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Fernando Álvarez de Sotomayor y Flores

Biografía

Álvarez de Sotomayor y Flores, Fernando. Cuevas de Vera (Almería), 16.XI.1844 – 25.VII.1912. Militar y proyectista artillero.

Ingresa como cadete en el Real Colegio de Artillería de Segovia a la edad de doce años, siendo promovido a teniente de la 107.ª promoción en abril de 1863.

En 1869 es destinado al Segundo Regimiento de Montaña, incorporándose a la columna que a las órdenes del brigadier Agustín de Burgos, que opera contra las partidas republicanas de La Carolina y, los días 11 y 16 de octubre de ese año, en los hechos de Alcira y Valencia, en los que obtiene la Cruz Roja de primera clase del Mérito Militar. El 17 de diciembre del año siguiente asciende a capitán de Artillería, quedando en situación de excedente con residencia en Madrid.

El 1 de febrero de 1871 causa alta en el Segundo Regimiento a Pie, pasando a Málaga destacado con su Compañía. Posteriormente pasa a Cádiz, hasta que por Real Orden de 5 de abril de 1872 se le concede la situación de supernumerario, fijando su residencia en el distrito de Andalucía. Se le concede la vuelta al servicio activo el 12 de octubre de dicho año, siendo destinado al Cuarto Regimiento a Pie, con el que participa en las operaciones contra los insurrectos republicanos en Despeñaperros, siendo recompensado por su destacado comportamiento con el grado de comandante del Ejército.

Comienza el año de 1873 destinado en la Fábrica de Armas de Oviedo, hasta que a petición propia pasa a la situación de retirado por disolución de la Artillería.

Sin embargo, con motivo de la reorganización del Arma de Artillería, vuelve a reincorporarse el 1 de octubre a la Fábrica de Armas de Oviedo, haciéndose acreedor de la Cruz Blanca de primera clase del Mérito Militar por los servicios prestados en la misma.

Después, es trasladado el 18 de septiembre de 1875 a la Fábrica de Trubia, concediéndosele el 19 de febrero de 1877 la Cruz de Carlos III a propuesta del Ministerio de la Guerra.

En 1878 presenta a la Junta Facultativa de la fábrica una memoria para la construcción del cañón de 15 cm, primera pieza de acero fundido hecha en España con materiales exclusivamente nacionales, demostrando cómo el acero fundido en Trubia satisfacía plenamente las condiciones exigidas a este metal para su empleo en la construcción de materiales de artillería.

Por este destacado trabajo se le concede la Cruz de Isabel la Católica. Posteriormente, presenta, en agosto de 1880, el estudio de un cañón de acero de 8 cm, que fue muy favorablemente acogido, encargándose del estudio, en unión del capitán Francisco Ferrer, de una cureña capaz de resistir las reacciones de la pieza propuesta. Precisamente por los servicios prestados en la Fábrica de Trubia fue agraciado, el 11 de enero de 1881, con el empleo de comandante del Ejército para el desarrollo de la fabricación de aceros en grandes cantidades y su forja para aplicación en los tubos de Artillería.

En esta tesitura hizo entrega al director general de Artillería, el 14 de octubre de ese año, del estudio de la cureña realizado en unión del capitán Ferrer. Se dispuso entonces la construcción de dos cureñas experimentales.

Una vez probadas con completo éxito, en enero de 1882, se elevó la propuesta para que el cañón de 8 cm fuese adoptado como reglamentario en la artillería española, dándole el nombre del autor.

El 17 de junio de 1882 asciende a comandante de Artillería por antigüedad y pasa destinado al Primer Regimiento Montado, donde completa el estudio del cañón de 8 cm, así como de los proyectiles, dotaciones y pólvoras. Por el mérito que contrajo en el estudio y construcción del cañón de 8 cm y su cureña, es ascendido a teniente coronel del Ejército el 14 de mayo de 1883.

El cañón Sotomayor, llamado modelo 1880, es adoptado en primer lugar para las baterías a caballo y luego por las montadas, con las necesarias diferencias en los montajes. Esta pieza vino a resolver económicamente el problema de la sustitución de la anticuada artillería de campaña, despertando el interés general por su notable rendimiento y por sus condiciones balísticas, debidos a la excelente calidad del acero de la Fábrica de Trubia. Los cálculos comparativos realizados dieron al cañón Sotomayor una clara superioridad con respecto a otros similares de los principales ejércitos de Europa.

También son destacables su último proyecto, el cañón de acero experimental de 7,8 cm de cartucho metálico y pólvora sin humos, así como las reformas que llevó a cabo en la Fábrica de Trubia para la construcción de la artillería gruesa del acorazado Pelayo, trabajo que llevó a cabo con notable acierto y que marcó una nueva era en el desarrollo de aquel importante establecimiento.

