustres, vol. II, Ateneo de Madrid, 2007.

 

Ernesto García Camarero