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Manuel de Alday y Aspee

Biografía

Alday y Aspee, Manuel de. Concepción (Chile), 14.I.1712 – Santiago de Chile, 19.II.1788. Obispo de Santiago de Chile.

Nació en el seno de una familia originaria de Vizcaya, de reconocida hidalguía y de buena posición económica. Estudió en el seminario de la ciudad de Concepción, que estaba a cargo de los padres de la Compañía de Jesús. Allí tuvo una buena formación en Gramática, Filosofía y Teología, lo que le permitió obtener en 1731 el grado de doctor en esta última disciplina.

Al año siguiente, ante la inexistencia en Chile de estudios de Jurisprudencia, se trasladó a Lima, incorporándose al afamado colegio de San Martín, también de los jesuitas, para proseguir su formación, ahora, en Cánones y Leyes. Cursó las correspondientes asignaturas en la Universidad de San Marcos, las que una vez aprobadas le permitieron acceder al grado de bachiller en 1733. Pocos meses después, la Real Audiencia de Lima lo habilitó para desempeñarse como abogado, previo examen rendido de manera brillante. En junio y noviembre de 1734 culminó sus estudios universitarios con la obtención de los grados de licenciado y doctor respectivamente. Permaneció en Lima y se dedicó a ejercer como abogado, mientras opositaba a la cátedra de Instituta en la Universidad de San Marcos y a la canonjía doctoral de la catedral de esa ciudad; fracasó en ambos concursos, posiblemente debido a la carencia de relaciones en la capital virreinal.

Al enterarse de una vacante en el coro de la catedral de Santiago, coincidente además con el reciente deceso de su padre, Alday decidió regresar a Chile y en 1736 se presentó al concurso público para ocupar la canonjía doctoral, que esta vez sí ganó, lo que le permitió ser incluido en el primer lugar de la terna. El Monarca acogió esa recomendación y lo presentó para dicho cargo, del que tomó posesión en enero de 1740, ordenándose sacerdote al mes siguiente. Durante trece años desempeñó ese cargo y también el de subdelegado de la Santa Cruzada y el de examinador sinodal. En la medida en que gozaba de la confianza del cabildo, cuando falleció el obispo Juan González Melgarejo, fue elegido vicario capitular, pero rechazó el nombramiento. Con todo, a esas alturas su nombre había llegado por diversas vías a la Corte para ser considerado en alguna prelacía. Es muy probable que, a instancias de los jesuitas, la Cámara de Indias lo propusiera y que luego fuese ratificado por el confesor real, el padre Rávago.

En 1753 fue designado obispo de Santiago y, después de jurar que respetaría el patronato y la jurisdicción real, recibió en 1755 la consagración episcopal en la catedral de la Concepción de manos del prelado José de Toro y Zambrano. Alday llegó a ser uno de los obispos de Chile más importantes del período español.

Tuvo un largo gobierno y en él se ocupó de los más variados asuntos, pero sobre todo destacó su afán por realizar las visitas pastorales de la diócesis, que le permitían conocer a los feligreses, ver y solucionar los problemas que existían en la administración eclesiástica y en lo referente al culto. La primera visita, a la parte norte de la diócesis, duró doscientos diez días, se escucharon más de dos mil quinientas confesiones y se confirmaron doce mil fieles. En la visita a la parte sur demoró otros seis meses y se confirmó a 21.750 fieles, al tiempo que se predicaban misiones por los religiosos jesuitas que lo acompañaban.

Durante su episcopado también se preocupó de manera especial por fomentar la catequesis y fortalecer la administración de los sacramentos. Un hito en su gobierno lo constituyó la celebración del sínodo diocesano de 1763 en el que se aprobaron ciento setenta y nueve constituciones referentes a la administración de los sacramentos, a la enseñanza de la doctrina cristiana y a la formación y honestidad del clero. Entre las muchas preocupaciones del obispo Alday estuvo la construcción de la catedral, muy deteriorada por el terremoto de 1751 y para cuyas obras contrató los servicios del arquitecto hispano Joaquín Toesca.

Durante su pontificado, Alday debió enfrentar la expulsión de los jesuitas, que para él resultó muy dolorosa por el aprecio y cercanía que mantenía con la Orden y sus religiosos. Además, tuvo una destacada participación en el sexto Concilio Provincial celebrado en Lima en 1771, que entre otras materias abordó, a instancias del poder temporal, la prohibición de la doctrina teológica moral conocida como probabilismo y que no se concretó debido a la oposición de la mayoría de los obispos y de manera especial de Manuel de Alday, que poco después escribió un opúsculo sobre la materia. Es posible que ese compromiso contra el regalismo le afectara en una posterior promoción. Lo cierto es que, no obstante su competencia, prestigio y sabiduría, permaneció en la diócesis de Santiago hasta su muerte en 1788.

 

Obras de ~: Synodo diocesana, que celebró el ilussimo Señor Doctor Don Manuel de Alday y Aspee, Obispo de Santiago de Chile, del Consejo de su Magestad, en la Iglesia Catedral de dicha ciudad: a que se dió principio el día quatro de Enero de mil setecientos setenta y tres años y se publicó en veintidos de Abril de dicho año, Lima, Oficina de la Calle de la Encarnación, 1764; Oración que el Illmo. Señor D. Manuel de Alday y Aspee del Consejo de S.M. Obispo de Santiago de Chile dixo en esta Iglesia Metropolitana, Lima, 1772; ¿Utrum el Concilio Prov. Pueda prohibir el uso del Probabilismo? ¿Esto es seguir la opinión menos favorable pro libertate, dejando la más probable conocida por tal, que está por la Ley; o si se pueda obligar seguir o aconsejar siempre la que se juzga más probable?, 1772 (inéd.).

 

Bibl.: J. I. V. Eyzaguirre, Historia eclesiástica, política y literaria de Chile, Valparaíso, Imprenta del Comercio, 1850; C. Silva Cotapos, Don Manuel Alday y Aspee. Obispo de Santiago de Chile (1712-1788), Santiago de Chile, Imprenta Universitaria, 1917; L. F. Prieto del Río, Diccionario biográfico del clero secular de Chile 1535-1918, Santiago de Chile, Imprenta Chile, 1922; R. Vargas Ugarte, Concilios Limenses (1551-1722), Lima, 1954; W. Hanish Espíndola, “Relaciones del obispo Alday con la Santa Sede y con la Corte de Madrid”, en Boletín de la Academia Chilena de la Historia (BACH), 79 (1968), págs. 100-113; J. González Echenique, “Don Manuel Alday y su tiempo”, en BACH, 83 (1972), págs. 9-30; H. Aranguiz Donoso, “Notas para el estudio de la biblioteca del Obispo de Santiago, don Manuel de Alday (1712-1788)”, en Anuario Histórico Jurídico Ecuatoriano, vol. VI (1980); R. Millar Carvacho, “El obispo Alday y el probabilismo”, en Historia (Pontificia Universidad Católica de Chile), 22 (1987), págs. 189-212; “La controversia sobre el probabilismo entre los obispos chilenos durante el reinado de Carlos III”, en F. Campos Harriet et al., Estudios sobre la época de Carlos III, Santiago de Chile, Universidad de Chile, 1989, págs. 225-258; J. González Echenique, “Manuel de Alday y Aspee”, en C. Oviedo Cavada (dir.), Episcopologio Chileno 1561-1815, t. II, Santiago de Chile, Universidad Católica de Chile, 1992, págs. 253-465.

 

René Millar Carvacho