Álvarez de Sotomayor asciende a teniente coronel de Artillería el 6 de octubre de 1887, confiriéndosele el mando del 7.º Batallón que guarnecía Santoña.

En 1890 es designado para desempeñar una comisión de servicio en el extranjero para el estudio de las pólvoras sin humo.

En octubre de 1893 emprende la marcha hacia Melilla para formar parte del Ejército de Operaciones en África a las órdenes del general Macías y Casado.

Asiste a las acciones sobre los fuertes de Cabrerizas y Rostrogordo, servicios por los que es recompensado con Cruz Roja de 3.ª clase del Mérito Militar.

El 14 de agosto de 1894 asciende a coronel de Artillería, siendo destinado en marzo de 1896 al Ejército de la isla de Cuba. Nada más desembarcar, el 14 de abril, sale en operaciones de campaña al mando de media brigada, a cuyo frente sostuvo combates con los insurrectos en Arroyo San Francisco, Potrero Media Legua, Arroyo Limones y La Catalina, entre otros.

Pero enferma de fiebre amarilla y es trasladado a La Habana, donde permanece hasta diciembre, que embarca para Holguín, ocupando el cargo de comandante militar. Al estar herido su coronel titular, se hace cargo del mando del 76.º Regimiento de Infantería de La Habana, tomando parte en las operaciones efectuadas en el territorio de Victoria de las Tunas, siendo recompensado con la Cruz Roja pensionada de tercera clase del Mérito Militar. Una vez entregado el mando del regimiento, siguió operando y participando en numerosas acciones, hasta que el 13 de octubre de 1897 es promovido al empleo de general de brigada por los servicios prestados en el Ejército de Cuba. Pero, debido a su mal estado de salud, regresa a la Península el 26 de febrero de 1898, quedando en situación de cuartel y con residencia en Burgos. Por los méritos que contrajo en las operaciones de campaña obtiene la Gran Cruz Roja del Mérito Militar.

Entre 1898 y 1904 ocupó sucesivamente los cargos de jefe de Estado Mayor del 6.º Cuerpo de Ejército, jefe de Estado Mayor de la Capitanía General del Norte, jefe de la 1.ª Brigada de la 12.ª División, gobernador militar de Guipúzcoa y de Jerez de la Frontera y comandante general de Artillería de la 2.ª Región y del 2.º Cuerpo de Ejército.

El 7 diciembre de 1905 fue promovido al empleo de general de división, tomando posesión el 9 de abril de 1906 como gobernador militar de Ceuta. Y, dos años después, fue nombrado comandante general de Artillería de la 4.ª Región, y, accidentalmente, en 1908, gobernador militar de Barcelona.

Estando de guarnición en Vitoria al mando de la 12.ª División Expedicionaria, en septiembre de 1909, embarca en Málaga con dirección a Melilla para formar parte del Ejército de África. Al mando de su División participa en los combates del Zoco El Hal Benisicar, Hayara Muna y Amary-guari, cooperando a la toma de una posición en el Gurugú el 7 de noviembre. Tras obtener la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar de María Cristina por sus servicios en la Campaña del Rif, regresa a Vitoria en mayo de 1910, y a petición propia, pasa a la Sección de Reserva del Estado Mayor General del Ejército, fijando su residencia en Almería. Cuando falleció el 25 de julio de 1912, estaba también en posesión de la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco; la Gran Cruz, Cruz y Placa de San Hermenegildo; dos Cruces al Mérito Militar de tercera clase y la medalla conmemorativa de la Campaña de Cuba.

El general Sotomayor fue definido como la imagen de la fuerza puesta al servicio de la inteligencia, hombre de ideas propias y amante de defenderlas con tesón y convicción profunda. Junto con los generales Díaz Ordóñez y García Menacho, fue el único artillero que hasta 1936 obtuvo mandos en las tres armas.

 

Obras de ~: Algunas ideas sobre la construcción de Artillería, Trubia, 1879; Estudio de un proyecto de cañón de campaña del calibre de 785 milímetros, 1880 (ms.); Consideraciones en que puede basarse la organización de nuestra artillería de campaña, Madrid, Imprenta de la viuda e hijo de E. Aguado, 1881; Calibre único para la artillería de campaña, Madrid, Imprenta del Cuerpo de Artillería, 1892.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General Militar (Segovia), Expediente personal; Catálogo de la Biblioteca de la Academia de Artillería.

VV. AA., Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, t. 5, Barcelona, José Espasa e Hijos Editores, 1909; VV. AA., Al pie de los cañones. La Artillería Española, Madrid, Artep, 1993.

 

Emilio Montero Herrero