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Juana de Mendoza

Biografía

Mendoza, Juana de. La ricahembra de Guadalajara. Guadalajara, 1352 – Palencia, 24.V.1431. Noble, dama.

Tercera descendiente y primera hija de Pedro González de Mendoza y de Aldonza Fernández de Ayala, fue una de las mujeres más pretendidas y admiradas de la baja Edad Media castellana.

En 1372 se capituló su enlace con Diego Gómez Manrique de Lara, adelantado mayor de Castilla y repostero mayor del Rey, fruto del cual nacieron Pedro Manrique de Mendoza y una niña que murió en 1388. Tanto el primer esposo como el padre de Juana cayeron combatiendo junto a Juan I en la batalla de Aljubarrota en 1385, tras lo cual Juana se retiró a Guadalajara con su hijo. El Rey intentó que volviese a contraer matrimonio, pero ella se negaba, rechazando a todos los pretendientes. Ajeno a los desplantes, Alonso Enríquez, hijo del infante Fadrique —hermano gemelo de Enrique de Trastámara— y de una judía conversa, se presentó en su casa disfrazado de paje, para interceder por sí mismo. A sus razones Juana respondió que “jamás se casaría con el hijo de una marrana”, y Alonso Enríquez, ofendido, le abofeteó la cara. Ello bastó para conquistar a la ricahembra, que aceptó casarse para que “no se dijese que hombre alguno había puesto la mano en ella no siendo su marido”.

Del matrimonio entre Alonso Enríquez y Juana de Mendoza nacieron doce hijos, tan sólo tres de ellos varones, y con el tiempo su descendencia haría de ella ancestro de la Familia Real castellana. Las constantes ausencias de Alonso, que combatía por mar y tierra en diferentes frentes, llevaron a Juana a encargarse de las muchas posesiones que la pareja había reunido.

Fijó su residencia en Medina de Rioseco, desde donde administraba todos sus bienes. Ello no le impedía estar cercana a la corte, pues se sabe de su proximidad con la reina Catalina de Lancaster. En 1424 su esposo, tras una larga enfermedad, decidió retirarse al Monasterio de Guadalupe, en donde moriría cinco años más tarde. Juana había fundado en Palencia el Convento de Santa Clara, y allí vivió dos años viuda.

Murió cuando toda la corte estaba en Palencia, en vísperas de celebrar el enlace de su nieta Juana Pimentel con el condestable Álvaro de Luna. Los festejos se suspendieron por la muerte de la ricahembra.

La importancia de Juana de Mendoza en la Castilla de la baja Edad Media va más allá de su poderío o sus posesiones. Conocida por todos, famosa tanto por su belleza como por su carácter, se conservan muchas anécdotas de su persona que, reales o falsas, ilustran la imagen que tenía entre sus coetáneos. Se dice, por ejemplo, que en una ocasión se negó a bajar el puente levadizo del castillo de Medina ante la llegada de su esposo, porque era de noche y no “usan las castellanas franquear sus castillos en ausencia de sus maridos”.

O que un día un secretario, enamorado de ella, le entregó una carta de amor escondida entre otros papeles de cuentas que revisaban, ante lo que Juana no se inmutó, lo despachó con normalidad y por la noche hizo que lo ahorcasen frente a las ventanas de la fortaleza.

Los restos de Juana de Mendoza reposan en un mausoleo de alabastro en la iglesia del convento que había fundado en Palencia.

 

Bibl.: F. Layna Serrano, Historia de Guadalajara y sus Mendozas en los siglos xv y xvi, t. I, Madrid, Aldus, 1942; D. Gutiérrez Coronel, Historia Genealógica de la Casa de Mendoza, ed., pról. e índice de Á. González Palencia, Madrid, Instituto Jerónimo Zurita, 1946, 2 vols.; L. Barrientos, Refundición de la Crónica del Halconero, ed. de J. Carriazo, Madrid, Espasa Calpe, 1946; P. López de Ayala, Crónicas de Pedro I, Enrique II, Juan I y Enrique III, ed. de E. Llaguno, t. LXVIII, Madrid, Atlas, 1953 (col. Biblioteca de Autores Españoles); E. Mitre Fernández, Evolución de la nobleza en Castilla bajo Enrique III (1396-1406), Valladolid, Universidad, 1968; P. López de Ayala, Crónica del rey don Pedro y del rey don Enrique, su hermano, hijos del rey don Alfonso Onceno, ed. de G. Orduña y J. L. Moure, Buenos Aires, Seminario de Edición y Crítica Textual (SECRIT), 1994-1997, 2 vols.; A. B. Sánchez Prieto, La Casa de Mendoza hasta el Tercer Duque del Infantado (1350-1531). El ejercicio y alcance del poder señorial en la Castilla bajomedieval, Madrid, Palafox & Pezuela, 2001.

 

Covadonga Valdaliso Casanova